Algunas disciplinas fotográficas parece que se resisten más que otras. Unas por pereza, otras por equipo, otras por desconocimiento y otras porque tenemos la sensación de que nos quedan “grandes”. Tengo la impresión de que una de ellas es la arquitectura. Claro, que hablo desde mi punto de vista y desde mi experiencia, pues así es como lo siento yo.

Sin embargo, la experiencia también me dice que con ganas y algunos consejos todo se puede emprender, por ello, dedico este artículo a la fotografía de arquitectura, por si estás en una situación similar, que te quites el miedo y te lances a por la fotografía de arquitectura, esa que tanto te tienta.

¿Qué es la fotografía de arquitectura?

Antes que nada, mejor definir conceptos, para que queden bien claros y sepamos de qué hablamos. La fotografía de arquitectura se encarga de capturar los elementos y espacios creados por el hombre. Incluye tanto el exterior de los edificios como el interior o los detalles que convierten esa obra en única.

Salidas de la fotografía arquitectónica

La fotografía se puede realizar por amor al arte o como medio de ganarse la vida. Si lo que tienes en mente va más con lo primero, puedes saltar al siguiente párrafo. En cambio, si buscas nuevas oportunidades laborales dentro de la fotografía, te estás reinventando, o necesitas ampliar tu negocio, tal vez te interese conocer posibles salidas de este tipo de fotografía:

  • Documentar un proyecto construido para el propio archivo del arquitecto o del estudio de arquitectura que lo proyectó.
  • Publicaciones en libros, web o revistas, de arquitectura, decoración, etcétera
  • Publicidad de empresas de construcción, hoteles, restaurantes, inmobiliarias
  • Dinamización del turismo
Fotografía de Emilio Chuliá portada en la revista URBAN

Fotografía de Emilio Chuliá portada en la revista URBAN

Material

Una de las primeras preguntas que te vendrán a la mente será “¿qué necesito?”. Si bien no es necesario un gran equipo como en otras disciplinas fotográficas, he de decirte que deberías tener algunas consideraciones y que cierto material, si no es imprescindible, sí te será de gran ayuda.

También has de tener en cuenta cuál es el fin de la fotografía, si es a nivel artístico, si para practicar y disfrutar o si es para una publicación o una venta. Pues en este último caso, las expectativas de los clientes pueden llegar a ser incluso más altas que las tuyas 😉 .

Trípode

Se puede hacer fotografía de arquitectura sin él. Aunque te recomiendo que lo incluyas (uno con rótula de bola) en el equipo ideal para las fotografías de interiores y para aquellos casos en los que las condiciones de luz son más pobres, como por ejemplo, un atardecer, hora azul, etcétera. También te puede servir a la hora de capturar el movimiento alrededor.

Objetivo

Quizá sea en esta parte del equipo en la que te toque poner más atención. Para fotografiar un edificio, principalmente por sus dimensiones, tendrás que hacer uso de ópticas gran angular, pero ojo, que no sean muy extremas porque es importante evitar las distorsiones.

Lo ideal sería que utilizaras un objetivo descentrable, aunque por su precio, es algo a considerar cuando la cosa va en serio. Para probar, practicar, disfrutar, etcétera, en principio no es necesario. Lo importante es que evites distorsiones manteniendo tu cámara recta y paralela al plano focal.

Cuidado con que no se ¨caigan¨ las líneas

También puedes probar con otro tipo de objetivos más estandar para capturar detalles, texturas, etcétera, o teleobjetivos, cuando quieras lograr algún efecto de compresión entre la obra y el entorno. Pues con estos objetivos se pierde mucha profundidad y los distintos planos parecen estar juntos.

Nivel de burbuja

Es algo baratísimo que, sin embargo, te puede ayudar a que las líneas no se caigan. Ayúdate de un nivel de burbuja para asegurarte de que la cámara está completamente recta en los distintos planos.

Ayúdate del nivel de burbuja para que las líneas queden rectas (Fotografía de Mariela Apollonio)

Flash externo para interiores

Si bien en exteriores no te sirve para nada, en interiores, bien utilizado, te puede sacar de más de un apuro. No siempre contarás con grandes ventanales a plena luz del día.

Filtro polarizador

Otro accesorio que te vendrá como anillo al dedo en determinadas ocasiones es un filtro polarizador. ¿Y cuáles son esas ocasiones? Por ejemplo a la hora de evitar reflejos en cristales, cuando quieras contrastar nubes o a la hora de saturar los cielos que rodean tu edificio protagonista. Si quieres saber un poco más de filtros, puedes profundizar aquí.

Utiliza un filtro polarizador para evitar reflejos en los cristales (Fotografía de Mariela Apollonio)

Disparador remoto

A la hora de realizar largas exposiciones un disparador remoto evitará trepidaciones por el disparo (en su defecto puedes tirar del temporizador de tu cámara, pero es algo incómodo para disparar muchas veces).

Procesado

Si bien lo ideal es utilizar un objetivo descentrable para que las líneas no se caigan, no siempre es posible. Tampoco lo es evitar estas líneas torcidas si no puedes cambiar tu punto de vista, pues por mucho que pongas tu cámara en el ángulo correcto, parte del edificio que quieres incluir igual se queda fuera. Por eso tienes la opción de corregir líneas con un programa de edición, ahora bien, evítalo siempre que puedas pues nunca será lo mismo, se recortará la foto, se tendrá que rellenar información, etcétera.

Por otro lado, no sólo las líneas requieren procesado, la iluminación, que es un factor clave también requerirá de ciertos ajustes. Especialmente si ha distintas luces ambiente con temperaturas diferentes. Un buen ajuste del balance de blancos será imprescindible. Para un mejor resultado, dispara en RAW.

Por último, cuando edites una fotografía de arquitectura, procura que se asemeje lo más posible a la realidad, las fotografías demasiado artificiales pierden interés.

El alma del edificio

Infórmate sobre el edificio, cuál es su historia, qué intenciones tenía el arquitecto, si puedes contactar con él o con ella para que te hable sobre la esencia de su obra. Por mucho que sea un elemento estático y supuestamente inanimado, tiene alma. Ha sido creado por una persona que ha puesto sueños, ilusiones, deseos, esfuerzo y mucho mimo en él. Si consigues capturar aunque sea una mínima parte de su esencia, tendrás un gran recorrido ganado.

Qué quieres contar

Al hilo de lo anterior, una vez que conozcas la personalidad del edificio, piensa qué quieres contar de él. En base a ello puedes tomar un tipo de fotografía u otro. Puedes utilizar un tipo de luz u otra, incluir movimiento alrededor o personas para mostrar su escala. Lo que quieres contar lo decides tú según la obra y tus intereses (o del cliente), pero sea lo que sea, intenta tenerlo más o menos claro antes de plantarte delante del edificio u obra arquitectónica.

Ten claro qué deseas transmitir

Entorno

Me viene a la cabeza la frase de Ortega y Gasset “Yo soy yo y mis circunstancia”, pues podríamos decir que algo así le ocurre a un edificio, en este caso es él y su entorno. Una obra de arquitectura no suele estar aislada, convive con otros edificios, con otros espacios arquitectónicos o naturales. Esa convivencia a veces es casual, otras está gestionada de forma muy incompetente (especialmente en ciertas décadas pasadas donde se realizaron muchos “crímenes” arquitectónicos en este país (España)). Aunque eso es otro tema. Y otras veces, esa relación está estudiada, cuidada y mimada. Párate a pensar sobre ello, observa, si puedes infórmate cuando investigues sobre la obra en sí y tenlo en cuenta a la hora de hacer tus fotografías. Pero nunca te olvides del entorno.

Cuando la arquitectura se integra en el entorno (Fotografía de Mariela Apollonio)

Interior

Si crees que de un edificio o una obra arquitectónica sólo importa el exterior, te vendrá bien saber que no es así. Por el contrario, un profesional de la arquitectura mima tanto el interior como el exterior, cómo y dónde incide la luz, los espacios, las orientaciones, los detalles, etcétera. Recuerda que a la hora de disparar tendrás que usar el trípode y si hay luz ambiente o artificial, vigila el balance de blancos.

Las claves en fotografía de arquitectura

En fotografía existen dos elementos clave, que si bien lo son en fotografía en general, aquí tienen una especial importancia. Hablo de luz y composición.

1. Luz

Por algo afirmaba el gran arquitecto Le Corbusier:

La arquitectura es el encuentro de la luz con la forma.

En la fotografía la luz es importante (además de necesaria), en arquitectura también lo es. Cuando un profesional proyecta un edificio, lo hace teniendo presente la luz en todo momento, pues es la que le ayuda, entre otros aspectos a dar forma a los espacios y crear volúmenes. Se tiene muy en cuenta tanto la luz del día y sus cambios, como la forma de iluminar artificialmente los espacios. Todo esto afecta a la manera en la que se percibe el edificio, tanto por fuera como por dentro. E incluso influye en el estado de ánimo de quien lo habita o visita.

Por ello, es muy importante que observes la luz y cómo convive con la obra antes de planificar tu sesión. Te conviene conocer qué luz le favorece más, cuál es más adecuada para contar lo que te has propuesto transmitir con tu fotografía.

Algunos trucos:

  • Salvo para buscar contraluces, lo ideal es que la luz del sol quede detrás de nosotros o como máximo a 45º a nuestra izquierda o derecha.
  • La luz dura cenital destaca las texturas de las paredes.
  • Los exteriores quedan muy bien con la luz cálida y suave del atardecer o amanecer.
  • La hora azul es un gran momento para combinar el azul del cielo con el amarillo de luces artificiales de las casas o las farolas.

La iluminación, un factor clave (Fotografía de Mariela Apollonio)

2. Composición

Tal vez una fotografía que transmita una fuerte emoción puede ser perdonada si la composición no es muy buena. En fotografía de arquitectura no te ocurrirá. Si no pones especial atención en la composición, de nada te servirá haber encontrado la luz perfecta. Cuida las líneas, estudia las distintas perspectivas, mantén el equilibrio visual y sácale el máximo partido al punto de fuga.

Otro recurso que puedes utilizar en tus fotografías es el factor humano. Incluir personas dentro del encuadre te ayudará a mostrar la escala. Por otro lado, si los fines son, por ejemplo, publicidad inmobiliaria, este recurso te aportará un añadido emocional.

Fotografía de James Padolsey en Unsplash

¿Problemas más comunes en fotografía de arquitectura?

Los principales problemas con los que te encontrarás serán:

1. Luz

En interiores y tras la caída del sol te encontrarás con el problema de falta de luz. ¿Soluciones? Por un lado, el uso del trípode, por otro, el flash externo que te indicaba para fotografiar interiores o determinadas zonas de exterior. Eso sí, procura que, salvo para un efecto concreto, la luz esté rebotada o difuminada. Un flashazo nunca será una buena solución. Ojo también con el balance de blancos.

Cuidado con la luz en interiores

Por otro lado, tendrás que adaptarte a la luz ambiente en exteriores. Será tu conocimiento de los distintos tipos de luz, saber cuál es más óptima para lo que quieras contar, lo que te ayudará a solventarlo. Puedes perseguir la luz que mejor te convenga, esperarla o incluso adaptarte a ella si no queda otra. Antes te he dejado algunos trucos, no los olvides 😉 .

2. Falta de espacio

Con esto me refiero a que, en algunas ocasiones te encontrarás con la imposibilidad de encuadrar toda la obra por falta de espacio para moverte. Muchas veces estos edificios están, a su vez, rodeados de otros. A ti te gustaría poder alejarte, incluir el entorno, etcétera. Sin embargo, las limitaciones están ahí. En este caso, la solución pasa por el equipo o incluso tu ingenio para capturar otras perspectivas, abstraer o capturar detalles.

Fotografía de Emilio Chuliá

Texturas, geometrías y detalles

El todo siempre es la suma de sus partes, por lo que a la hora de fotografiar cualquier obra arquitectónica, recréate en los pequeños detalles, en las visibles geometrías, en las texturas, etcétera. Con ellas podrás incluso crear imágenes abstractas. Una vez más, un buen manejo de la luz y la composición te ayudarán en esta tarea.

Texturas

Blanco y negro

Existen muchas razones para disparar en blanco y negro. Hoy te voy a dejar unas cuantas relacionadas con esta disciplina fotográfica, para que no te olvides de la escala de grises:

  • Potencia las composiciones basadas en líneas
  • Refuerza las texturas
  • Elimina distracciones de color
  • Es atemporal

En escala de grises

Inspiración

Y, para terminar, te dejo con algunos fotógrafos de arquitectura, para que encuentres ideas, inspiración y para que puedas profundizar un poco más en los consejos que te acabo de dar.

(Agradecimiento especial a Mariela Apolonio y Emilio Chuliá por prestarnos sus fotografías).

Eso sí, se trata de darse una vuelta por sus galerías, no de quedarse en ellas para siempre. Corre a por tu cámara y ve a fotografiar cualquier edificio que tengas cerca y te guste. La única forma de aprender de verdad es con la práctica. ¡Vamos! ¿A qué esperas?

¡Ah! Ya… Que te ha parecido tan interesante que necesitas compartirlo en tu red social favorita, ¿verdad? Pues entonces… ¡Gracias! El esfuerzo ha merecido la pena 😉 . ¡Hasta muy pronto!

7 Respuestas

  1. Pedro

    Magnifico artículo. Solo me choca un poco el ver España entre paréntesis. ¿Acaso hacia falta mencionarla o distinguirla?. ¿No se entiende que en todo el territorio español se han cometido barbaridades arquitectónicas?. Y cuando hablo de todo el territorio español me refiero a todo.

    Responder
  2. Javier Somoza

    Hola Caro, Un artículo de 10. Es curioso cómo hay cosas que ves siempre, o que haces intuitivamente y que no te das cuenta de que están si no te las dicen, como el uso de la luz para resaltar las texturas.

    ¿Qué te parece el consejo de apoyarse en las líneas para conseguir composiciones diferentes o más “complicadas”?

    Como dejar edificios entre medias, continuar la línea que dejan los edificios de alrededor o enmarcar con mobiliario urbano.

    Es algo que utilizo de normal en mis fotografías y me da muy buenos resultados.

    Espero haber podido aportar un pequeño granito de arena a esta gran guía.

    No molesto más, abrazos, fotógrafos/as.

    Responder
    • Iaio Atamian

      Javi, las líneas son claves en la fotografía tanto para potenciar como para arruinar una fotografía, o mejor dicho, para que se pierda el interés que se podría haber generado componiendo la toma de otro modo. Saludos.

      Responder

Hacer Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.