Este es un completísimo artículo de los autores invitados Efra y Annabel en el que te ofrecen su experimentada mano para sumergirte en el fascinante mundo de la fotografía submarina.

El fotosub es una disciplina fotográfica que está en auge. Sólo tienes que fijarte en la gran mayoría de fabricantes que están apostando por las cámaras acuáticas. Olympus, Sony, Nikon, Canon…, todas estas marcas disponen de cámaras anfibias resistentes al agua sin necesidad de carcasa.

Y no solo hablamos de las cámaras All Weather (Anfibias) o las famosas GoPro. Las marcas de carcasas submarinas también le han puesto el ojo a los Smartphone, con la posibilidad de incorporar lentes específicas como angulares o macro. ¿Qué locura, eh?

Carcasa submarina Meikon para Iphone 

¿Y qué queremos decir con todo esto?

Pues que, por fin, la fotografía submarina está al alcance de todos.

El fotosub, es una disciplina fotográfica con una serie de particularidades. El medio acuático tiene sus propias reglas y tienes que adaptarte a ellas si quieres jugar en su casa. La forma de moverte por el fondo marino requiere de un aprendizaje. La técnica de iluminación es diferente y el equipo hay que adaptarlo al agua.

Pero no te asustes, todo lo contrario. Si sabes nadar, con un poco de práctica aprenderás a bucear y podrás retratar un mundo muy diferente al que estás acostumbrado. Nuevos paisajes y animales nunca vistos te están esperando, la naturaleza en su máximo esplendor, el lugar en el que se originó la vida que hoy conoces.

¿No te parece excitante?

Te vamos a dar 9 consejos para que empieces con buena aleta en la fotografía submarina.

1. Tienes que estar cómodo en el agua

Antes de nada, lo más importante es valorar tu experiencia en un medio acuático. Si no estás cómodo en el agua difícilmente vas a sacar buenas fotos.

Tienes que saber que hay 3 modalidades para practicar esta disciplina fotográfica. No te creas que el fotosub es solo para los buceadores con botella.

Fotografía submarina con snorkel 

Se trata de nadar por la superficie del agua con unas aletas, máscara y tubo. Dependiendo del lugar o la época del año en que lo practiques, también necesitarás un neopreno. Si nadas por zonas donde puede haber tráfico de barcos (nada recomendable) utiliza una boya de señalización.

Si no eres muy buen nadador puedes utilizar un chaleco, pero esto es un indicador de que todavía no estás cómodo en el agua, sigue practicando 😉 .

Esta modalidad es la más fácil para un principiante, sólo necesitas saber nadar.

La desventaja es que al encuadrar con la cámara siempre desde la superficie, te limita para componer una imagen o hacer diferentes encuadres. Pero si no eres muy acuático y tienes ganas de empezar, el snorkel es tu mejor opción.

Fotosub en snorkel. Foto de viajarbuceando.com

Apnea (cazafotosub)

La diferencia con el snorkel, es que bajas algunos metros a pulmón pudiendo acceder a otros ángulos de disparo y sujetos marinos. Si optas por utilizar un traje de neopreno que te hará flotar, necesitarás un cinturón de plomos para bajar con más facilidad. Una boya de señalización también será necesaria si practicas en lugares donde puede haber tráfico de embarcaciones.

Esta modalidad requiere de un entrenamiento previo y buen estado físico, ya sea con un curso específico o practicando por tu cuenta, siempre acompañado. Tampoco se necesita ser un apneísta profesional y bajar 15 o 20 metros, entre 2 y 5 ya puedes empezar a practicar la fotografía subacuática.

A nosotros nos encanta fotografiar en apnea por su ligereza. A diferencia del buceo autónomo, no tienes la limitación del aire que tienes en la botella, ni tienes que acarrear con todo el equipo.

Fotosub en apnea. Foto de viajarbuceando.com

Fotografía submarina con equipo autónomo

El buceo con botella te permite fácilmente acceder a diferentes profundidades, sin necesidad de emerger durante el tiempo que dura la inmersión.

Puedes probar diferentes encuadres o composiciones. Esto te permite recrearte con otros ángulos de disparo y tener más tiempo para configurar la cámara. Cuando fotografías a pulmón, los tiempos de fondo tienen que ser mucho más rápidos para estos menesteres.

Es nuestra modalidad preferida, porque tienes mucho tiempo para medir la luz y trabajar con un sujeto sin tener que subir a respirar.

Para bucear con equipo autónomo necesitarás hacer un curso de buceo y conseguir algo de experiencia. No es difícil, es un deporte relajante que la gran mayoría puede practicar sin importar mucho la edad.

Fotosub con equipo autónomo. Foto de viajarbuceando.com

Cuando domines el equipo de submarinismo y la flotabilidad, es el momento de empezar a tomar fotografías submarinas.

El equipo necesario es más extenso: reguladores, botella, plomos, manómetro, profundímetro, chaleco, máscara y snorkel, neopreno, brújula, ordenador de buceo, boya de señalización y cuchillo.

Muchos fotosub contratan el servicio de una embarcación en centros de buceo, para poder acceder a lugares espectaculares lejos de la costa. Aunque también tienes la opción de alquilar una botella y practicar a poca profundidad.

Ahora que ya conoces las diferentes modalidades y dependiendo de cuál escojas, nuestro consejo es que practiques tus habilidades acuáticas antes de lanzarte con la cámara.

Esto es muy importante, y no solamente por tu seguridad, también por la conservación de los ecosistemas submarinos. Hay que tener mucho cuidado de no destrozar los corales con las aletas, son muy frágiles.

Empieza a practicar en pequeñas calas a poca profundidad. ¡Ni te imaginas la cantidad de vida que puede haber bajo el agua!

La fotografía submarina es muy aconsejable practicarla con un compañero y en el buceo autónomo es obligatorio.

Practica tu flotabilidad y bucea con un compañero. Foto de viajarbuceando.com

2. Escoge tu cámara y carcasa según tus necesidades

La carcasa submarina

Una vez ya te has convertido en un auténtico hombre rana, es el momento de empezar a coquetear con la cámara.

Un punto muy importante a la hora de elegir tu cámara son las carcasas submarinas. Cada cámara tiene sus carcasas específicas y éstas no te valdrán para distintos modelos de la misma cámara. Recuerda que no existen carcasas para todas las cámaras, y éstas están fabricadas de policarbonato o de aluminio.

Las de policarbonato son más baratas, menos ergonómicas y algunas no te dan acceso a todos los botones. También son más propensas a empañarse e inundarse. Las de aluminio son más caras pero solventan todas las carencias de las primeras.

Nuestro consejo es que si tu presupuesto es ajustado y la cámara es muy sencilla o es resistente al agua, adquieras una de policarbonato. Si te has dejado la pasta en una buena cámara, haz lo mismo con la carcasa.

Ejemplo de carcasa de policarbonato para compacta Sony RX100.

La cámara

Si ya eres fotógrafo, entonces tendrás tu cámara. Averigua si existe una carcasa protectora de agua específica para tu modelo.

Sumergir una cámara réflex puede costar mucho dinero. Una opción es valorar la idea de empezar primero con una compacta avanzada. Aunque esto ya es una decisión personal.

Si no tienes cámara, ni nociones fotográficas, lo más aconsejable es que empieces por una compacta. Al principio, puedes empezar con el modo automático y centrarte en la composición y el encuadre. Cuando domines un poco estas técnicas, ya pasarás al modo manual.

Ten en cuenta que no todas las cámaras compactas tienen el modo manual y, a la larga, si quieres seguir evolucionando, lo vas a necesitar. Recuérdalo a la hora de adquirir tu primera cámara.

Diferencias entre cámaras compactas, sin espejo, cámaras anfibias o réflex.

Cámaras compactas

Éstas están muy extendidas en el fotosub y son usadas por muchos usuarios gracias a su versatilidad. Las cámaras compactas tienen una gran ventaja, puedes usar diferentes lentes húmedas sin salir del agua.

Como buen lector de Blog del Fotógrafo, ya sabes la importancia de utilizar objetivos específicos para tus sesiones. Las lentes húmedas van acopladas a las carcasas submarinas y existen diferentes tipos. Puedes utilizar lentes macro, angulares o endoscópicas durante la misma inmersión.

Como contrapartida, los sensores de las compactas son más pequeños si las comparamos con los de las réflex o mirrorless. Pero tienes compactas avanzadas como la Sony RX100 V con muy buena calidad de imagen y modo manual.

Compacta avanzada Sony Cybershot RX100 V

Cámaras anfibias (All Weather)

A diferencia de las compactas convencionales que necesitan carcasa, éstas están selladas y son resistentes al agua hasta cierta profundidad. También se les puede incorporar una carcasa y someterlas a mayor presión/profundidad.

Si te gusta el minimalismo puro e ir con un equipo poco voluminoso, estas cámaras son ideales.

Por su reducido tamaño tienes gran facilidad para encuadrar y acceder a lugares como pequeñas grietas. Esto es una gran ventaja en la fotografía macro, con tan sólo una mano puedes encuadrar y puedes llegar a lugares que con un equipo voluminoso sería imposible.

La desventaja es su pequeño sensor y que la mayoría no tienen modo manual. Pero las prestaciones de algunos modelos como la Olympus TG4 o TG5 con su poderosísimo macro sin necesidad de lente, es para tenerlo en cuenta. Además, este modelo te permite cambiar la apertura, el ISO y hacer un balance de blancos manual.

Compacta anfibia Olympus TG-5 sumergible hasta 15 metros sin necesidad de carcasa.

Réflex y Mirrorless

Esta es la opción preferida para los que buscan la mayor calidad de imagen a cualquier precio, literalmente.

El problema no es el cuerpo de la cámara, es el precio de la carcasa y los frontales que protegen del agua a los objetivos. Y no todos los fabricantes de carcasas tienen modelos para cámaras réflex/mirrorless económicos.

Además, para cambiar de objetivo tienes que salir del agua. Aunque también existe la posibilidad de acoplar algunas lentes húmedas a la carcasa.

Otra desventaja es su gran volumen y lo aparatoso del conjunto.

Por todo esto, esta opción acaba siendo válida tan sólo para los fotógrafos submarinos más experimentados.

Nuestro consejo es que si estás empezando lo hagas con una compacta o una anfibia. Si con el tiempo te enganchas a la fotografía submarina y sientes la necesidad, ya darás el salto a las hermanas mayores… o no 😉 .

Al principio, ya tienes demasiado con dominar las habilidades acuáticas como para meterte al agua con una cámara tan aparatosa. Recuerda que estás empezando y quieres disfrutar, apuesta por el minimalismo.

Si todavía estás valorando si el fotosub es para ti, piensa antes de invertir. La fotografía no es una afición barata y mucho menos la submarina.

Carcasa de policarbonato Meikon para réflex Olympus E-M5 II.

 3. Aprovecha bien la luz natural

Si la luz es lo más importante en la fotografía terrestre, en la submarina lo es mucho más. Esto es debido a que te encuentras en un medio más denso que el aire.

A medida que vas cogiendo más profundidad y distancia, los colores se van absorbiendo. Primero el rojo, seguido por el naranja, amarillo y verde, hasta que todo es de un azul monocromo.

Hay más factores bajo el agua que influyen en tus imágenes. La refracción hace que veas los objetos un 33% más grandes y un 25% más cercanos. También la reflexión por la que, según el ángulo de incidencia de los rayos solares en la superficie del agua, entra más o menos luz.

Tabla de absorción de colores según la profundidad. Infografía de viajarbuceando.com

Dejando aparte la clase de física y resumiendo, lo que tienes que saber es que cuanto más profundo buceas, más necesaria se hace la luz artificial de un foco o un flash.

Como estás empezando, nuestro consejo es que lo hagas a muy poca profundidad. Nosotros hemos sacado bonitos cromos entre 2 y 5 metros sin luz artificial. Si buceas al mediodía, con sol, sin nubes y con el agua calmada, es cuando más luz penetra en el agua. De esta forma aprovecharás al máximo la luz natural.

Al principio, es de sentido común practicar en aguas poco profundas. Incluso cuando ya seas un fotosub veterano, muchas veces te apetecerá hacerlo a poca profundidad. Esto se debe a que tienes mucha más luz y más tiempo para practicar.

En tus inicios es posible que no tengas un flash externo y tendrás que utilizar el flash integrado de tu cámara. Éste pequeño flash te valdrá para macro y poco más. Pero si buceas a poca profundidad, aunque dispares sin flash, podrás conseguir fotos más coloridas a 3 metros que a 10.

Cuando dispares sin flash y si tu cámara te lo permite, haz un balance de blancos (WB) en modo manual a la profundidad que estés trabajando. Si no tienes el WB en modo manual, utiliza el automático de día nublado. De esta forma recuperarás los tonos rojos que son los primeros que se pierden.

Fotos a poca profundidad con luz mixta, artificial y natural. Fotos de Viajarbuceando.com

4. Utiliza filtros rojos correctores

Existe una serie de filtros para utilizarlos durante los primeros metros y poder recuperar los colores cálidos. Aunque dependiendo de las aguas, estos filtros pueden ser rojos, magentas o naranjas.

Los filtros suelen ser húmedos y se pueden poner y quitar de la carcasa sin salir del agua.

Son una alternativa a la luz artificial. Suelen dejar de ser efectivos a partir de los 12 metros más o menos, dependiendo de las condiciones de luz y la hora del día.

Ejemplo de filtro rojo Rhodesia para GoPro Hero 5-6.

Estos filtros no tiñen la luz de rojo. Lo que hacen es atenuar los colores dominantes como el azul y dejar pasar los colores que se pierden en los primeros metros, los rojos, naranjas, etc. De esta forma se compensa la falta de rojos existentes.

Hay que tener cuidado cuando los usas muy cerca de la superficie o con el flash, porque las fotos te saldrán con dominante rojo. Y es recomendable que cuides el balance de blancos cuando los utilices.

A diferencia del flash, con los filtros no tienes tantos problemas con la aparición de partículas, tal y como verás más adelante.

Ten en cuenta que al colocar un filtro, aunque te compense los rojos te restará algo de luz, por lo que es posible que tengas que abrir apertura o subir el ISO. Por esta causa te recomendamos que los adquieras de calidad.

Algunas cámaras tienen el modo de fotografía submarina y el resultado es parecido al que se consigue con los filtros. Si no tienes luz artificial, utiliza este modo semiautomático.

5. Aprende a utilizar el flash

Ejemplo de flash submarino externo Inon S2000.

En el fotosub se suelen utilizar flashes externos, uno o dos dependiendo de las preferencias del fotógrafo. Con dos flashes tienes mucha más cobertura para la fotografía ambiente. La gran mayoría funcionan con fibra óptica y de forma esclava con el flash integrado.

Cuando se bucea a profundidades entre 10 y 30 metros, su uso es obligatorio. Con el pequeño flash integrado de la cámara, estás limitado a la macrofotografía y a sujetos de pequeño tamaño muy próximos a la lente.

El manejo eficaz de uno o dos flashes externos depende de cómo los coloques. También de la distancia con el sujeto, de la apertura y la potencia del flash. Y hay que saber cómo posicionarlos para sortear las partículas en suspensión. Con práctica y experiencia todo se consigue 😉 .

Flash integrado de la cámara

Nuestro consejo es que empieces por el flash integrado de la cámara. Recuerda que todavía estás valorando si esta afición te gusta y un flash específico resistente al agua no es precisamente barato.

Bajo el agua hay muchas partículas en suspensión. Hay días que más y otros que menos, pero en mayor o menor grado siempre están presentes.

El problema es cuando hay mucha distancia entre la lente y el sujeto. Cuando esto ocurre, todas las partículas que hay en la trayectoria que recorre la luz del flash salen iluminadas.

Es por esto que en la fotografía macro, al haber tan poca distancia entre la lente y el sujeto, es fácil que no salgan tantas partículas. Si disparas el flash integrado a largas distancias, tendrás una foto llena de partículas.

Puede ser que encuentres gambitas, cangrejos y algunos peces en el interior de pequeñas grietas. Aunque practiques a poca profundidad con mucha luz, si estos pequeñajos están a la sombra donde no llegan los rayos solares, no podrás ni enfocarlos.

Truco: en estos casos tienes que tener activada la luz de enfoque de tu cámara o utilizar un pequeño foco. Una vez enfocados, utiliza el flash integrado. La luz del flash rebotará en las paredes del interior de la grieta y conseguirás una luz homogénea. Si quieres hacer un contraluz con un sujeto cercano y pequeño, puedes utilizarlo como flash de relleno.

Ejemplo de nudibranquio fotografiado con flash integrado y en apnea. Foto de viajarbuceando.com

Flash externo

Si ya tienes claro que el fotosub te está enganchando, hacerte con un flash externo es una muy buena inversión. Piensa que si en un futuro cambias de cámara y carcasa, lo podrás seguir utilizando.

Hay un dicho en el fotosub: es más eficaz una cámara sencilla con un flash que una cámara avanzada sin luz de apoyo.

Hay buenos flashes relativamente económicos y ligeros como el Inon S2000 que dan muy buenas prestaciones. Si adquieres un flash externo, se te abre todo un nuevo abanico de posibilidades.

Con un flash externo tienes mucha más cobertura y puedes acceder a la fotografía ambiente, otros bichos más grandes y practicar a mayor profundidad sin la limitación del flash integrado.

Los flashes externos se colocan en un brazo articulado de mayor o menor longitud. De esta forma puedes variar la incidencia del flash.

Para sortear las partículas, nunca apuntes directamente al sujeto con el flash. Hazlo indirectamente, colócalo de forma que solo le llegue la luz residual.

Recuerda nuestro consejo, empieza con el flash integrado y cuando ya le hayas sacado todo el partido, puedes hacerte con uno externo.

Colocando el flash indirectamente puedes sortear las partículas entre la lente y el sujeto. Infografía de viajarbuceando.com

6. Acércate todo lo que puedas al motivo

En la fotografía submarina te tienes que acercar mucho más que en la terrestre. Por eso se utilizan mucho las lentes y objetivos angulares, microangulares, ojo de pez y macro. Los largos teleobjetivos no tienen mucho sentido bajo el agua.

Esto se debe a las particularidades del medio acuático como la reflexión, la densidad, las partículas, la absorción de colores… Bajo el agua el alcance de los flashes es mucho menor que en tierra.

Hay situaciones en las que tendrás que conformarte con una foto azul monocromo. Por ejemplo, un barco hundido. Por muy potente que sea tu flash, no conseguirás iluminar toda la escena.

En estos casos, y con buena visibilidad, tendrás que exponer con luz natural. Si no hay mucha profundidad, los filtros y el balance de blancos te serán de mucha utilidad.

Ejemplos de capturas con una cámara compacta y un flash externo a corta distancia. Foto de viajarbuceando.com

Para recuperar los colores con tu flash, acércate todo lo que puedas a los sujetos.

Al principio, todos intentan perseguir a los peces para retratarlos, y lo que se consigue son fotos de la cola del pez huyendo. Para poder acercarte a un sujeto tienes que ganarte su confianza. Esto lo consigues acercándote sin movimientos bruscos y esperando a que los animales no se sientan amenazados. Cuando se fíen de ti, muchos de ellos se aproximarán a tu cámara.

Tus mejores protagonistas

También depende del sujeto, los hay que son prácticamente estáticos como los opistobranquios que son unas pequeñas babosas de mar muy coloridas, o las estrellas de mar. Éstos animales son ideales para empezar a practicar.

Otros sujetos aconsejables para fotografiar fácilmente son los blénidos. Se trata de pequeños peces bentónicos que no suelen nadar grandes distancias y siempre merodean por las rocas. Son curiosos, fotogénicos y si no los asustas posarán para ti.

A la izquierda detalle de las texturas de una estrella de mar, a la derecha superior nudibranquio, derecha inferior blénido. Fotos de viajarbuceando.com

También tienes corales, formaciones de rocas, algas y esponjas para componer tus paisajes submarinos. Si abres bien los ojos, descubrirás que bajo el agua hay mucha vida para retratar, pero hazlo con paciencia y respeto.

Recuerda que sólo eres un mero espectador, no toques ni hostigues a ningún animal o planta, llévate recuerdos y deja sólo burbujas.

7. Elige un buen lugar para practicar

Para llevarte una buena foto submarina a casa, tendrás que buscar un lugar atractivo. Normalmente la vida subacuática prolifera cerca de la costa, en zonas rocosas y llenas de plantas como la posidonia. Bajo el agua conviven todo tipo de animales y muchos de ellos buscan refugio para no ser depredados.

Bucea cerca de las rocas y estate atento. En una sola piedra puedes encontrar distintos animales y algunos pueden estar escondidos. Pulpos, cangrejos, nudibranquios, gambas o las crías de todos estos. Hay animales que se dejan ver más fácilmente como muchas especies de peces, pero al ser rápidos requieren de más práctica para inmortalizarlos.

Si te metes en un arenal, cerca de la orilla de una playa llena de bañistas… poco bicho encontrarás 😉 .

Fotos de viajarbuceando.com

Como ya hemos comentado anteriormente, los buceadores suelen utilizar una embarcación para llegar a los puntos de buceo. Estos puntos ya están localizados por los centros de submarinismo y vas a tiro hecho. Pero esto no quiere decir que no haya buenas inmersiones desde costa donde practicar.

Tampoco te olvides del agua dulce. Aunque no haya la misma explosión de vida que en el mar, puedes descubrir otra fauna muy atractiva como anfibios, crustáceos, reptiles o peces de río. En el agua dulce suelen haber troncos sumergidos y bonitas plantas acuáticas para componer tus imágenes. Si el lugar goza de buena visibilidad, puedes conseguir fotos atractivas.

También tienes las piscinas. A no ser que estén abandonadas, poca fauna encontrarás ;). Pero van muy bien para practicar el retrato subacuático gracias a su buena visibilidad y poca profundidad.

Ten en cuenta que cada mar es diferente, no es lo mismo bucear en mares tropicales que en el Mediterráneo. Cada uno tiene sus ecosistemas, otra temperatura o diferente visibilidad. Este es otro motivo para planificar tus próximas vacaciones.

Vayas dónde vayas, hazlo acompañado y sé prudente. No te metas en el agua con mal tiempo o poca formación. Y antes de aventurarte en lugares desconocidos, busca información.

Fotos realizadas en agua dulce, piscina y mar. Foto de viajarbuceando.com 

8. Adapta la técnica fotográfica al medio subacuático

La técnica que vas a utilizar es básicamente la misma que en la fotografía terrestre. Todo lo que has aprendido en Blog del Fotógrafo te va a servir. Evidentemente, tendrás que adaptarla al medio subacuático y tendrás menos luz que en tierra.

¡Olvídate de hacer fotos de larga exposición o utilizar largos teleobjetivos!

Si tienes una cámara compacta automática, tendrás que utilizar algunos automatismos a tu favor como los semiautomáticos. Y si, por ejemplo, necesitas una velocidad rápida, utiliza el modo deportes o niños jugando. Para hacer macro, utiliza el modo de la flor. También el modo semiautomático de día nublado,  para recuperar calidez en tus fotos si tu cámara no acierta con el WB automático.

Si tu cámara tiene modo manual, tendrás mayor control sobre tus fotos. Utiliza el flash y la apertura junto con la distancia al motivo, para  controlar la correcta exposición de la escena que abarque la luz flash. Para exponer correctamente el fondo donde no llega el flash, lo harás con la velocidad de obturación.

Las técnicas que funcionan en tierra, también lo hacen bajo el agua 😉 .

Fotografía a los animales a la altura de los ojos, utiliza la ley de la mirada, busca puntos de fuga o aplica la regla de los tercios.

Bajo el agua hay muchas texturas. Puedes recrearte con las rugosidades de algunos corales, las escamas de un pez o las púas de los erizos. También puedes hacer retratos, paisajes submarinos o foto denuncia si encuentras algo de basura.

Ejemplo de foto denuncia. Foto de viajarbuceando.com

9. Practica

Es el mejor consejo que te podemos dar. Piensa que muchos buceadores aprenden las técnicas de fotografía bajo el agua. Tú ya tienes eso ganado, ahora te falta algo de soltura en un medio acuático.

Se suele decir que es más probable que un buzo aprenda fotografía submarina a que un fotógrafo aprenda submarinismo.

Pero con la aparición de tantas cámaras de acción, cámaras anfibias o carcasas para móviles, esto está cambiando. ¿O cuando vas a la playa no ves mucha gente con GoPro o cámaras acuáticas? Y no son submarinistas. Lo que te diferencia de ellos es que tú eres aficionado a la fotografía y ya tienes una buena base.

Al principio es normal que tus fotos no salgan del todo bien, pero todo llegará si eres persistente y los fotógrafos lo somos, y mucho.

Recuerda que para practicar el fotosub tampoco es necesario hacerlo con botella, pero si decides hacer un curso de buceo autónomo, seguro que no te arrepentirás. Los cursos de submarinismo son muy divertidos y están pensados para toda la familia. Es un deporte muy tranquilo y te acerca a la naturaleza como pocos otros deportes lo hacen.

Fotos de viajarbuceando.com

Diviértete mucho compañero, disfruta del mar y, sobre todo, dale una oportunidad a una disciplina tan excitante como la fotografía submarina.

El 71% de la superficie terrestre es agua… ¿Te lo vas a perder? ¡Salud y buen azul!

Este es un artículo de Efra y Annabel, fotógrafos submarinos y autores de Viajarbuceando.com. Puedes seguir su trabajo también en Instagram y Facebook. O informarte aquí de los cursos de buceo. 

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