Siempre decimos que la fotografía va de contar historias, que más allá de la técnica, de la composición o el tema; lo que de verdad importa es transmitir, explicar, emocionar.

Y yo me pregunto, ¿hay algo más conmovedor que la infancia? ¿Hay mensaje más potente que almacenar esos recuerdos efímeros y salvajes de la mejor época de un ser humano?

Yo diría que no.

niñas riendo infancia

Así que, como madre, un consejo que me intento aplicar cada día. No caigas en la pereza y haz fotos. Puede que no veas cómo corren los segundos del día a día, pero correr, corren, vuelan las horas, los días, los meses y los años.

Personalmente creo que no hay proyecto más emocionante que explicar la historia de nuestros niños y niñas. Tampoco creo que puedas hacerles mejor regalo que permitirles transportarse a su infancia como si de una máquina del tiempo se tratase. Así que, lo dicho, no pares de hacer fotos ❤️.

Consejos para fotografiar la infancia

Este es un artículo en el que te he prometido inspiración en forma de imágenes. Y lo prometido es deuda, pero siempre me gusta compartir contigo algunos consejos básicos con los que aderezar las fotos 🙂

  • Fotografía la magia de lo cotidiano: el día a día (bañeras, cenas, cuentos en la cama, juegos, desorden…) es donde creo que se esconde la auténtica magia de la infancia.
  • Déjales ser ellos mismos: para captar su verdadera esencia, prueba a fotografiarlos en su salsa, sin posar.
  • Sé un simple observador con los ojos bien abiertos.
  • Fotografía los detalles que te ayuden a explicar una historia general: unas rodillas sucias o rasguñadas, unas manitas regordetas, el minúsculo lóbulo de una oreja…
  • Fotografía en todos los escenarios posibles: fuera la pereza 😉 si vas de excursión, llévate la cámara, si vas a la piscina, también, siempre, siempre que puedas, cámara en mano. No importa si no quieres llevarte la cámara réflex a la playa, todos tenemos un smartphone con cámara 🙂
  • Aprovecha la luz del amanecer y (más probablemente la del atardecer) es una luz cálida y suave que liga muy bien con la pureza y calidez de la infancia.
  • Procura transmitir su personalidad, nadie los conoce mejor que tú ;).
  • Huye de los clichés y del postureo tan en boga últimamente.
  • Utiliza todos los recursos y técnicas fotográficas que has aprendido para ayudarte a explicra tu historia.
  • Cuidado con el enfoque, configura tu cámara en modo AF-A o AI Focus.
  • Trabaja en ráfaga.
  • Presta atención a la velocidad mínima de tu cámara. Como los niños/as se mueven rápido, procura que esta sea lo suficientemente rápida como para que no te salgan movidos (a menos que sea eso lo que buscas).
  • Ponte a su altura.
  • No te limites a las sonrisas acartonadas, busca la espontaneidad de una risa, pero también de un llanto o de una rabieta. Todo forma parte de ellos y ellas.
  • Haz una selección y quédate con las mejores ( 10.000.000 de fotografías dejan de ser un buen regalo para convertirse en un castigo 😉 ).

Amplía esta información con estos 100 consejos exprés para fotografiar bebés y niños o este con trucos y consejos para acertar en fotografía de niños.

Y ahora sí, después de hacer los deberes, te dejo con esta galería de 33 imágenes llenas de infancia, que espero que te inspiren a agarrar tu cámara sea cuál sea y ponerte manos a la obra a retratar esa época tan maravillosa e irrepetible que es la infancia.

Espero que las disfrutes.

¿Te has animado a retratar la infancia en alguna de sus formas alguna vez? La verdad es que a veces lo que tenemos cerca es nuestro mejor proyecto fotográfico. En mi caso, así lo ha sido, y espero que lo siga siendo.

Personalmente, me costó darme cuenta de ello. A veces caemos en la tentación de marcarnos objetivos exóticos, frustrantemente irrealizables. Por suerte, no me di cuenta demasiado tarde ;).

Porque puede que tenga muchos proyectos en mente, pero solo uno me recuerda cada día lo maravillosa que es la vida, y me permite detener el tiempo en alguno de esos instantes preciosos e irrepetibles de los que tengo la suerte de ser observadora.

Así que, por favor, tengas hijos o hijas, sobrinos o sobrinas, nietos o nietas, hermanos o hermanas pequeños… tienes la capacidad de crear recuerdos preciosos para ellos y ellas. No desaproveches esta gran oportunidad. ¡Haz fotos y fotos y más fotos!

Ah, y un favor final, si te ha gustado este artículo, me encantaría que lo compartieras en tu red social favorita para intentar llegar al mayor número de personas posible. Muchas gracias y nos leemos en el próximo artículo 😉