Fotografías cortesía de: Louish Pixel, madamepsychosis, Leo Hidalgo,J J,Yasmeen,*Jin Mikami*, Bajo Licencia de Creative Commons.

16 Ejercicios Para Mejorar Tu Composición Fotográfica

Si acabas de aterrizar en el mundo de la fotografía, es posible que el concepto de composición te tenga algo perdido. Sabes que es importante porque aparece en todos los blogs que consultas unas cuantas veces y porque aquí mismo, en blog del fotógrafo, tenemos muchísimos artículos detallando todo lo que necesitas saber sobre composición en cualquier tipo de fotografía que se te ocurra. En fotografía, composición y luz lo son todo, porque componer es nuestra forma de pintar el lienzo, de ordenar los elementos dentro del encuadre, de escribir la historia, de enseñar y resaltar aquello que es importante en nuestra imagen. Es en definitiva, toda la narración de la escena, su sentido y su justificación.

Ahora bien, entre tanto concepto, teorías y reglas es difícil perderse, liarse, abusar de las normas, contradecirse en las composiciones… Como todos hemos pasado por esto en algún momento de nuestra pasión fotográfica, te dejaré una serie de ejercicios que en su momento me ayudaron a comprender e interiorizar la composición de forma natural. Espero que te ayuden 🙂

Antes de continuar, quiero recomendarte nuestra guía completa de ejercicios de fotografía, donde no solo encontrarás ejercicios de composición, sino todo tipo de ejercicios para practicar con tu cámara.

1.Piensa antes de tomar la fotografía

Este ejercicio puede parecerte evidente, pero es el que menos solemos cumplir. Vemos una imagen, apuntamos y disparamos. Y esto no es una competición a ver quién es más rápido, ni un duelo del salvaje oeste. De lo que se trata es de conseguir la mejor imagen posible, de forma consciente. Porque alguna habrá que por casualidad te quede fantástica, pero te aseguro que serán las menos, así que antes de apretar el obturador piensa, ¿Qué quieres transmitir y por qué?, ¿Cuál es la mejor forma de hacerlo?

2.Estudia las reglas de composición

Léete las diferentes reglas de composición e intenta interiorizarlas hasta que te sean familiares. Quizá al principio te parezcan muchas, pero lo cierto es que no son tantas y que, a base de repetición, los conceptos acaban por entrar 🙂

3.Practica las reglas de composición una a una

Después de echarle un vistazo a las diferentes reglas de composición, la única vía para afianzar los conceptos es practicando con ellos. La mejor forma de hacerlo es, por ejemplo, escoger una regla cada vez y practicarla hasta tenerla bien asimilada. Puedes hacer una regla cada día que salgas a practicar con tu cámara. Si ese día toca la “regla de los tercios” procura que todas tus imágenes utilicen esta forma de componer. Al día siguiente puedes practicar la ley de la mirada, al día siguiente puedes acercarte a la playa o a cualquier otro horizonte que tengas a tu disposición y regirte por la ley del horizonte, etcétera. A través de la práctica no sólo interiorizarás los conceptos, también podrás ir definiendo y analizando tus propios resultados y gustos.

  • Una vez las domines, prueba a combinar varias de ellas para ayudarte a resaltar el centro de interés de tu imagen.

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4.Rompe las reglas

La originalidad es esencial en cualquier disciplina artística. Si nadie se atreviera a romper las reglas de vez en cuando, todas las imágenes serían iguales, así que una vez domines las reglas de composición, intenta darles un toque personal y único a tus imágenes. Cuando alguien ve una de tus fotos y te diga “Es muy de tu estilo” es que vas por buen camino 😉

5.Haz una serie a partir de un elemento simple

Por ejemplo, fotografía una caja de cerillas de 10 formas diferentes. Te aseguro que no es nada fácil y que vas a tener que exprimirte el cerebro para conseguir 10 imágenes de una caja de cerillas que valgan la pena. Pero lo mejor es que se puede hacer, y que con imaginación y perseverancia puedes conseguir fotos que ni tú mismo te creías capaz de hacer 😉 . Este ejercicio te ayudará a detenerte ante la escena, a pensar, a buscar puntos de vista diferentes y originales, y sobre todo, a practicar composición.

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6.Olvídate del Zoom

Nadie dijo que aprender fuera fácil 😉 Si de verdad quieres aprender fotografía tendrás que poner de tu parte algo de esfuerzo. Olvídate del zoom por una temporada (tranquilo, no es para siempre) y empieza a moverte para conseguir las imágenes que quieres. Tu propio movimiento te abre un sinfín de posibilidades en cuanto a composición, ya que si mantienes los ojos bien abiertos, verás muchas más posibilidades que de forma estática zoom arriba y zoom abajo.

7.Busca puntos de vista diferentes y originales

 ¿Te suenan esos freaks que de vez en cuando aparecen tirados por el suelo o colgando de un árbol para conseguir una buena foto? Bien, pues saca el freak que llevas dentro y persigue la mejor imagen que seas capaz de hacer. Prueba ángulos picados, contrapicados, cenitales, normales… Esfuérzate y sé original y nada se te resistirá 😉

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8.Prohibido re-encuadrar

No, ni un poquito ¿En serio? En serio. Si quieres un encuadre mejor, repite la foto tantas veces como sea necesario hasta dar con la que quieres, pero para aprender olvídate de hacer “trampas” 😉 Intenta obtener siempre la imagen más perfecta que puedas soñar olvidándote de San Photoshop 🙂

9.Limítate el número de fotos

O el tiempo mínimo entre una y otra, o mete una moneda de 10 céntimos de Euro en una hucha cada vez que aprietes el obturador. Lo que sea que te frene a la hora de ponerte a disparar como un loco porque claro, es  gratis y así me aseguro de conseguir la imagen. Gran error, es la forma más fácil de dejar la composición al azar y de no pensar antes, durante y después de tomar la foto. De esta forma aprenderás a valorar cada imagen e intentarás sacar lo mejor de ella cada vez que dispares el obturador.

10.No dejes de mirar

Busca líneas y formas, simetrías, reflejos, sombras… El fotógrafo tiene la capacidad de ver lo que los otros no ven, pero esa capacidad, para el gran común de los mortales, se obtiene sólo a través de la práctica. Concédete unos instantes cada día para ponerla en práctica.

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11.Una foto al día

Sé que hay días que haces 390 fotos y que luego te pasas dos semanas con el contador a 0. Eso no vale 😉 Intenta conseguir una imagen que te satisfaga cada día. O cada dos días o cada tres. Pero no te des atracones de fotos una vez cada 6 meses y luego dejes a tu pobre cámara morir de inanición, porque progresar así es casi imposible. Como en todo, hay que ser constante.

12.Imprime y analiza tus imágenes

Imprímelas, marca el centro de interés, las líneas, analiza cada aspecto compositivo que quisieras remarcar y analiza detenidamente si has conseguido lo que te habías propuesto. Si es una buena imagen, si no, si podías mejorarla y cómo. Más importante que conocer nuestras virtudes como fotógrafos es conocer nuestros errores y ser conscientes de nuestras debilidades.

13.Imprime y analiza otras imágenes

Escoge alguno de tus fotógrafos favoritos y analiza sus imágenes. ¿Qué te gusta de esa imagen? ¿Por qué? ¿Cómo está compuesta? ¿La mejorarías? ¿Cómo?

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14.Sé exigente contigo mismo

Siempre, siempre se puede ser mejor y siempre se puede aprender más. Así que no te conformes nunca y exígete porque siempre hay margen de mejora, y nunca se es lo suficientemente bueno 😉

15.Persevera

No te frustres, nadie nace aprendiendo, y los inicios siempre son complicados. Además la composición es algo muy personal y a veces nos cuesta encontrar nuestro lugar en ella, el lugar en el que seamos nosotros mismos y nos sintamos cómodos y satisfechos.

16.Practica, practica y practica

No hay otra forma de aprender, de superarse y de asimilar los conceptos. Cuanto más practiques, más natural será la forma en la que utilices la composición, en la que apliques o rompas sus normas, más la dominarás y menos necesitarás pensar en ella. Esto es como todo lo que decidas empezar. Necesita horas, muchas horas de aprendizaje y perfeccionamiento. Horas de entrega (y diversión 😉 ), de errores, de mejoras, de pruebas… ¿Recuerdas la primera vez que te pusiste unos patines o te subiste a una bici? Imagino que a pesar de que ese aprendizaje sí duele (Supongo que recuerdas algún que otro tortazo monumental también 😉 ) no te rendiste. Y si a día de hoy siguieras patinando seguro que serías capaz de algún que otro triple Axel o similar 🙂  Bien, la fotografía es igual. No tiene misterio, un poco de práctica aderezada con unas ganas constantes de aprender, una alta dosis de entusiasmo y pasión, algo de perseverancia (o cabezonería) y resistencia al fracaso = mejores imágenes 😉

Espero que hayas disfrutado con el artículo, pero sobre todo espero que pongas en práctica algunos de los ejercicios propuestos durante un tiempo. El esfuerzo valdrá mucho la pena 😉 Ah, y si lo compartes con alguien que creas que puede estar interesado en leerlo, o que necesite un pequeño empujón compositivamente hablando, por favor, compártelo con él o ella. Gracias y hasta la próxima 🙂