Este es un artículo del autor invitado Álvaro de Aymerich en el que, para celebrar que ayer fue el día Mundial de los animales, te ofrece unos consejos imprescindibles para preparar tu próxima fotografía de fauna.

La fotografía de fauna es una de las modalidades seguramente más complicadas y menos reconocidas por el público. Siempre hablo de fauna en estado salvaje, claro. Pero que reporta una satisfacción difícil de explicar con palabras.

Digo que es poco reconocida porque, según mi experiencia, cuando alguien ve una fotografía de fauna, normalmente desconoce todo el trabajo que conlleva esa toma y por lo tanto lo valora menos de lo que debería.

En este artículo voy a intentar dar unas pautas o recomendaciones que he ido aprendiendo para acercarte a un tipo de fotografía que da grandes alegrías, pero también un porcentaje importante de sesiones sin éxito.

Animales huidizos

Cuando realizas fotografía de fauna salvaje en un país en el que la caza está tan presente, el acercamiento a las especies se convierte en el principal problema.

La mayor parte de estas son esquivas con el hombre y, en general, tienen buenos motivos para serlo. Hay un gran porcentaje de especies denominadas cinegéticas, es decir, que legalmente pueden cazarse, por lo que si te ven con un teleobjetivo, en general, no suelen posar para ti (siempre hay alguna excepción, claro).

La mayor parte de mamíferos tiene costumbres crepusculares o directamente nocturnas. Y las aves, por lo general, son igualmente huidizas al vernos.

Para salvar este obstáculo y lograr tus fotos más impresionantes de fauna, paso a relatarte mis consejos.

1. Estudia la especie

El primer paso para conseguir una buena toma, desde mi experiencia, debe ser intentar conocer todo lo que puedas sobre la especie que quieres fotografiar. Costumbres, alimentación, lugares en los que suele vivir, etc… Incluso canto en aves; muchas veces vamos a escucharlas sin conseguir verlas y saber reconocerlas por el canto ayuda mucho.

Una vez que conoces la especie hay que encontrar al animalillo que quieres fotografiar, aquí viene el trabajo de campo. Si hablamos de mamíferos habrá que saber reconocer huellas, rastros de excrementos, etc.; en caso de aves, prismáticos y mucha paciencia.

2. Paciencia, más paciencia y constancia

Lo que me lleva al siguiente punto. La paciencia y la constancia tienen que ser a partir de aquí una parte importante del trabajo. Hay especies que son más sencillas de inmortalizar que otras y nos llevará menos jornadas. Pero, por lo general (hablo por lo que yo he vivido, pero también por lo que otros compañeros cuentan), muchas sesiones acaban siendo un fracaso y vuelves a casa con las manos vacías y con una sensación no muy buena.

Es importante saber que eso va a pasar y no desanimarte, el día que consigues la foto que querías todos esos días malos se te olvidan.

3. Hide o escondite

A partir de aquí se abre un abanico de opciones importante pero en casi todos los casos con un factor común, el hide. Se trata, básicamente, de un sitio donde esconderte a una distancia óptima para poder realizar una buena toma. Será un sitio donde pasarás calor, frío y tendrás que estar inmóvil. Además en silencio, sin hacer ruido durante muchas horas.

Existen multitud de opciones para instalar un escondite, se pueden comprar, usar tiendas de campaña, o incluso montarlo tú (respetando la flora del lugar, sin cortar ramas ni hacer ningún destrozo). Y siempre con los permisos pertinentes en caso de realizarlo en zonas protegidas o fincas privadas.

El tema de los permisos es un poco confuso y necesitaría un artículo entero para aclararlo. En otra ocasión profundizaremos en ello si así lo pedís.

Normalmente, previo a la instalación del hide hay que instalar un comedero o un bebedero. Así, los animales que quieres fotografiar se habitúan a pasar por allí cada día.

También se puede instalar cerca de un posadero habitual que previamente hayas visto que utiliza.

Otras modalidades de hide

Otras modalidades de hide, normalmente pensadas para aves acuáticas y con las que se consiguen fotos muy atractivas, son el tumbing hide y el hidro hide.

En ambos casos la premisa es bajar el plano desde el que realizamos las tomas y ponernos a la altura de los ojos del animal, consiguiendo fotos mucho más espectaculares.

En el caso del tumbing hide consiste en estar apostado tumbado a la orilla de una laguna o lago en una zona de paso de aves. El hidro hide es una estructura que flota en el agua en la que se coloca la cámara y puedes fotografiar desde el agua a especies que son difíciles de observar desde la orilla, con un punto de vista mucho más atractivo que los típicos planos picados (desde arriba).

4. Hides Profesionales

Como puedes ver, el tiempo en la fotografía de fauna es muy importante. No todo el mundo puede permitirse la cantidad de horas que hay que invertir para realizar una buena sesión o para mantener un comedero o bebedero.

Aquí entran los hides profesionales, tienen todo el trabajo previo a la toma realizado y tu sólo vas al lugar y disfrutas de la sesión. Es una excelente opción para acercarte a especies complicadas de observar o que su acercamiento requiere invertir mucho tiempo.

Por contra, y esto es opinión personal, se pierde esa satisfacción que uno tiene cuando ves una toma y sabes todo el trabajo que hay detrás: las sesiones improductivas que te llevaron a esa foto, incluso el vínculo que se establece con los animales que fotografías…

En España hay algunos públicos (por ejemplo en Gallocanta para fotografiar Grullas o en los Pirineos para Quebrantahuesos). También muchos privados, con todos los permisos necesarios para realizar la actividad. Y, por mi experiencia, con gente muy preparada.

Aunque no suelo recurrir mucho a estos hides, las veces que lo he hecho la experiencia ha sido excelente.

5. Primero el animal y después la foto

Todo esto siempre debe realizarse desde el respeto a las especies a fotografiar y las que viven en el entorno en el que realizarás las sesiones. Una fotografía nunca vale más que poner en riesgo la vida de un animal, su nidada o destruir su hábitat.

Este tipo de fotografía engancha porque te da la posibilidad de compartir momentos y encuentros que son únicos y muy difíciles de experimentar de otra forma; si además te llevas una buena toma que inmortalice ese momento la satisfacción es difícil de explicar…

Por último, quiero enlazarte al código ético de ASAFONA (Asociación Aragonesa de Fotógrafos de Naturaleza). Es la asociación a la que pertenezco, para que sirva como guía de lo que creo es un ejemplo de cómo realizar fotografía de fauna.

Este es un artículo de Álvaro de Aymerich, fotógrafo de fauna, paisaje y urbana. Puedes seguir su trabajo en su web.

Si tú también quieres participar como autor invitado, pincha aquí.

¿Te ha gustado el artículo? Dale las gracias a Álvaro por sus consejos compartiendo el artículo en tu red social favorita. Así otros podrán disfrutar de su fantástico trabajo y de su experiencia. Gracias y hasta pronto.

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2 Respuestas

  1. jorge lopez

    Hola, buenas magnifico artículo una vez mas de capturas de animales, gracias una vez más a todo el equipo del Blog por todo lo que nos enseñáis a los principiantes y a los que no son tanto. Un saludo desde Asturias.

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