¿Sabías que el tres es un número mágico? Pues lo es. ¿Alguna vez te has parado a pensar por qué son Tres Mosqueteros o Tres Cerditos? ¿Por qué son siempre tres deseos los que se conceden o tres oportunidades hasta que “vencemos” o una regla de los tres tercios en composición? Igual que la Santísima Trinidad, a lo largo de la historia, son muchísimas las civilizaciones y religiones que han considerado el tres como un número mágico, divino, el que engloba la totalidad, el número perfecto. Si buscas un poco, verás cómo este número aparece como protagonista para muchos autores, filósofos, científicos, religiosos, etcétera. Por algo será, ¿no?

Por ello, entre otros aspectos, en composición fotográfica también es especial. Hoy voy a demostrártelo con estas 9 fotografías. El tres es el ritmo, es el número de elementos que más atractivo resulta, es romper el excesivo equilibrio del dos, es agrupar sin agobiar, sin perder interés. Vamos a verlo con ejemplos.

1. Romper el ritmo

Simplemente el hecho de que una tercera figura tenga cambiada la posición rompe el ritmo de la composición y atrae la mirada.

fotografía aérea de tres chicas en la playa

Fuera aburrimiento ([email protected])

2. Creando profundidad

También resulta una buena forma de añadir profundidad a la imagen. Primer plano, plano medio y fondo. De esta forma conseguimos un poco más de “tridimensionalidad”.

fotografía paisajes de tres molinos

Tridimensionalidad (Tommy Ferraz)

3. La llamada del tres

Imagina esta imagen sólo con dos teléfonos. Seguro que no resultaría tan interesante. Sea por lo que sea el tres “nos llama”.

fotografía de tres teléfonos

¿Cuál suena? (Pavan Trikutam)

4. Emoción en la historia

En fotografía narrativa, dos pueden contar una historia, pero un tercero siempre dará más atractivo a la misma, emoción y vidilla. Como en este ejemplo, me encanta la rana de la derecha observando de reojo lo que hacen las otras dos y con cara de circunstancias. En realidad la historia la cuenta ella, ¿no crees?

fotografía de tres ranas

Fotografía narrativa (hehaden (away for a week))

5. Contraste

Con un tercer elemento también es más fácil crear un contraste. Si sólo fueran dos las sillas no habría tal contraste, aunque fueran distintas. La silla de la izquierda es la que marca la diferencia con respecto a las otras, la que dice, “¡Ey!, ¡aquí estoy!”

Fotografía de tres sillas

Creando contraste (Art Crimes)

6. Tres al cuadrado

Aquí tenemos otro ejemplo del uso del tres. Tres treses. El tres doble, como un truco visual para captar la mirada.

fotografía de tres dados

El truco del tres (Jo Christian Oterhals)

7. Diagonal

Si bien en este caso el cable es la diagonal, puedes utilizar tres elementos para trazar una diagonal imaginaria. Recuerda el uso de las líneas en composición y la fuerza que tiene la diagonal en la imagen. Es una forma de lograr transmitir más tensión.

fotografía de tres pájaros

Formando diagonales (Ahd Photography)

8. Regla de los impares en composición

Con un elemento tenemos un protagonista absoluto, podemos representar soledad, aislamiento o incluso angustia según cómo lo retratemos. Dos elementos nos ayudan a crear simetrías, imágenes románticas, compañía… Cuando tenemos tres elementos se forjan otros sentimientos de amistad, familia, etcétera que van más allá de la pareja.

Por otro lado, existe la regla de los impares, que afirma que los elementos impares son más atractivos visualmente. Los pares son más estáticos, o incluso aburridos. Acuérdate de la regla de los tercios, o del horizonte, siempre aparece el tres por ahí… Las figuras geométricas con lados impares suelen ser más dinámicas a la vista, crean más tensión. Un cuadrado no es lo mismo que un triángulo, ¿cierto? Un grupo de tres también es más atractivo que un grupo de dos. Y si te vas a cinco ten por seguro que perderán protagonismo individual, se verán como un gran grupo y se convertirán prácticamente en “un elemento”.

Fotografía de tres siluetas de niños

Los impares (Chris Goldberg)

9. Tres al cubo

Para terminar te dejo esta imagen en la que hay un divertido juego de tres, tres vasos, tres cubiertos, tres platos. Tres de tres. ¿Casualidad o intencionalidad? Yo juraría que lo segundo ;).

Fotografía de una ensalada

Juego de tres (Brooke Lark)

Tu turno

Ya no tienes excusa. Si llevas tiempo sin hacer fotos porque crees que se te ha acabado la inspiración, aquí tienes una buena dosis. Un empujón para comprobar si esto es o no cierto, si estás o no de acuerdo. Ve a por tu cámara y lánzate a buscar grupos de tres elementos, ¡puedes empezar en casa!

Es más, te animo a hacer una prueba. Procura hacer la misma foto con distinto número de elementos, dos, tres, cuatro… y prueba a ver qué imagen resulta más atractiva. Si tienes dudas o no eres capaz de verlo, tal vez necesites unos días para volver a ver las fotos “desde la distancia”, otro truco es, sin contarle nada, preguntarle a varias personas cercanas, cuál de esas fotos le parecen más interesantes o atractivas.

También puedes hacer otra prueba, intentar buscar la estabilidad con tres elementos o lograr que dos elementos tengan el mismo atractivo que dos jugando con el equilibrio o tu imaginación. Las reglas en fotografía existen, por supuesto, pero trasgredirlas también tiene premio. Los límites los marcas tú. Las posibilidades son tantas como tú quieras.

Y si te ha resultado útil o interesante este artículo, no dejes de compartirlo, hay muchos fotógrafos faltos de inspiración y a la espera de una buena excusa para salir con la cámara. Gracias y hasta la próxima.

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