Fotografías cortesía de: Brian Auer, filtran, Marion Huber y moominsean, Bajo Licencia de Creative Commons

Polaroid. Fotos de Verdad

Para los que ya tenemos una cierta edad, las Polaroid forman parte de nuestra cultura general. Si no tuvimos una por la comunión, la tuvo nuestro primo, nuestro vecino o nuestro mejor amigo. Nosotros fuimos los reyes del selfie con ella hace ya algunos años, ¿o es que te creías que lo habías creado tú, jovencito? 😉 Sólo que, como nos costaba gran parte de nuestra paga semanal, nos hacíamos un selfie al mes y andando.

Luego aparecieron las primeras digitales, algo casi imposible de soñar pero que se hizo realidad, y cuando aparecieron los primeros teléfonos móviles con cámara todos nos convertimos en fotógrafos, en los reyes del autorretrato, en creadores imparables de contenido visual para las redes sociales, blogs, webs, etcétera.

En pleno auge digital, el formato analógico en general se resintió peligrosamente llegando en algunos casos a desaparecer (aunque muchos carretes resisten, también los hay que tristemente nunca volverán). Una marca en sufrir estas terribles consecuencias fue Polaroid, que simplemente tuvo que dejar de fabricar carretes, y por un tiempo pareció que debíamos decirle adiós para siempre.

¿Qué es Polaroid?

Polaroid es sinónimo de fotografía instantánea en papel. Sus primeras fotografías instantáneas datan de 1947, donde consiguieron un revelado de tan sólo 60 segundos y sus aplicaciones desde entonces han sido múltiples y variadas (sobre todo para el gran público pero también se utilizó en fotografía militar, etcétera) hasta el año 2008, en la que la marca decidió cerrar las fábricas que producían sus carretes.

Por suerte alguien se ocupó de recoger el guante y, bajo el nombre de The Impossible Project, compró la única fábrica que aún funcionaba para crear estas películas instantáneas. Gracias a ellos, todos aquellos que teníamos una Polaroid pudimos desempolvarlas y volver a utilizarlas. Incluso me atrevería a decir que gente que no había oído hablar de ellas, tras el anuncio del cierre, sintieron interés y ganas de probar una 🙂

I went to a giant swap meet today at the Sports Arena here in San Diego, and I somehow managed to acquire 3 new Polaroid cameras. This brings my collection to a grand total of 5. I already had the Minolta Instant Pro and the Sun 660. At the swap meet, I first found the Impulse and picked it up for $3! Then I found the SX-70 at another booth for $15. The seller then pointed out that she had another old camera for sale -- the Model 80 (for another $15). Oh... and I bought all 3 of them when I wandered off from the wife and kids. So when I caught back up with them (with 3 cameras hanging around my neck), I got the evil-eye. I'm pretty stoked about these cameras though, since the SX-70, 600, and Spectra films are supposed to be coming back to life in the near future. This means that the four cameras on the right side of the photo can be used once again! The Land Camera on the very left takes roll film that was discontinued in 1992, so no chance of shooting Polaroid with that one anytime soon. However, I do have plans to rip apart the insides and convert it for shooting 120 film. After the initial inspection, it looks like I'll have to rip out some sheet metal, drill a few holes, and figure out a way to hold the spools (and wind them). It's a beautiful camera in near perfect condition, so I hate to mess with it. But I'd hate more for it to never be used again -- no camera deserves that fate! Plus, I've been wanting a good folding camera to add to my arsenal, so this would be a perfect fit. I'm thinking that when the Polaroid films are re-released, we ought to put together a Polaroid photowalk in LA or SD!
Diferentes modelos de Polaroid clásicas

¿Cómo funciona?

El atractivo principal de las cámaras Polaroid es su capacidad de aunar la instantaneidad con el soporte físico analógico. Si eres usuario de carretes o lo has sido, sabes lo tedioso que puede llegar a ser el proceso completo hasta obtener una copia en papel. Si, por el contrario, eres de los que se pirra por el resultado inmediato de las cámaras digitales, quizá sea algo triste que desaparezcan al desconectar el ordenador 😉

La gracia de las Polaroid está principalmente en sus carretes, que son a la vez carrete y papel; es decir, en un mismo soporte positiva y revela.

¿Que qué?

Pues que cuando compras un carrete y lo pones en una Polaroid estás ante ni más ni menos que un pequeño laboratorio portátil. Es el mismo carrete el que lleva todos los químicos necesarios para revelar y fijar la imagen que se activan en el momento en el que aprietas el botón y la cámara lo expulsa por la ranura.

Paso 1: El papel fotosensible se expone a la luz al apretar el obturador y captura la imagen.

Paso 2: La cámara expulsa el papel por la abertura frontal.

Paso 3: Antes de salir pasa por unos rodillos que esparcen los químicos (situados en la parte ancha del característico margen blanco) por el papel fotosensible.

Paso 4: ¡Voilà! Aquí la tienes tu foto en papel sólo unos segundos después de apretar el obturador. No está mal para ser tecnología de hace casi 70 años, ¿Verdad?

Tipo de usuario ideal

Bueno, si eres el rey de la tecnología, la calidad y el minimalismo, si no te gusta acumular cosas ni colgar fotos en las paredes o en álbumes de fotos, seguramente esta cámara no será para ti. Si por el contrario te chiflan las fotos con aroma vintage, guardar recuerdos, empapelar paredes, si eres de libros en formato físico y pasas del Kindle ;-), si valoras la unicidad que te proporciona un instante irrepetible, una imagen única que no podrás reproducir… Bueno, entonces este tipo de cámaras te encantarán. Esos tonos antiguos en el color de la foto, ese marco característico, ese instante irrepetible en el que aprietas el obturador, esos segundos de intriga en los que esperas ver aparecer la imagen… Me sigues, ¿Verdad? 😉

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Pros y contras

Este tipo de cámaras tiene casi tantas ventajas como inconvenientes. En tu mano está decidir qué lado de la balanza te gusta más 🙂

Contras

  • El precio. Cuando inviertes en una cámara digital seguramente te gastes bastante más dinero que comprando una Polaroid (a menos que te vayas hacia una compacta barata), pero luego no tienes que gastar nada más. En cambio las Polaroids las tienes muy bien de precio pero los carretes son un gasto fijo para toda la vida. Y no son excesivamente baratos, por lo menos si disparas a ritmo de cámara digital 😉 (Los precios por foto se mueven entre 1 Euro y los 2 Euros).
  • La logística. Tienes que ir a comprarlos, bien a una tienda, o bien esperar a recibirlos online. Así que tienes que invertir un tiempo en obtener los carretes cada vez que te quedas sin.
  • La degradación. Todos los antiguos usuarios de fotografía analógica sabemos que el tiempo también pasa por las imágenes. Pasa por los negativos y las fotos. Más aún en el caso de las Polaroid en los que no hay negativos a los que recurrir para obtener una copia de la imagen.
  • Tamaño. Supongo que ya has visto Polaroids y te habrás fijado que cámaras de bolsillo no son 😉
    • Y si la cámara es grande, las fotos suelen ser muy pequeñas, sobre todo en los nuevos modelos (los carretes de The Impossible Project son iguales que los antiguos pero los nuevos tienen otros formatos).
  • Poco control en el resultado de la imagen: En algunas puedes decidir si disparar el flash o no, o regular algo parecido a la apertura, pero poco más, a menos que des el salto a los nuevos modelos digital-analógico que luego veremos.

Pros

Bueno, supongo que no hace falta decir que si la vas a convertir en tu cámara de uso diario, su uso va a salirte algo caro, pero si la reservas para ocasiones especiales, para instantes únicos como única que es, puede regalarte imágenes inolvidables.

  • Instantaneidad: Apretar el botón y tenerla 🙂
  • Soporte físico: Puedes enmarcarlas, colgarlas de la pared, de una cuerda con pinzas…
  • Unicidad: O el valor de lo único de cada imagen para aquél que sepa valorarlo.
  • Facilísimo: Apuntar y disparar 😉
  • Estilismo: Evidentemente te tienen que gustar de entrada el soporte, los tonos del color, el tamaño, etcétera.
  • Resistentes: La sencillez de los elementos que forman la cámara en sí, hace que sea difícil que se estropee. Yo rescaté una del altillo con casi 20 años de vida y funcionó a la primera sin problemas.
  • Y para mí, porque saben y huelen a recuerdo, porque en el mismo instante en que la sostienes revelada en las manos, eres consciente del estado pasado de las cosas, porque sabe a momento especial, único e irrepetible. Porque me sabe a amigos y a seres queridos, que es principalmente para la que la usamos nosotros, para retratar a todo aquél o aquella que nos visita en casa 😉

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Algunos modelos Polaroid o similares

Tras la buena acogida que tuvo entre los amantes de las Polaroid la nueva remesa de carretes que nos regalaron los de The Impossible Project, el mundo Polaroid resucitó, y con él la compra-venta de estas cámaras analógicas de segunda mano por internet.

Y no sólo la propia marca Polaroid vio un auge en sus ventas, si no que otras marcas se subieron al carro de este empuje comercial. Aquí te dejo unos cuantos modelos para saciar tu curiosidad 😉

Básicamente el mercado se reparte entre Fujifilm y la resucitada Polaroid:

Polaroid Socialmatic: Por fin Polaroid parece que ha encontrado el camino para volver al mercado aunando el formato digital con el físico que la ha caracterizado durante toda su trayectoria. De 14 MP (con una segunda cámara de 2MP para selfies ;-)), pantalla táctil, GPS, WIFI, Bluetooth, y permite hacer impresiones de 6x9cm. No es barata pero si te pirran las polaroids es una opción interesante a tener en cuenta. La tienes por unos 350 Euros en Amazon. Por cierto, ¿Te suena el diseño? Si eres usuario de Instagram sabrás de qué hablo  😉

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Polaroid Snap: Cámara de 10MP que permite guardar las imágenes además de imprimirlas, incluso permite escoger si queremos o no borde, modo disparo automático, y disponible en diferentes colores en Amazon por unos 120 Euros.

Polaroid Z2300: Otro modelo de Polaroid, con un sensor de 10MP, pantalla LCD de 3”, impresiones de tamaño 5,1×7,6 cm, impresión en color o blanco y negro, diferentes modos de disparo, etcétera. Toda una digital compacta con la posibilidad de imprimir instantáneamente las imágenes. La tienes en Amazon por 200 Euros.

Fujifilm Instax Mini 8: Cámara analógica de Fujifilm con flash incorporado, control del brillo de las fotos, y pocos controles más. La gracia de esta cámara es que imita a las anteriores Polaroid; aquí no hay nada digital y todo se hace con el proceso analógico habitual y que siempre caracterizó a las cámaras Polaroid. Además tiene muchos complementos disponibles y buena opinión de los usuarios. La tienes en Amazon por unos 80 Euros dependiendo del color. Me consta además que tanto las cámaras como los carretes son fáciles de conseguir tanto en tiendas físicas como online.

Fujifilm Instax Mini 90: Con opciones algo más avanzadas que la anterior, permite obtener largas exposiciones y exposiciones dobles, añade una pantalla LCD y diferentes modos (macro, paisaje, etc.). El diseño es de estilo clásico (a mí me parece preciosa 🙂 ) Las tienes en Amazon por unos 135 Euros.

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Fujifilm Instax Wide 300: Por si el tamaño de las imágenes de la Instax Mini no te convence, esta cámara te permite hacer fotografías el doble de grandes. La tienes en Amazon por unos 115 Euros.

A estos hay que añadir los modelos clásicos antiguos de Polaroid que puedes encontrar de segunda mano en internet, por ejemplo en ebay o en portales como segundamano, etcétera.

Resumiendo, las cámaras Polaroid y similares son unas cámaras de diseños muy atractivos, estupendas para divertirse, para dar rienda suelta a la creatividad, para situaciones en que la luz es muy fácil, y para aquel que disfrute con los encantos de la fotografía analógica instantánea. A mi modo de ver, no sería nunca una primara cámara para alguien a quien le interese mucho la fotografía, pero sí podría ser una segunda o tercera cámara para ocasiones especiales, para divertirse, con el objetivo de decorar con las fotos, ponerlas en un álbum, usarlas para regalar, etcétera.

Espero que te haya resultado útil la información. Si es así, por favor compártelo con quien creas que puede estar interesado/a. Muchísimas gracias y hasta la próxima 🙂