Fotografías cortesía de: PetraBlahoutova, JuliaSchSch, Worapol Sittiphaet, Franck Michel, lutz6078 bajo licencia Creative Commons.

Cómo Proteger Tu Equipo Fotográfico en Condiciones Adversas

Con el verano llegan las vacaciones para muchos de nosotros y eso se convierte en viajes, estancias en la playa, la montaña, etcétera. Y, claro, como buenos aficionados, nuestro equipo fotográfico no falta a ninguno de estos eventos (ni debería). Lo que ocurre es que, en algunas ocasiones, estas oportunidades vienen de la mano de condiciones que no son las más adecuadas para el equipo. Y no sólo inadecuadas, sino también dañinas para nuestra cámara y objetivos. Si estás en el hemisferio sur donde no hace precisamente calor, no pienses que este artículo no es para ti, pues el frío y la humedad también pueden ser perjudiciales para tu cámara. Esto no significa que la dejes guardada en casa, por supuesto, esto es lo más dañino para ella y para ti, sino que tomes ciertas precauciones. De estas precauciones (y no me refiero a echarle crema solar 😉 ) son de las que te voy a hablar hoy. Si quieres que la vida de tu equipo sea lo más larga posible… ¡no te las pierdas!

Salpicaduras y humedad

Antes de manipular la cámara, si tienes las manos mojadas sécalas muy bien. Este consejo que parece tan obvio se olvida muchas veces o no le damos la importancia que tiene. ¡No lo olvides nunca!

Si vas a estar muy cerca del agua y crees que el riesgo de que se moje es alto, procura utilizar una carcasa acuática aunque no pienses sumergirla o envúelvela en algún plástico. Puedes improvisar una funda con una bolsa de plástico transparente y una cinta adhesiva.

Si tu cámara es salpicada por agua, sécala inmediatamente y envuélvela en un paño seco. Si se ha mojado mucho, los granos de arroz pueden ayudarte a retirar la humedad. En este caso no intentes encenderla inmediatamente para comprobar los daños. Mejor que esperes a que se seque bien. Y si ha ocurrido la tragedia de que ha caído al agua, retírala lo más rápido posible, sacúdela, abre todas las partes que se puedan para secarlas y dale con un secador para llegar a las partes más inaccesibles.

Cuando guardes la cámara, déjala en un lugar seco pues la humedad puede hacer que aparezcan hongos. Las bolsitas de gel de sílice ayudan a absorber la humedad. Los hongos también se combaten sacando la cámara a pasear de vez en cuando, y no me refiero como el que pasea la mascota, sino que hagas fotos con ella 😉 Para eso están por ejemplo nuestros retos semanales. El sol (no en exceso, claro) también es bueno para combatir estos indeseados visitantes. Si tu casa es muy húmeda, pon de vez en cuando tu equipo a tomar el sol (un poquito).

Objetivo con hongo
Objetivo con hongo

Lluvia

Sí, claro, la lluvia es agua, pero no es una salpicadura espontánea. La lluvia cae de forma constante y no debe ser un impedimento para sacar la cámara a pasear, es más debería ser un buen motivo para salir a tomar fotos. Eso sí, con una buena protección y no precisamente un paraguas, pues es bastante incómodo. Para ello existen unas bolsas protectoras e impermeables, como por ejemplo esta.

Para emergencias también puedes llevar en la mochila una bolsa de plástico normal y ajustarla como puedas si la lluvia te pilla de imprevisto. Envolver la cámara en film transparente del que se usa para cocina también puede ser una buena opción.

Sin miedo a la lluvia
Sin miedo a la lluvia

Sal

Si el agua es peligrosa para tu cámara, no te puedes ni imaginar lo dañino que puede ser el salitre. Si tu cámara es salpicada con agua del mar puede quedar gravemente dañada. Por eso lo mejor es evitar la catástrofe. ¿Cómo? Teniendo mucho cuidado, manteniendo la cámara siempre que no la estés utilizando en su funda y evitando también los cambios de objetivos o batería que no sean imprescindibles. Y, antes de usar la cámara, límpiate las manos con agua dulce o con alguna toallita desechable. Como última recomendación, si te acabas de bañar, no te cuelgues la cámara al cuello a menos que te pongas una camiseta limpia, tu cuerpo estará lleno de sal y el roce puede provocar que algunas de estas partículas se cuelen por dentro de la cámara.

¡Que viene la ola!
¡Que viene la ola!

Sol y calor

Un poquito de sol puede venir bien para prevenir hongos, pero un exceso puede matar a tu equipo o estropearlo. Por eso, si no vas a usar la cámara y hace calor, no la dejes al sol ni siquiera estando dentro de su funda, déjala en la sombra, en el lugar más fresco y seco que puedas colocarla. Si no hay ninguna sombra, cúbrela con algún material reflectante, como un papel aluminio o una manta térmica.

Un parasol para el objetivo puede protegerlo del exceso de rayos solares y también de pequeñas salpicaduras accidentales si estás cerca del agua.

A la hora de dejar tu equipo en el coche, si no está en la sombra, procura dejarlo en algún lugar en el que no vaya a darle el sol en ningún momento, como por ejemplo debajo de un asiento o en el maletero.

También puedes echar un vistazo al manual de instrucciones para ver qué temperaturas puede soportar tu equipo, pues puede variar de una cámara a otra. Aunque no vayas a llevarla al extremo, no está de más conocer qué límite no debes cruzar nunca.

Polvo y arena

Si eres de aquellas personas que adoran fotografiar la playa, o viajas al desierto, cubres algún que otro rally o te acercas de cualquier otra forma al polvo o la arena con tu cámara, para que sus partículas no se posen en el sensor o en cualquier otro lugar del interior de ésta, deberías tomar ciertas precauciones. La primera de ellas es llevar la cámara en una funda adecuada. La segunda, que procures no cambiar el objetivo o la batería si hay viento o si ves que hay muchas partículas de polvo en el aire. En estos casos mejor que te resguardes para hacerlo.

Otra recomendación importante es que nunca, nunca, dejes tu cámara directamente sobre la arena y que mantengas la bolsa del equipo lo más alejada posible del suelo. Llevar la cámara metida en una bolsa hermética (como las de congelar alimentos) puede evitar que si entra arena en la mochila le entre también a la cámara.

Arena bella y traicionera
Arena bella y traicionera

En el caso de que la cámara cayera a la arena accidentalmente, lo menos recomendable es que te pongas a limpiarla allí mismo, mejor guárdala en una bolsa o liada en alguna prenda y que la limpies cuando estés en casa, con tranquilidad y alejados de cualquier mota de arena o polvo para poder desmontar la cámara con seguridad.

Otro truco muy práctico, sencillo y económico es sellar con cinta aislante las ranuras y aberturas de la cámara, como las de la tarjeta, batería, puertos o el acceso al micrófono si lo tiene.

Líquidos varios

Existen otros líquidos, además del agua, que pueden ser perjudiciales para la salud de tu cámara. Por ejemplo, ahora que estamos en el inicio de verano por este hemisferio y es muy típico usar la cámara para fotografiar a nuestros retoños después de haberlos embadurnado en crema solar, corremos el riesgo de llenar nuestra cámara con este pringue. Evítalo secándote bien las manos o retirando el exceso de crema con un papel, pues con el sudor la crema puede acabar colándose por algún lugar de la cámara.

Cuidado también con los líquidos limpiadores, si tienes dudas de cómo limpiar tu cámara, te aconsejo que te leas este completo artículo publicado en el blog.

Frío

El frío puede afectar tanto a la cámara de fotos como a los objetivos. Lo primero que debes saber es que la batería se descarga más rápidamente, por lo que si vas a realizar una sesión invernal y se prevé larga, lleva una batería de repuesto para no quedarte a medias. Si la llevas cerca del cuerpo en lugar de en la mochila, tu calor protegerá la batería, o mejor dicho su carga.

Protección frente al frío
Protección frente al frío

En cuanto a la cámara y los objetivos, es importante que no se produzca condensación. Esto ocurre con cambios bruscos de temperatura, si estás en exteriores con mucho frío y entras en un lugar donde la temperatura es mucho mayor, los vapores se convierten en líquido y se forman esas gotitas que en cualquier otro lugar pueden parecer inofensivas (como en la mampara de la ducha) pero que en tu cámara pueden resultar letales. También puede ocurrir al revés. Para evitar esto, lo mejor que puedes hacer es guardar la cámara en su funda antes de entrar o salir a una temperatura muy distinta. De hecho, cuanto más tiempo pase la cámara dentro de la funda durante la sesión mejor para ella (y para ti, claro). No cambies los objetivos al aire libre en condiciones extremas de nieve o agua nieve y una vez en recogidos, mejor deja que pase un buen rato antes de sacarla para que se aclimate gradualmente a la nueva temperatura.

¿Qué pasa si se ha producido la condensación? En ese caso, lo mejor es esperar a que el equipo de adapte a la temperatura ambiente y desaparezca la condensación. En ningún momento debes retirar el objetivo, pues en ese caso sí que puedes provocar un daño mayor llegando el agua al sensor, por ejemplo. Una condensación no tiene por qué ser muy grave, sin embargo, si se produce muy a menudo es bastante probable que aparezcan los temidos hongos.

Más vale prevenir…

Teniendo en cuenta estas precauciones, tu equipo se conservará en buen estado durante mucho más tiempo y evitarás viajes innecesarios al servicio técnico. Yo pagué en su momento la novatada de la arena y ya no me pasa más, no dejes que te pase a ti tampoco 😉

Si este artículo te ha parecido útil, te agradecería que lo compartieras para que más equipos fotográficos se beneficien de estos consejos. ¡Larga vida a tu equipo!

eBook 365 Consejos de Fotografía

  1. Muy útil, ya que en mi país tenemos todos los climas del mundo, desde el desierto más árido del mundo a los hielos eternos. ¡Gracias por los consejos!

  2. ¡Hola! Desde hace 4 o 5 años entré a este maravilloso mundo de la fotografía, me considero un aficionado avanzado y ya soy parte de coberturas de eventos de la escuela en la que estudio. Comencé con una Nikon D3100 (es la que uso a la fecha) y me gustaría dar un salto a una cámara más avanzada. Me gustaría saber qué cámara me recomiendan: D7000, D7100 o D7200, hasta donde sé de la D7100 y la D7200 no hubo cambios muy grandes, o en dado caso, la equivalencia de estas en Canon, ya que las desconozco.
    ¡Muchas gracias!

    1. Luis, si han habido cambios importantes entre la d7100 y la D7200 sobre todo en cuanto a la velocidad de procesamiento y a la sensibilidad ISO por lo que creo que, si la diferencia de precios no es mucha, quizás iría por la D7200. Ahora bien, respecto a Canon, puedes ver la 7D Mark II o la Canon 70D que son excelentes también, sobre todo para vídeo. ¿Has pensado en los objetivos?

      1. ¡Gracias, Iaio! De objetivos tengo un 50 mm, un 10-24 mm, un 70 – 200 y un 18 – 55, todos para Nikon. ¿Entonces la D7200? Investigué sobre las Canon, pero me parece un poco complicado ya que tendría que volver a buscar objetivos y no sé que tan costoso me pueda salir eso, por locmismo, Nikon es mi primera opción.

        1. Luis, si por mi fuera te diría que vayas por la D500 pero claro, no soy yo quien paga =P. Creo que la D7200 es la mejor opción dentro de las APS-C para Nikon (sin mencionar nuevamente a la D500) siempre y cuando su precio sea ni muy lejano a la D7100 y muy lejano a la D610 o D750 (dos cámaras full frame). Saludos.

  3. Otro dato muy bueno, pensando en humedad principalmente es mantener algunos sobres de Silica gel (Gel de Sílice, anti humedad) en el boldo de las cámara y objetivos, así se reducen los riesgos, pese a tomar las consideraciones del artículo.

    1. ¡Muchas gracias por el aporte José! En otros artículos relacionados con la limpieza y el cuidado de las cámaras y objetivos también recomendamos dichas bolsas de silice para mantener a resguardo a los equipos de la humedad. ¡Muchas gracias nuevamente por recordarlo! Saludos.

  4. Una solución rápida y barata es hacer provisión de gorros de ducha transparente, los que ponen en los hoteles y que también puedes encontrar en las tiendas de los chinos que, como son elásticos y con ayuda de una goma elástica se puede cubrir la cámara bastante bien, y como son finos y transparentes puedes controlar sin problema los controles de la cámara.

    Saludos. Me encanta vuestro Blog.

  5. ¡Hola amigos! Tengo 2 consultas. Quiero intentar fotografiar la vía láctea, ¿cómo puedo evitar que se condense el objetivo producto de la neblina? Y la segunda ¿es posible hacer fotografías de la vía láctea con colores vivos (cómo se ven las fotos de los profesores) o necesariamente tengo que tirar en raw para editar?

    1. Kronoz, paso a darte mi opinion al respecto de tus dos consultas:

      1 – Para evitar que tus objetivos se condensen y empañen lo que debes de intentar hacer es de que nos sufran cambios bruscos de temperatura ya que si los mantienes en el bolso calentitos y luego los sacas para hacer las fotos en el frío, es probable que allí se genere la condensación tan molesta. Otra cosa que puedes utilizar son bolsas de sílice para extraer la humedad de donde guardas tus objetivos. No estoy seguro que acabe con tu problema pero seguro que te ayudará a mitigarlo.
      2 – La totalidad de los fotógrafos que conozco que obtienen colores increíbles en sus fotos de la vía láctea las editan o retocan. Puedes intentar utilizar algún filtro pero claro, deberás de hacerte con algunos de ellos antes.

      Saludos.

  6. En primer lugar felicitaros por el Blog. Es una gran ayuda para todo principiante, aficionado y profesionales. Así que os felicito a Mario y a todo su equipo.

    Espero poder, enfrentarme a algún reto de los que semanalmente proponéis.

    Mi «pequeño» problema es, que nunca he limpiado mi NikonD60. Llevo desde el 2008 con ella y hasta ahora, después de seguiros y leer los artículos que publicáis, no me había dado cuenta que tenia que limpiarla. Supuse que con la opción de limpieza del sensor automática valdría, pero ya he visto que no. Solo una vez he intercambiado el objetivo, así que la suciedad no se debe a eso y sí a los años que llevo sin limpiarla. Supongo. NikonD60 y el 18-55mm. Es lo que tengo y por ahora contento. No me queda otra.
    En mi página de flickr podéis ver como está el espejo y las manchas en las imágenes, al sensor no he llegado todavía. He realizado varias tomas a distinta apertura. Y casi en todas las aperturas tengo manchas. Limpie el espejo, soplándolo y después con un cepillo y el sensor solamente soplándolo con la pera. Allí está el pelo clavado en el espejo y las manchas en el sensor.

    Quiero limpiar la cámara pero no veo ningún método 100% seguro.

    He leído los dos artículos que tenéis de limpieza y mantenimiento de cámaras y objetivos: limpieza de objetivos y lentes y cómo limpiar tu cámara fotográfica pero veo que son antiguos, y supuestamente salen métodos y accesorios nuevos para limpiar las cámaras y objetivos, pero esos dos artículos no están actualizados, a parte de que ya no deja poner comentarios.

    Por eso he decidido escribiros, en internet/YouTube, hay muchos métodos para la limpieza del sensor/cámara/objetivos, pero no me fío mucho. Por eso me gustaría que Mario, si pudiera ser, ya que tiene una NikonD60 y supongo que la habrá limpiado más de una vez, me dijera como poder limpiarla. Es la única niña que tengo, mi más valioso tesoro y no me gustaría estropearla.

    He leído sobre la Cinta Scotch Magic 810 y sobre el alcohol Isopropílico, los dos los tengo, lo que no tengo claro es si es correcto utilizarlos. Repito que de esto he leído pero de publicaciones de años atrás. Parece ser, que ahora nadie tiene manchas, porque lo único que se ve es soplar el sensor, con ese método tenemos que tener suficiente, y yo en mi caso, no.
    Que conste que también he leído sobre el Eclipse 2, cleaning kit profesional,
    almohadillas húmedas o sensor swa
    Sprays de aire, etc y ningún método veo que sea el seguro, por decirlo de alguna manera. A unos les viene bien y a otros no.

    Por eso quiero y agradecería la opinión de un experto, miedo no me da limpiar el sensor, lo que sí me da miedo es limpiarlo con un producto que no sea el correcto.

    Eso es todo, pido disculpas si me he excedido en caracteres y por si el comentario no viene en este artículo.

    Un saludo para todo el equipo del Blog del Fotógrafo.

    1. David, antes que nada muchas gracias por tu comentario 🙂 Respecto de tu consulta te diré que si después de leer el artículo «cómo limpiar tu cámara fotográfica» aún tienes miedo de hacer la limpieza tu mismo quizás lo mejor sea que la lleves a algún servicio técnico especializado para que lo haga. En dicho artículo tienes lo fundamental para realizar la misma y, más allá de que puede haber salido alguna herramienta nueva (el artículo no es de antaño sino de hace un año) los métodos son muy similares. Si ya tienes de hecho los elementos solo bastará que seas muy cuidadoso y nada más. Recuerda que es algo complicado y requiere de cierta imprudencia rayar un sensor por lo que si eres cuidadoso, no tienes por qué temer. Te mando un gran saludo.

    1. Stefany, es tan simple como meter la cámara dentro de dicha bolsa previo a guardarla en el bolso o mochila. De este modo quedará herméticamente sellada contra el polvo y la arena. Saludos.

  7. Hola, estoy por hacer mi primer viaje a la playa con mi cámara réflex y ando un poco preocupado por su integridad, leyendo lo que me mencionan me queda una duda ¿cuál o como sería una funda adecuada para la playa? ¿Debe ser térmica o algo así?

    1. Rodrigo, lo que más se requiere para cuidar una cámara es cuidado ya que las mismas están hechas para soportar condiciones normales de estrés, polvo y frío. Ahora bien, si quieres extra protección yo lo que te recomiendo es que lleves un pincel suave para limpiar cuidadosamente la cámara luego de cada uso de modo de evitar que le entre arena. Yo en mis viajes nunca he protegido la cámara más que cubriéndola con una camperita si llovía o había mucho viento. Saludos.

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