Fotógrafo

¿En Qué Grupo de Fotógrafos Te Ves Reflejado?

Disfrutar de la fotografía y vivirla como una pasión es una cosa, y otra totalmente diferente es idolatrar un equipo fotográfico. Sé que mucha gente no comparte mi punto de vista, me lloverán críticas, fijo.

La Meta: Tu Fotografía

¿Por qué haces esto?

La fotografía quiero decir.

Cada uno tenemos un motivo por el que nos interesa la fotografía. Algunos se dedican a esto por trabajo, otros por pasión, pero de una manera u otra todos buscamos satisfacción en esa imagen o resultado final. Y no, no me refiero a la satisfacción de contemplar la fotografía de un bonito amanecer, el retrato de una inocente mirada, o 2 cachorros de perro mordiéndose el hocico el uno al otro. Esas son fotografías magníficas pero, el que sean HECHAS POR TI, eso es grandioso.

Nada iguala ese momento en que, tras pulsar el disparador, apartas el visor de tu cara ansioso de ver esa versión tuya de lo que sea aquello que tengas delante. Acabas de materializar un pequeño ejemplar de tu mundo. – Mario Pérez

Ya está.

Ya le has impreso tu huella. Ya lleva tu marca, tu tono, tu expresión. Ya sabe y huele a ti. Es una fotografía tuya.

Tu realidad.

Tu Medio: Tu Equipo Fotográfico

Como decía, te puedes dedicar a la fotografía como profesión, o lo puedes estar haciendo como puro hobby sin más, pero en ambos casos disfrutas como un enano con el resultado. Ese resultado fotográfico es la meta final que andas buscando.

Lo que pasa es que esa fotografía no la consigues dando un chasquido de dedos. Para alcanzarla necesitas un material.

Una cámara de fotos y un objetivo. Por lo menos.

Creo que a partir de este punto el mundo de los fotógrafos se bifurca en dos vertientes. Dos caminos. Mientras prosigues la lectura, dime por favor a qué grupo perteneces.

Unos fotógrafos buscan conseguir unos medios mínimos, los estrictamente necesarios para poder producir una fotografía. Una vez conseguidos los medios, dedican el resto de su energía a perseguir esa gran fotografía.

La segunda vertiente son fotógrafos que, fascinados por las prestaciones tecnológicas de tal cámara o de tal modelo, son capaces de dedicar toda su energía a informarse, investigar, comparar y finalmente comprar ese gran equipo fotográfico. He tachado «finalmente» porque normalmente la cosa no suele acabar ahí. Dado que los fabricantes no dejan de innovar y lanzar nuevos modelos de cámaras con prestaciones superiores, si estás en este segundo grupo de fotógrafos difícilmente estarás conforme con tu equipo fotográfico durante mucho tiempo. Ya sea porque saquen un nuevo modelo al mercado, o porque de repente un colega te deje su cámara y trastees con ella un rato. Tu mente buscará mil formas de acabar concluyendo que necesitas cambiar de cámara de fotos de manera inminente.

¡Qué locura!

Es cierto que necesitas contar con una buena cámara de fotos para conseguir buenos resultados fotográficos, pero también es cierto que el camino hacia «la mejor cámara de fotos» es infinito, como lo sigas, ahí te quedas.

En realidad ocurren dos cosas:

  1. Por un lado, la mejor cámara de fotos no existe. Ya lo comenté aquí en el blog varias veces explicando el porqué.
  2. Además, incluso si la hubiera, de qué te serviría si el tiempo del que dispones para hacer fotografía lo dedicas a contemplar material fotográfico.

No es más que una simple cámara. Por Dios.

Odio el momento «lanzamiento/anuncio de nueva cámara». No me malinterpretes. Adoro las nuevas cámaras en sí. Lo que no me hace mucha gracia es el ruido y la fascinación que llegan a profesar muchos fotógrafos como medios y publicaciones online, una exagerada fiebre por cualquier nuevo producto fotográfico que se lance. Es práctica usual entre los publicaciones online de fotografía apresurarse a ver quién publica primero la noticia del lanzamiento de la nueva cámara tal de la marca tal.

¡Auténtico notición!

Una cámara. ¡Una simple cámara por Dios!

Espera Mario. De «simple» nada. Esta vez se trata de una cámara con procesador DFIC 97-2, pero además es la versión X5, lo cual es la caña como decimos aquí en España, es capaz de procesar la imagen dos veces más rápido que el modelo lanzado hace 2 meses. También te permite subir las tomas inmediatamente a tus redes sociales, navegar por Internet, geolocalizarte por si te pierdes, leer el periódico, hacer contactos, y hasta comprar billetes de tren. ¿A caso no ves lo única que es esta cámara Mario, y lo diferente que es de todas sus antecesoras? Es una cámara que va a revolucionar la forma en que hacemos las cosas. Un antes y un después. Robert Capa hubieran flipado de ver esta innovación.

Ah, bueno sí, también hace fotos. Se me olvidaba.

Ahora en serio chicos, ¿qué cámara no ha sido anunciada así? Casi todas son presentadas en el mercado como la apuesta final, la cámara definitiva, la respuesta a todas las preguntas que la fotografía jamás había podido resolver. ¿En serio cambiará mucho la calidad de nuestra fotografía sólo porque la cámara tenga el doble de megapíxeles, o porque permita subir las fotografías a Facebook mediante un accesorio de conexión Wi-Fi?

Creía que la gracia de la fotografía consistía en acechar esa materia prima llamada luz, y componer con ella una sensación, imprimir una emoción en la mente de un espectador partiendo de una idea. Compartir un mensaje, una vivencia o una historia jugando con la profundidad de campo, experimentando con el diafragma y con el balance de blancos. Creía que la ilusión que produce ver una emoción o una historia plasmada en una fotografía no tenía precio.

¿La cámara?

Es importante, pero es lo de menos. Me importas tú más.

Gracias por leerlo, fotógrafo.

P.D.: El artículo lleva un carácter personal y refleja la opinión de un servidor, con todo el respeto del mundo que se merece cualquier fotógrafo. Espero no haberme ganado más enemigos con estas líneas.

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