Accesorios de Fotografia
Fotografía cortesía de Paul Tichonczuk bajo licencia Creative Commons.

¿Conoces los Increíbles Efectos de Fotografiar Sin Accesorios?

Los accesorios fotográficos están hechos para ayudarnos a conseguir mejores fotografías, sin embargo, hay veces que producen en nosotros el efecto contrario: si no disponemos de este accesorio o de tal complemento para la cámara, parece que nos paralizamos por completo. Procrastinar lo llaman, vas dejándolo para el futuro pensando «si es que ahora mismo sin este accesorio intentar tomar esta foto es tontería. Mejor me espero».

Hoy vengo a convencerte de que hagas lo contrario. Quiero que salgas a la calle un día con la cámara sin accesorios y experimentes la libertad que supone abrazar la cámara, piel con piel, sin andar montando y desmontando cachivaches por aquí y por allí. No dejes de leer porque en el artículo de hoy te voy a desvelar los increíbles efectos positivos que prescindir de accesorios puede suponer para tus resultados fotográficos.

Aviso

En ningún caso quiero que se interprete este artículo como una opinión en contra de los accesorios. Faltaría más. Adoro los accesorios, tanto que tengo toda una sección dedicada al tema aquí en el blog. Entre trípodes, flashes y demás elementos debo tener más de 5 kilos en accesorios, puede que más. Obviamente no salgo con los 5 kilos a cuestas siempre, pero para cada situación acabo encontrando un uso adecuado para alguno de mis accesorios. Aquí en BdF hemos escrito hasta la saciedad sobre los beneficios de usar accesorios, hemos recomendado unos cuantos, para casi todo tipo de fotografía. Los beneficios de usar accesorios son sin duda innumerables. Mi punto de vista aquí no es boicotear los accesorios fotográficos, sino aprender a no depender de ellos, no dejar que su falta se convierta en una barrera para salir a disparar una foto. En el momento en que, debido a la falta de un determinado accesorio, te bloqueas y desechas la idea de retratar una escena, una foto se muere dentro de ti. La foto, para nacer, no necesita de grandes medios. Bienvenido cualquier complemento que tengas a mano, pero si no tuvieras ese trípode, filtro polarizador, flash o reflector, no dejes que nada te detenga de tomar esa fotografía.

Los grandes maestros de la fotografía no dependían de accesorios

Ansel Adams, Henri Cartier, y así podríamos retroceder en el tiempo, estos señores no se les recuerda con una mochila cargada de toda suerte de accesorios. Su época y su momento no les permitía disfrutar de tantos artilugios como los que tenemos en la actualidad, pero eso no les supuso ningún obstáculo para convertirse en grandes maestros de la fotografía. Henri Cartier, habiendo vivido desde 1908 hasta 2004, el hombre debió de flipar con los avances fotográficos conseguidos en los últimos tiempos, pero las fotografías que le convirtieron en lo que es siguen siendo grandes obras, tomadas con o sin accesorios.
Henri Cartier repetía una y otra vez que la fotografía había que capturarla en el momento decisivo. No creo que él se entretuviera buscando un accesorio en la mochila ni dejando de tomar la foto sólo porque le falte un accesorio u otro.

Si Henri Cartier y Ansel Adams estuvieran sentados en la calle más céntrica de una ciudad llena de rostros, de historias y de fotografías, y los dos estuvieran sentados en una terraza tomando una caña, un café o un frappuccino, yo qué sé, pongamos en el Starbucks, cada uno con su cámara delante, encima de la mesa, la siguiente conversación entre los dos sería completamente IMPOSIBLE:

Ansel: Macho, cuánto tiempo sin verte. Qué alegría coincidir por aquí ¿verdad? Qué ganas tenía de…. ¡Ostras! Mira eso Henri. Mira qué cara la del abuelete, ahí, ahí en la esquina.. con los dos nietos. ¿Lo ves?

Henri: ¿Dónde dónde? Ah sí.. ¡Qué fotazo! ¡Y qué ojo tienes!

Ansel: Hombre, es que soy Ansel Adams:) Bueno, al lío, vamos a por ellos. Pilla la cámara.

Henri: Baaaaa tío, no he traído el flash. Se me olvidó en la casa de mi novia este fin de semana. Así que paso. Déjame probar de tu Frappuccino anda.

Esta conversación sería imposible de producirse porque estos dos grandes fotógrafos no se llaman «macho» ni «tío», ni dicen «fotazo», no conocieron el Frappuccino, y sobre todo, no dejaban una foto escapar, y menos por un motivo tan ridículo como la falta de un accesorio.

Sin accesorios se aprende más, mucho más

De acuerdo, los accesorios nos hacen la vida más fácil, y la fotografía más chula. Pero es sin accesorios cómo se aprende mejor. Como fotógrafo tienes que conocer, dominar y controlar todas las interacciones que tengas con la luz directa, a poder ser natural, para conseguir esa fotografía que buscas. Si obtienes una fotografía movida intentarás resolverlo desde los ajustes de la cámara, jugando tal vez con la velocidad de obturación para congelar la imagen; ¿que te sale la foto demasiado oscura? Hurgarás en el menú de la cámara intentando aumentar la apertura para captar así más luz, o subiendo el valor ISO, o modificando cualquier otro ajuste que tengas a mano. Y así podría seguir. Cada accesorio que no tengas es en el fondo una gran oportunidad de aprendizaje de la que te estás beneficiando. Esto no quita que termines utilizando los accesorios que quieras cuando toque, pero para aprender fotografía y dar los primeros pasos, te recomiendo encarecidamente que empieces sin ellos.

Menos peso = más fotografía

A menos que tengas una finalidad doble y, junto con tomar buenas fotos, quieras de paso perder algo de peso, no te interesa ir toda la excursión con una mochila cargada de material. El único material que necesitas para fotografiar es una cámara, un objetivo y una tarjeta de memoria. Lo demás es un peso que a veces puede mermar tus ganas de hacer fotografía. Disparar fotos requiere de una preparación mental y física y de un estado de inspiración que es difícil de lograr si vas arrastrando una pesada mochila, sudando como un pollo, o dejándola en el suelo un momento para hacer la foto y teniendo que estar pendiente de si alguien mete la mano y te la roba.

Accesorios
¿Cuánto peso puede estar llevando este usuario en su mochila?

Todos los accesorios conllevan alguna desventajas

No conozco un solo accesorio que sea puro beneficio. Cierto, están hechos para conseguir mejores resultados fotográficos, y si se emplean correctamente seguro que se consiguen esos resultados, pero un accesorio es como un medicamento, conlleva efectos secundarios.
Un trípode te estabilizará la fotografía pero en cambio te restará agilidad, las fotografías tomadas con trípode son fotografías posadas, bien planificadas, salvo raras y difíciles excepciones, con la cámara enganchada a un trípode es complicado reaccionar a un momento inmediato y fugaz de estos que requiren levantar la cámara y disparar rápido.
Los mejores paisajes que he visto fueron retratados con un filtro polarizador, pero un filtro es un «objeto» extraño que colocas delante de la lente y que «roba» algo de nitidez. Sí, serán transparentes, ligeros, y ahora los harán de cristal fino y todo lo que quieras, pero algo de nitidez, por muy poca que sea, restan.
Y así podría seguir. Todos los accesorios conllevan desventajas. ¿Eso los hace malos necesariamente? Claro que no, simplemente tienes que ser consciente de esos inconvenientes, conocerlos, y a poder ser, tenerlos controlados.

¿Quieres mejorar como fotógrafo? Pasa un día sin accesorios

Busca tu movil ahora mismo, métete en el calendario, busca una fecha apropiada, un fin de semana o un día que tengas tiempo, y márcalo con un aviso para «el día de la fotografía sin accesorios». Quiero que pases un día (quien dice un día dice una mañana, una tarde, un fin de semana) disfrutando de tu cámara de fotos al desnudo, sin accesorio ninguno. Tendrás delante fotos que te pidan a gritos usar un trípode, un filtro, un flash. No los usarás porque no los llevarás encima. Tendrás que apechugar y tirar la foto con lo puesto. Verás que sin el accesorio en cuestión la foto te va a requerir una dinámica distinta, tal vez la tengas que disparar tumbado, desde un ángulo distinto, con una configuración de ajustes diferente a la habitual, con mayor apertura para así tener más luz, o con una velocidad de disparo más rápida para así salvar la vibración. No te preocupes si la foto sale regular la primera vez, cada intento que hagas para mejorar esa fotografía en disparos sucesivos, sin apoyarte en la ayuda de un accesorio, te dará un enorme empujón en cuestión de aprendizaje.

Es un día sin accesorios. No abandones tus accesorios de por vida. Simplemente aprende a «poder vivir sin ellos», así tendrás mayor control sobre lo que fotografías y sobre cómo lo haces. La clave es que no dejes que la falta de un determinado accesorio te aleje de uno de los placeres con los que más disfrutas, el de darle vida a una fotografía.

No dejes de inmortalizar grandes momentos, simplemente por no llevar el accesorio de turno encima.

Si tras un larga caminata en un caluroso día acabases encontrando un bonito río, con el agua fresca y cristalina. ¿Dejarías de bañarte por no llevar bañador contigo? 😛

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