Si tuviera que escoger EL accesorio esencial para fotografía nocturna, sin duda, te aconsejaría que te hicieses con un muy buen trípode. Porque si ya es altamente recomendable cuando trabajamos con paisajes en general, es impensable conseguir una imagen de buena calidad a exposiciones largas sin un buen trípode robusto y estable.

Es por ello que hoy vengo a recomendarte las características esenciales a tener en cuenta a la hora de escoger un trípode para fotografía nocturna (que también te servirán para todo tipo de situaciones en las que necesites un trípode 🙂 ).

Estabilidad ante todo

La estabilidad es la característica más importante en un trípode que vaya a soportar largas exposiciones al aire libre, ya que los más inestables pueden moverse e incluso caerse cuando hay viento. Así que, por encima de cualquier otra característica (como tamaño o peso), debes buscar un trípode con una buena estabilidad.

Si bien existen trípodes que priorizan el viajar de forma compacta y ligera a una gran estabilidad, en este caso deberás renunciar ligeramente a estos principios, ya que ligereza es a la vez sinónimo de una menor estabilidad, que puede funcionarte en otros ámbitos pero no en fotografía nocturna.

Las patas

En la búsqueda de la estabilidad de un trípode influyen muchas cosas, pero una de las más importantes es la forma de “compactar” el trípode o en concreto sus patas. Cuantas más extensiones tienen éstas, más compacto es (e ideal para viajar), pero menos estable. Lo más recomendable es que te hagas con un trípode de 3 secciones.

Además de las tres secciones procura comprobar que éstas sean lo suficientemente largas como para poder obtener la altura deseada sin necesidad de alargar la barra central, ya que esto también aumenta la inestabilidad del trípode.

Otro aspecto a tener en cuenta es que puedan moverse de forma independiente para poder ajustarse a la morfología del terreno y que se sujeten de forma individual a la columna central.

Los pies

Las patas pueden acabar en varios materiales, los más comunes son el plástico (para evitar resbalar en superficies lisas), o bien acabados en punta metálica o una combinación de las dos opciones.

El cabezal

Tienes dos tipos de cabezales para el trípode:

  • El cabezal de tres ejes (o tres vías) tiene tres manetas que te permiten ajustar el ángulo de la cámara en los tres ejes: horizontal, vertical e inclinado y es el más utilizado para fotografía de paisajes o arquitectónica, ya que permite alinear la cámara de modo más preciso.
  • El cabezal de bola es de menor tamaño y peso que el de tres ejes y te permite ajustar cualquier ángulo de forma sencilla, simplemente desbloqueando y bloqueando una única pieza. Este tipo de cabezal es ideal para escenas con cierto movimiento o cuando vamos a realizar numerosos encuadres de escenas diferentes.

Si bien los dos cabezales pueden serte de utilidad siempre que sean estos de calidades similares, lo cierto es que, si lo tuyo es la fotografía nocturna, el más recomendado es el de 3 ejes, ya que es más preciso

La barra central

Algunas veces ésta incluye un gancho para colocarle peso al trípode: no es nada mala opción escoger uno que lo tenga.

Igualmente, algunos trípodes ofrecen la posibilidad de extraer la barra o tubo central para poder colocar el trípode en todo tipo de ángulos, pudiéndolo adaptar así siempre a cualquier tipo de morfología del terreno.

Material de construcción

Los tienes principalmente de aluminio y de fibra de carbono. Estos últimos pesan menos pero son más caros (y por ahí avisan que atraen más los rayos, así que ojo con las tormentas :S ). Todo dependerá de tu presupuesto ;).

Patas y cabezal por separado

Los trípodes de gama alta te permiten comprar las patas y el cabezal por separado. Esto siempre es lo más recomendable, ya que para un mismo trípode, podrías incluso tener más de un cabezal (aunque siempre es mejor uno muy bueno del tipo que sea que uno de cada pero de peor calidad).

Otros consejos de utilidad

  • Asegúrate de que el trípode y el que cabezal que estés mirando, aguantan el peso de tu cámara más tu objetivo más pesado y un poco más por si acaso.
  • Presta atención a la altura máxima del trípode para que puedas trabajar cómodamente según tu propia altura.
  • Prueba antes de comprar. Es muy importante que toquetees, sopeses, montes, desmontes, muevas y que, en definitiva, tengas tus propias impresiones y te familiarices antes de comprar.
  • Sé que puede parecer que todos los trípodes son iguales pero no es cierto, realmente hay muchísima diferencia en cuanto a calidades. Es mejor esperar y ahorrar un poco que comprarte un trípode muy barato que vas a tener que cambiar en 2 meses.

Algunas recomendaciones

Aquí te dejo un par de recomendaciones que son aciertos seguros como ejemplo de lo que hemos hablado en este artículo. Ambos trípodes son una buena base desde los que investigar ya personalmente aquél que mejor se adapte a tus necesidades de presupuesto.


Si te has aficionado a la fotografía nocturna o a la larga exposición, ya sabes que hablamos de frío, de paciencia infinita, de sueño, de emoción, de soledad a veces, de amistades otras, de localizaciones increíbles, de escenarios mágicos reservados sólo para unos pocos…

Sería una pena que esta pasión, este esfuerzo, esta privación de sueño voluntaria, quedara en nada porque te compraste un trípode que no estaba a la altura, ¿no crees?

Un buen trípode es una gran inversión más allá del tipo de fotografía que quieras hacer. Si inviertes bien, invertirás una sola vez. Si no lo haces, créeme, en breve te darás cuenta de que necesitas desembolsar de nuevo 😉

Espero, como siempre, que este artículo te haya resultado útil. Si es así, por favor, copártelo con quien creas que pueda estar interesado en él. Muchísimas gracias y hasta la próxima. 🙂

Fotografía de Paisajes

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