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Anillos de Inversión y Tubos de Extensión (la Alternativa Económica a los Objetivos Macro)

La fotografía macro es apasionante. No hace falta probarla para que sus resultados te impacten, pero si la pruebas ya es otro cantar. Lo que ocurre es que los objetivos macro son inaccesibles para muchos bolsillos y no son tan polivalentes como otro tipo de lentes que al final acabas amortizando de una u otra forma. Este es el motivo por el que muchas personas aficionadas a la fotografía ven imágenes macro con la envidia sana y el deseo de probar algún día (tal vez en otra vida). Si es lo que te ocurre a ti, tengo buenas noticias, muy buenas, existen alternativas a los objetivos macro con las que puedes obtener maravillosos resultados con una inversión mínima. ¿No me crees? Sigue leyendo y lo descubrirás, no pierdes nada, ¿no?

La alternativa económica a los macro

Puede que estés pensando que la solución estriba en utilizar el modo automático de tu cámara que señala macro y acercarte mucho, pero no, eso no es posible. Los objetivos tienen una distancia mínima de enfoque por debajo de la cual es imposible enfocar, por eso, para lograr pequeños objetos o sujetos a tamaños de infarto, o intentarlo, no te vale cualquier objetivo, pues a la mínima que intentes acercarte, no podrás disparar. Para solucionar esto, puedes usar un objetivo específico, pero ya hemos dicho que es demasiado caro, o utilizar uno de estos dos inventos estupendos que puedes comprar por unos pocos euros 😉 Hablamos de los anillos de inversión y de los tubos de extensión. Si alguna vez te ha atraído la fotografía macro, no tienes más remedio que seguir leyendo para conocerlos. ¡Son tu salvación!

Eso sí, antes de seguir, no puedes creer que obtendrás los mismos resultados en cuanto a calidad que con una lente macro, eso es de cajón, si fuera así nadie se compraría un macro y no los fabricarían, ¿no? Pero si sólo quieres probar, jugar, experimentar y divertirte, no lo dudes, no inviertas (al menos de momento) en una lente macro, mejor hazlo en una de estas dos alternativas.

Anillos de inversión

¿En qué consiste?

Anillo de inversión

Los anillos de inversión, como su propio nombre indica, invertierten un objetivo normal, es decir, posibilitan el darle la vuelta. Se trata de un anillo que sirve como adaptador para que puedas colocar tu objetivo al revés, se fija al cuerpo de la cámara enroscándose en la parte frontal, donde se colocan los filtros y queda expuesta la parte interna del objetivo. De esta forma se reduce la distancia mínima de enfoque, o sea, que permite que te acerques mucho más al motivo, de manera que éste llega al sensor con un tamaño mucho mayor.

¿Con qué objetivos se pueden utilizar?

Los objetivos de distancia focal corta permiten una distancia de enfoque más próxima, por tanto más aumento. Por eso se utiliza mucho con el 50 mm y si tienes una focal entre 50 y 28 mm, genial. Lo mejor es utilizarlo con una focal fija que suelen ser más luminosas además de tener mejor calidad, aunque se suele usar mucho con el objetivo del kit (18-55mm). Aquí tienes el ejemplo de un ojo tomado con el 18-55mm invertido.

Ojo fotografiado con un 18-55 mm invertido
Ojo fotografiado con un 18-55 mm invertido

También tienes la posibilidad de usarlo con un tele, acoplando el teleobjetivo a la cámara, y después el anillo de inversión con el otro objetivo invertido. Esta última opción te ofrece la ventaja de poder modificar la apertura del diafragma, pues simplemente con el anillo y el objetivo invertido no puedes, pues la conexión con la cámara se pierde y esto es un inconveniente, ya que la profundidad de campo se ve afectada. Si usas solo el anillo y el objetivo invertido tienes que disparar con la apertura máxima de la lente.

A tener en cuenta

    • Se recomienda proteger el objetivo, pues se queda expuesta la parte interna del mismo. Puedes hacerlo con un tubo de extensión de 12mm o construir un tipo de protector (sólo apto para muy manitas 😉 ). Para transportarlo, usa siempre una tapa de objetivo de las que se ponen en la montura.
    • Cuidado con elegir un anillo del diámetro del objetivo y compatible con la marca del mismo.
    • Mejor que sea metálico, si se parte el objetivo irá al suelo con sus correspondientes consecuencias 🙁
    • Como no puedes utilizar los automatismos de la cámara porque al invertir la lente se pierde el contacto electrónico con el cuerpo, tendrás que disparar a base de ensayo y error y sin poder controlar aspectos como la apertura o sin información del fotómetro, por ejemplo. De hecho, tendrás que trabajar con la máxima apertura del objetivo, por lo tanto con muy poca profundidad de campo. Si tienes la posibilidad de utilizar un objetivo antiguo con anillo de diafragma para ajustarlo de forma manual, pues genial, aunque no es fácil que lo tengas en tu equipo, sí que lo puedes conseguir de segunda mano a buen precio. Una buena opción si te va picando mucho el gusanillo 😉
    • Si finalmente tienes esta opción y puedes modificar la apertura, mejor utiliza aperturas pequeñas, pues al acercarte mucho al objeto o sujeto, la profundidad de campo se reduce de forma drástica.
  • Para usarlos con motivos en movimiento resultan mejor que los tubos de extensión que vamos a ver enseguida.

Precio

No te lo vas a creer pero su precio ronda entre 10 y 15 euros. Parece de broma que puedas hacer macro con este precio, ¿a que sí? Pues no lo es. Aquí tienes algunos ejemplos.

Galería

¿Qué tal si te pongo algunas fotografías realizadas con un anillo de inversión? Nada mejor que unas fotografía de ejemplo para ver el resultado. Es cierto que el cuerpo y el objetivo cuentan, al igual que la persona que captura la imagen, pero lo importante es ver las posibilidades que ofrece este pequeño y baratísimo objeto.

Tubos de extensión

¿En qué consiste?

Son unos tubos que se interponen entre el cuerpo de la cámara y el objetivo, variando así no la distancia focal, sino la distancia mínima de enfoque, es decir, reduciendo la distancia a la que puedes disparar. De este modo, al acercarte más, los objetos o sujetos que fotografíes parecerán mucho mayores, o lo que es lo mismo, el efecto que se consigue con la fotografía macro.

Tubo de extensión con comunicación electrónica
Tubo de extensión con comunicación electrónica

Exiten tres tipos:

    • Caseros. Esta opción es para los bricomaníacos y bricomaníacas, porque te sale por casi lo mismo fabricarlo que comprarlo, ahora, que si eres capaz de hacerlo (hay un montón de tutoriales en la web) la satisfacción de lograr un macro con un artilugio construido con tus propias manos… ¡eso no tiene precio!
    • Tubos sin comunicación electrónica. Para los prácticos que no se les da bien el bricolaje, no pasa nada, estos tubos los encuentras por un módico precio ya fabricados. Pero al igual que los caseros, no tienen ningún tipo de conexión electrónica con la cámara, por lo que no permiten variar la apertura, a no ser que tengas la suerte de tener por ahí un objetivo antiguo con anillo de diafragmas para modificarla manualmente. Estos tubos los puedes encontrar desde 15 euros.
  • Tubos con comunicación electrónica. Esta es la opción más sofisticada entre las alternativas económicas a los objetivos macro. Igualmente es un tubo (extensor) pero en este caso sí que tiene comunicación con el cuerpo y te permite realizar ajustes que las otras alternativas no. Igualmente es un poco más cara, aunque no tango como un macro 😉 Por 4o o 50 eurillos los tienes, por ejemplo este juego para Nikon o Canon.

¿Con qué objetivos se pueden utilizar?

Lo más importante es utilizarlo con objetivos muy luminosos y mejor que estén entre 35mm y 85mm. Recuerda que las focales fijas ofrecen más calidad. También puedes acoplarlos a un macro para lograr mayores niveles de ampliación.

Se pueden combinar ambas opciones y utilizar los tubos de extensión con el anillo y el objetivo invertido. Obtendrás una imagen más ampliada aún, aunque eso sí, cuanto más objetos interpongas entre el sensor y el motivo, más calidad perderá la foto.

Galería

De nuevo, mejor que veas ejemplos de lo que puedes conseguir con los tubos de extensión, así que te dejo con una mini galería para abrir apetito:

Ventajas e Inconvenientes

Las ventajas sobre el anillo de inversión son que puedes mantener la comunicación (con la opción «sofisticada») y que según el número de tubos y las combinaciones que utilices tendrás un mayor rango de distancias de enfoque y amplicación.

Los inconvenientes, que reciben menos luz y son más voluminosos que el anillo. Además, éstos no se recomiendan mucho con objetos en movimiento, pues tienes que acercarte más al sujeto que con el anillo y los bichitos se asustarán.

Aspectos a tener en cuenta en ambos casos

La luz

En fotografía macro la luz es muy importante. Cuando utilizas tubos de extensión o anillos inversores, esta se ve reducida, por lo que tendrás que compensar fotografiando en exteriores cuando dispongas de mucha luz o con un flash. Si usas un flash, que sea uno externo que permita iluminar desde otras posiciones que no sea la frontal. También es muy recomendable utilizar reflectores y difusores para evitar sombras molestas y poco estéticas.

El movimiento

Aquí todo se magnifica, no sólo el tamaño de tu motivo, también el movimiento, el de tu mano y el del sujeto que estés retratando. Por eso te recomiendo que utilices un trípode en la medida de lo posible, y si además disparas de forma remota, mejor que mejor. Una mínima vibración al accionar el botón de tu cámara puede variar mucho el resultado.

La calidad

Insisto, no esperes obtener los mismos resultados que con un objetivo macro porque no los lograrás. Encontrarás deficiencias, viñeteados, disminución de la luminosidad, alteraciones del color… Es para lo que es, para iniciarte, experimentar y divertirte. ¡Pero es que por estos precios no se puede pedir más!

Si te ha resultado útil, no te guardes la info y compártela, nos haces un favor a todos, al equipo, a tus contactos y a los seres minúsculos que están deseando ser portada en alguna red social 😉 Y si lo pruebas, por favor, ¡queremos ver los resultados! ¡Gracias y hasta la próxima!

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