Fotografías de Remys Door.

Consigue impactantes autorretratos con tu mascota (¡Despierta tu creatividad¡)

Este es un artículo de nuestra autora invitada Remys Door que hoy te explica cómo conseguir autorretratos con tu mascota de lo más originales y creativos (y desde su propia experiencia).

Nunca hubiese imaginado que estar “encarcelada” fuese a ser el detonante que hiciese estallar mi creatividad y la elevase a un nuevo paradigma. Cuando llegó la pandemia del Covid-19 y comenzaron a sonar las sirenas del estado de alarma, recuerdo que pensé para mis adentros: “Remy, este es uno de esos acontecimientos que aparecerán en los libros de historia, así que tienes que intentar plasmarlo de alguna manera en tus fotografías”.

Autoconocimiento

Fue así como comencé a escribir un diario acompañado de un autorretrato cada día. Nunca antes me había realizado autorretratos. Siempre había escuchado sobre la complejidad de esta manera de fotografiar que supone mirar hacia adentro y conocerse profundamente a uno mismo. Supongo que por eso mismo me daba miedo adentrarme en ese mundo y posar para mí misma. Normalmente, los autorretratos que suelo ver por las galerías son muy íntimos, sensuales y profundos. A mí, ese tipo de fotografía me encanta pero nunca me he sentido identificada.

Pero una vez más, este octavo arte me ha dado una nueva lección: uno fotografía lo que es. Por eso, cuando la gente me pregunta cómo se me ocurre hacer determinadas fotos, siempre contesto: de la misma manera que a tu cuerpo le da por respirar, es algo que nace de algún sitio que desconozco y yo simplemente lo plasmo.

Creo fervientemente que todos nosotros tenemos un ser creativo escondido y es nuestro trabajo sacarlo a la luz, ya sea cantando, pintando, tocando instrumentos, bailando… Hay cien mil maneras de expresarse creativamente. Para mí, la creatividad está estrechamente vinculada a nuestro niño interior. Si escuchas a los grandes artistas hablar de su trabajo y te fijas en cómo lo explican, te vas a dar cuenta de que simplemente están jugando y divirtiéndose.

La idea

Así que a eso me dediqué en la cuarentena: a divertirme. Pero esto también exige un trabajo de buscar ideas, darles forma y conseguir un buen resultado. No quiero engañarte, mis primeros autorretratos me los hice en ropa interior. Pensaba que era la manera correcta de auto retratarse.

Ese fue mi primer error ya que, cuando se habla de arte, no existe una manera correcta de hacer las cosas, tan sólo la tuya. Cuando vi el resultado de esas primeras imágenes pensé: Remy, esa no eres tú.

Escenarios y observación

Así que cambié de estrategia y me dediqué a recopilar ideas teniendo en cuenta la luz y los escenarios de los que disponía en mi humilde hogar. Me hice amiga del trípode que jamás había utilizado y comencé a disparar.

Mi primera foto para el diario de cuarentena fue ésta.

Autorretrato donde se ven solo las piernas y un perro y una pizarra con mensaje
Presta atención a los detalles

Vi que la pared de mi cocina era bonita y justo entraba luz por un lado. El cubo de la basura también aportaba contexto a la escena y algo me decía que mi perro Gordo, le iba a dar el toque divertido a la imagen.

La pizarrita estaba en el estudio cogiendo polvo y cuando di con ella de casualidad pensé que iba a quedar genial con el mensaje que todos sentíamos sentíamos por dentro en aquellos momentos surrealistas de principios de pandemia. Los calcetines los tenía en mi cajón y me los compré hace años pero nunca los había usado, no sé por qué pero justo cuando iba a hacer la foto, me acordé de ellos y pensé que le podían dar un aire fresco a la fotografía.

Primero posé sentada, a la misma altura que Gordo pero sentía que algo no encajaba en el retrato, así que me puse de pie y vi que así le daba todo el protagonismo a mi perro, a los calcetines y al mensaje. La imagen final está editada con un preset propio, pero no lleva ningún retoque.

Insistir

Otra de mis favoritas fue la del baño. Siempre había pensado que los azulejos tenían un color muy bonito para hacer fotos y tenía en mi lista pendiente, fotografiar a alguien ahí. Nunca imaginé que al final fuésemos Gordo y yo quienes hiciésemos de modelos.

Ojalá hubiese habido alguien grabando el making of porque fue muy gracioso hacer la foto mientras yo me tapaba para que no se me viese nada y sonreía, y Gordo se mantenía estoico mirando a cámara con espuma en su cabeza. De esta escena hice como diez tomas.

El color de la toalla en mi cabeza crea un contraste muy bonito con las baldosas azules y fue de casualidad. Estaba en el baño colgada y cuando me la puse y la vi en la foto, pensé que el color había sido todo un acierto.

Inténtalo las veces que sea necesario

Consigue la atención de tu mascota

Muchos me habéis preguntado por Instagram que cómo consigo hacer que Gordo pose con tanta profesionalidad. Lo cierto es que para mí ha sido todo un descubrimiento. Siempre que yo le he hecho fotos, no paraba quieto. Aunque es verdad que siempre se las he hecho en exterior donde tiene muchísimos estímulos que olfatear. En casa es un perro muy tranquilo y a veces creo que hasta me entiende cuando le hablo porque me obedece mucho. Cuando empecé a hacerme autorretratos con él, me sorprendía lo bien que miraba a cámara y luego me di cuenta de que era porque ésta hace un ruido extraño al disparar que a él le llama la atención. 

Para obtener la imagen final, tan sólo edité el color con un preset propio y retoqué en photoshop para borrar el bidé que aparecía en la parte baja de la izquierda. Mi baño es muy pequeño y tuve que ingeniármelas para que, con mi objetivo de 35mm se viese todo bien.

Sin embargo, algunas otras fotos que tengo sí tienen un retoque más elaborado porque se me hacía imposible conseguir que Gordo se mantuviese en una posición y yo en otra.

Une dos imágenes si es necesario

Por ejemplo, esta imagen es el resultado de dos fotografías que luego he juntado en photoshop.

Autorretrato de chica pintándose mientras su perro espera en la puerta para salir
Dos historias en una imagen

El trípode no lo moví en ningún momento. En la primera foto salía yo sola en el baño y en la segunda Gordo mirando a la puerta que da a la calle. Para conseguir tenerle así, yo me puse al otro de la puerta y le dije que se sentase, cerré la puerta y durante unos segundos él se quedó en esa posición y me dio tiempo a lograr la escena.

Luego en photoshop, junté las fotos en dos capas y borré la mitad de una capa para que apareciese Gordo, las combiné y utilicé la herramienta parche para homogeneizar la línea divisoria.

Y voilá, ahí tenéis el resultado.

Observar con mirada nueva

Lo que más me gusta de esa foto es que supe verla y nunca antes había caído en esta composición. Es curioso cómo damos por hecho que conocemos todos los rincones de nuestro hogar. Los hemos recorrido bostezando en busca de café, arreglados para ir a trabajar, con fiebre y pijama, a oscuras o contentillos después de unas copas de madrugada. Sabemos encontrar con los ojos cerrados dónde está el interruptor de la luz o la distancia en pasos que hay desde el recibidor hasta nuestra habitación y sin embargo, aún hay escenarios que habíamos pasado por alto.

Si eso ocurre en un lugar diminuto como nuestra casa, imagínate la infinidad de composiciones que obviamos en nuestro propio barrio. Para hacer fotos buenas no hay que buscar lugares paradisíacos, sino aprender a mirar bonito en los rincones más desastrosos.

Me encantan las imágenes que cuentan más de una historia y por eso, ésta es una de mis favoritas.

Cuenta algo de ti

Otra de las fotos que me gustaría imprimir y tener siempre conmigo por lo divertida que me parece fue ésta.

Autorretrato de chica escalando por pared de casa frente a la atenta mirada de su perro
Habla de ti

Llevo escalando aproximadamente un año y es uno de mis hobbies favoritos. Sabía que tenía que hacerme una foto simulando que estaba haciéndolo pero, sinceramente, nunca pensé que fuese a quedar tan bien.

Ésta imagen es el resultado de dos fotos porque, como ya me ha ocurrido en otras ocasiones, en ésta no había manera de que Gordo estuviese ahí sentado mirando hacia arriba con el casco puesto. Bastante me aguantó en la cuarentena. Así que en la primera imagen salgo yo sola, y en la segunda lo puse a él y yo estaba justo frente a él con una chuche. Luego las junté en photoshop y éste fue el resultado final.

Estudia la luz

Mi última semana en la fase cero llevaba ya encerrada unos cincuenta días y comenzaba a sentir que mi creatividad iba menguando y empezaba a preocuparme pensar que no iba a ser capaz de continuar creando archivos gráficos que no fuesen meras copias unos de otros. Fue entonces cuando me fijé que a la tarde, en mi salón, la luz del sol se colaba entre las cortinas y creaba el fondo que ves en esta imagen.

Autorretrato con perro y sombras en la pared
La luz como gran aliada

Así que me puse a jugar con él. Primero me hice fotos sin el libro y sin Gordo. Quería investigar qué luces y sombras creaba en mí. No me terminaba de convencer que se me viese el rostro completo, así que cogí un libro y comencé a jugar.

Me costó dar con el momento adecuado porque Gordo no hacía más que tumbarse y entonces no aparecía en la escena. Pero de pronto, bostezó y tuve la suerte de captarle y de que se viese bien reflejado en la foto.

Planifica para asegurar mejores resultados

Y por último, no podía no hablarte de la foto de despedida.

Chica y perro cruzando paso de peatones en autorretrato
Planificación, una apuesta segura para tener éxito

El día anterior a pasar a la fase uno, me hice esta foto imitando a los Beatles. Llevaba días pensando en darle una buena despedida a este proyecto del que tanto he aprendido y experimentado. Mi “Diario de una confinada” se merecía un buen final.

Se me ocurrió que, ya que todas mis imágenes eran encerrados en casa, la última debía representar la salida de nuevo al mundo. Esta es la calle que hay bajo mi casa. Durante días la observé porque sabía que, cuando fuese ahí con el trípode, debía actuar rápido y hacer la foto velozmente porque podían venir coches y no quería que pensasen que estaba chiflada ni que la Policía me llamase la atención.

Así que el último día antes del cambio de fase me levanté a las cinco de la madrugada y me preparé para hacer la foto justo cuando el sol comenzase a iluminar las calles. Fue una foto complicada de hacer porque estaba nerviosa y sabía que era la última de todo el proyecto y quería que quedase bien. El resultado final es la composición de dos imágenes. Una mía caminando y otra de Gordo haciéndolo.

Disfruta

Ahora cuando la observo me entra una especie de nostalgia porque a pesar de estar confinada y haber pasado tanto tiempo en soledad, ha sido una etapa que he disfrutado muchísimo acompañada de Gordo y de toda la creatividad que llevaba dentro.

Busca la creatividad

He aprendido que ser creativo no tiene nada que ver con esperar a que te llegue la inspiración, sino con buscarla incansablemente en cada rincón de tu casa y de ti mismo.

El equipo

Además del trípode, la cámara que he utilizado para este proyecto es una Nikon D750 con el objetivo 35mm f1.4 Sigma Art. Nikon cuenta con una aplicación para el móvil que te permite enfocar y disparar a remoto desde el mismo, lo que hace que sea muy sencillo hacerse autorretratos ya que puedes ver toda la escena desde tu iPhone o Android. (Nota de BdF: para otras marcas también existe este tipo de aplicación).

Para editar y retocar he utilizado Lightroom y Photoshop.

Este es un artículo de Remys Door, fotógrafa y publicista, además de profe on line. Puedes seguir su trabajo en www.remysdoorart.com y en Instagram como @remysdoorart.

Si tú también quieres participar como autor invitado, pincha aquí.

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Tu Guía de Iniciación en el Mundo del Retrato