Hoy no te prometo el artículo más fascinante del mundo, porque te voy a hablar de algo que ya su nombre nos prepara para lo peor: el círculo de confusión. Inmejorable nombre para algo que cuesta tanto comprender.

Si, además, este concepto lo asociamos a otras palabras o conceptos como distancia hiperfocal, plano focal, enfoque, apertura de diafragma, le añadimos distancias, milímetros y un sinfín más, el tema se pone complicado.

Lo dicho, no te prometo el artículo más fascinante del mundo. Lo que sí que te prometo es que, al acabarlo, sabrás y entenderás a la perfección qué es el círculo de confusión y cómo calcularlo.

Seguro que como buen fotógrafo (o fotógrafa) eres curioso, sé que te vas a quedar por aquí y darme la oportunidad de explicártelo. Así que, ya de entrada, te doy las gracias por tu paciencia ;-).

El enfoque

Para comprender el círculo de confusión, primero hay que entender cómo funciona el enfoque de nuestras cámaras.

Mira la siguiente imagen:

Como puedes ver, tenemos un sujeto (Mario) que queremos fotografiar. Éste se encuentra a una distancia determinada de nuestra lente (la que decidamos) y que se conoce como distancia de enfoque.

La imagen de Mario, en forma de luz, pasa por la lente y se proyecta en nuestro sensor o plano focal (allí donde convergen los haces de luz se conoce como punto nodal). Si la proyección de la imagen (del Mario o sujeto que estemos fotografiando) coincide perfectamente con el sensor, ¡Bingo! ¡Habemus foco! Y éste se traduce en un punto perfecto en el sensor.

Si, por el contrario, la imagen se proyecta delante o detrás del sensor (los haces de luz convergen fuera del sensor plano focal), esta imagen llega al sensor no como un punto perfecto sino como un círculo, el tamaño del cual aumenta o se reduce en función de lo cerca o lejos que haya quedado la proyección de la imagen del sensor.

Es decir, cuanto más lejos converja la imagen del sensor, más grande será el círculo que se refleje en el sensor (piensa en un punto cada vez más borroso) y, en cambio, cuanto más se acerque esta convergencia (punto nodal) a nuestro sensor, más se asemejará a un punto o, lo que es lo mismo, más pequeño será el círculo que proyecte en el sensor.

El círculo de confusión

Si has leído con atención (y sobre todo si he sido capaz de explicarme bien), puede que ya hayas intuido qué es el círculo de confusión ;-).

Antes te he comentado que la zona perfectamente enfocada se traduce como un punto perfecto en el sensor, pero quizá te preguntes qué pasa con todo aquello que no coincide exactamente con el plano focal. Porque nuestra cámara es incapaz de enfocar más de un plano a la vez. ¿Entonces qué?

Puede que hayas pensado que hay muchas imágenes en las cuales aparece de forma nítida no sólo aquello que estamos enfocando si no una zona inmediatamente anterior o posterior que puede ser mayor o menor dependiendo de la imagen.

¿Está esa zona enfocada o no? Bien, la respuesta es sí y no 😉 . Es decir, en el sensor, todo aquello que no converja perfectamente encima del plano focal no será un punto, será un círculo o lo que es lo mismo, estará teóricamente desenfocado.

Ahora bien, nuestro ojo perfectamente imperfecto, esos círculos de desenfoque no es capaz de distinguirlos de un punto siempre que sean menores a un valor determinado que se ha establecido en 0,25mm.

Es decir, puede que en teoría y sobre el papel, la imagen no esté enfocada en nuestro sensor, pero sí que lo está para nuestra visión, porque todo aquello que miremos a una distancia determinada (se establece en unos 25cm.) y que tenga un tamaño menor a 0,25mm, lo percibiremos como un punto nítido.

En definitiva, podemos decir que el círculo de confusión es:

El tamaño máximo que un punto borroso sobre el sensor al proyectarse en una superficie y vista por un espectador a una distancia concreta, sigue percibiéndose como un punto y no como un círculo.

Es decir, todo aquello que, aunque no esté perfectamente enfocado en nuestro sensor, pero que nosotros percibamos (en impresiones, pantallas, etcétera) como un punto nítido será, para nosotros, una imagen perfectamente nítida.

Si, por el contrario, el círculo de confusión no es percibido por nuestra visión como un punto sino como un círculo, decimos que esa zona de la imagen está fuera de foco, o que no tiene una nitidez aceptable.

El círculo de confusión y la apertura de diafragma

Si ya has entendido un poco qué es el círculo de confusión, pasemos a ver cómo se relaciona con la apertura de diafragma y, consecuentemente, con la profundidad de campo.

Para ello volvemos a recurrir a las imágenes:

Como ves, en la primera imagen, tenemos una apertura de diafragma abierta que nos proporciona una profundidad de campo relativamente reducida, ya que consideramos que el lugar que coincide con el círculo de confusión es el punto máximo de nitidez aceptable.

En cambio, si hacemos la prueba con una apertura de diafragma más cerrada, como es el caso de la segunda imagen, vemos que la profundidad de campo aumenta, ya que el círculo de confusión se sitúa más alejado del plano focal (sensor) y, por lo tanto, toda la zona situada entre el sensor y el círculo de confusión, tendrá una nitidez aceptable.

El círculo de confusión y la distancia hiperfocal

En su día, ya te expliqué qué es la distancia hiperfocal y para qué sirve, pero si aún es un término que te asusta, te recomiendo éste artículo que te hará perderle el miedo 😉

Resumiendo, la distancia hiperfocal es la distancia a la que tienes que enfocar para tener la mayor profundidad de campo posible en una escena. Es decir, utilizar la hiperfocal equivaldrá a tener el máximo de zona nítida enfocada (para el ojo, porque recuerda que en el sensor sólo se puede enfocar un único plano que aparecerá como un punto nítido) o lo que es lo mismo, el círculo de confusión se situará en el punto lo más alejado posible del sensor.

Cómo se calcula el círculo de confusión de cada cámara

Se calcula dividiendo el tamaño de la diagonal del sensor por 1.500 (según Kodak) o 1.750 según Zeiss (más estrictos 😉 ), o… simplemente añadiendo aquí en Photopills los parámetros necesarios para calcularla: modelo de cámara, el tamaño al que vas a realizar la impresión o ampliación, o la distancia a la que vas a observar la imagen.

¿Y todo esto para qué me sirve?

Es muy probable que te hayas hecho esta pregunta, o que hayas intuido ya algo. Pues bien, sea como sea, aquí tienes algunas de sus utilidades:

  • Calcular la distancia hiperfocal
  • Para realizar fotografías en grandes formatos (cuanto mayor sea la impresión, menor debe ser el círculo de confusión)

¿Qué te parece? Espero que la confusión se haya transformado en claridad después de leer esta artículo, y si no, por lo menos has hecho un máster en óptica, igual que yo 😉 jeje. Espero que te haya resultado útil y que premies nuestro esfuerzo común (el mío por escribirlo y el tuyo por leerlo) compartiéndolo en redes para que alguien más se beneficie de él. Muchísimas gracias por leer hasta aquí y hasta la próxima 🙂 .

Fotografía de Paisajes

3 Respuestas

  1. Moisés Sualdea

    Muy buen artículo.
    Por fin una explicación clara y al alcance de cualquiera.
    Muchas gracias.

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