Estás ante una de las situaciones más arriesgadas a las que tú o tu equipo fotográfico vais a enfrentaros. Verás tu integridad física y mental expuesta en cada momento, te arrastrarás por arenales entre palas y rastrillos amenazantes, tropezarás con piezas de lego, con muñecos gritones, dejarás tu cámara preciada encima de un trozo de galleta masticada, o en algún lugar de menos de metro veinte y…¡Zas!, al suelo.

Y justo cuando estés a punto de abandonar, cuando pienses “que lo haga otro”, o” ya le haré fotos con el móvil, no me arriesgo más”… Verás esa cara, esa emoción, ese gesto, esa mirada que nadie mejor que tú conoce, que nadie mejor que tú sabe inmortalizar, agarrarás tu cámara maltrecha y llena de galleta masticada, y retomarás este trabajo tan lleno de peligro como absolutamente fascinante y maravilloso que es fotografiar niños y niñas. 😉

Y ya que arriesgas tu integridad física y la de esa preciosa cámara que tanto esfuerzo te costó obtener… Por lo menos que sea para obtener maravillosas imágenes de esas pequeñas, imaginativas, fascinantes almas que son los niños. Para ello, vamos con unos cuantos trucos y consejos para fotografiarlos con grandes resultados.

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Antes de empezar

Inspírate

Si estás cansado o cansada de hacer siempre las mismas imágenes, si no encuentras la inspiración allá donde vas, te recomiendo dos opciones:

  • Analiza tus imágenes, ¿Qué tienen las que te gustan y qué les falta o les sobra a las que no? ¿Qué quieres conseguir? Analízalo, interiorízalo y una vez lo tengas claro, sal a buscarlo.
  • Busca inspiración en los demás. Hay muchas galerías fotográficas online de fotografía infantil, y mucha información en la red. Seguro que alguna imagen te fascina y te motiva a probar algo parecido.

Escoge escenarios apropiados

Siempre que puedas, busca lugares en los que los niños sepas que van a pasarlo bien y que además te proporcionen un entorno fotogénico: El bosque en otoño con sus millones de hojas de colores esparcidas por el suelo, un campo en primavera lleno de flores, un camino lleno de charcos y unas buenas botas rojas de agua (¡Ojo con la cámara!) la playa o el río en verano y un largo etcétera.

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Escoge los escenarios y cuida el fondo

Estudia el lugar de la “sesión”

Preparar y conocer el lugar antes de empezar a tomar imágenes de niños, te ayudará a conocer los mejores lugares para tener una buena iluminación, los mejores fondos, y las diferentes posibilidades. Así que si no lo conoces previamente, antes de empezar a retratar a los niños, échale un vistazo y planifica los mejores escenarios.

  • Busca el lugar y el momento con la mejor iluminación
  • Asegúrate de tener suficiente luz (si no es así puedes abrir el diafragma, aumentar la ISO o usar el flash)
  • Vigila el fondo; recuerda que debe complementar la acción, la historia, pero no distraer la atención del motivo principal de la imagen. Si no aporta nada, cierra el encuadre o abre el diafragma para desenfocarlo.

Elige el modo de disparo adecuado

Dependiendo de la situación y de los resultados que quieras obtener, deberás escoger entre los diferentes modos que te proporciona la cámara. La fotografía de niños es fotografía de acción en estado puro, una buena opción es el modo de prioridad a la velocidad, en el que escoges una velocidad mínima en la que te asegures de que tus imágenes y tus protagonistas no quedarán movidos.

Dispara en ráfaga

No está de más que configures la cámara para poder disparar en ráfaga, sobretodo si prevés una sesión acelerada y descontrolada al aire libre 😉

Durante la sesión

Ponte a su altura

A las personas hay que mirarlas a los ojos, al espejo del alma, y los niños no van a ser menos, ¿Verdad? Siempre incidimos en la importancia de los ojos en cualquier retrato, lo importante que es enfocarlos bien a menos que conscientemente quieras un resultado diferente. Puesto que ellos son naturalmente más bajos que nosotros (por el momento), la única forma de conseguir encuadrarlos con un punto de vista normal es agachándote, tirándote al suelo, haciendo equilibrios en cuclillas o lo que se te ocurra para que tu objetivo y sus ojos estén a la misma altura.

Eso no quiere decir que no puedas usar otros ángulos, las imágenes picadas, contra-picadas, cenitales, etcétera te proporcionarán también otros puntos de vista interesantes.

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Juega con diferentes puntos de vista

No les obligues a posar

Alguno habrá al que consigas hacer posar más de un minuto con buenos resultados, aunque no suele ser la norma, sobretodo en los más pequeños e inquietos. Así que la mejor opción es que les dejes desenvolverse a su aire, déjalos jugar y divertirse, las imágenes serán mil veces mejores que si los obligas a posar, a poner caras extrañas o sonrisas forzadas.

No todo son sonrisas

Aunque la sonrisa de los niños es de las cosas más mágicas y fotogénicas que existen, no debes limitarte a mostrar una sola parte, un sesgo de su carácter. No te limites a buscar la sonrisa, busca también todo aquello que forma parte de ellos, el llanto, la concentración, los ojos desorbitados de emoción. Esas imágenes dicen tanto como su sonrisa, y además la complementan y hacen que consigas un retrato completo de su fascinante personalidad. 

Planificar y des-planificar

Si habías planificado algo antes de empezar la sesión, a estas alturas te habrás dado cuenta de que nada está saliendo como querías 😉 No desesperes, planificar una sesión con niños es casi como querer planificar una sesión de lluvia. Pero no por eso vas a dejar de conseguir maravillosas y espontáneas imágenes, sólo necesitas un poco de paciencia, perseverancia y ganas de pasarlo bien.

Anticípate y muévete con rapidez

Si quieres obtener buenas imágenes de niños, puedo asegurarte que quieto no las vas a conseguir, así que muévete alrededor, ponte de pie, de cuclillas, estírate en el suelo, acércate, aléjate, enfoca, espera el momento adecuado, y repite tantas veces como necesites hasta quedar satisfecho con el resultado. Poco a poco y con práctica aprenderás a anticiparte a determinadas situaciones y sacarles el máximo provecho posible.

Acércate

Prueba diferentes planos  y no olvides los primeros planos y los detalles, que son los que mejor te permitirán resaltar y centrar la atención en su mirada o en los gestos de su rostro.

Cuida la composición

Sí, ya sé que bastante tienes con intentar obtener una sola imagen no movida de tus niños, una imagen del rostro y no de la espalda del niño corriendo en dirección contraria a ti a la captura de su pelota… Pero cuidar la composición  sigue siendo tan importante como siempre. Piensa que una vez tienes la imagen ante ti puedes hacerlo no tan bien o, por un poquito más de esfuerzo, (muevo ligeramente la cámara a la derecha, a la izquierda, arriba o abajo, descentro, busco el tercio, no lo busco porque no me gusta, soy rompedor, soy clásico…) puedes tener una imagen estupenda. Es el último y decisivo paso, un toquecito de obturador y ¡Voilà! 😉

Cuida la composición

Cuida la composición

Busca aliados

Se hace algo complicado una sesión de fotografía infantil en la que estés solo a merced de los niños. Si tienes que vigilarlos y encima intentar inmortalizar grandes momentos, la cosa puede complicarse. Así que lo mejor es que te sirvas de alguien para tenerlos vigilados, distraídos y, si puede ser, divertidos 😉 Mientras tú te dedicas en exclusiva a perseguirlos con la cámara intentando no entrometerte y pasar lo más desapercibido posible.

Retrata relaciones

Puesto que en mayor o menor medida todos somos series sociables por naturaleza, no olvides fotografiar al niño o a la niña, siempre que tengas oportunidad, con la gente que le rodea. Las miradas cómplices entre dos niños, entre ellos y sus padres y madres, abuelos, etcétera te proporcionarán imágenes preciosas. Sobretodo cuando se hayan olvidado de que estás allí y te regalen la esencia de ese momento mágico.

Cuenta una historia

Intenta ir más allá de una imagen bonita, intenta expresar algo más, contar la historia de una emoción y de un momento único e irrepetible. Haz que el que mira tu imagen pueda seguir los hilos como si estuviera leyendo la página de una novela o de un libro de cuentos. Puedes hacerlo en una imagen o en varias, lo importante es que transmitan tu versión de la historia.

Llévate algún tesoro para sorprenderlos

Suele funcionar bien llevarte algún pequeño detalle que les incentive el juego y que además sea fotogénico, globos, pompas de jabón, disfraces, serpentinas… Lo que se te ocurra. Así conseguirás anticiparte a esos momentos de emoción que siguen a la sorpresa inicial y mientras están distraídos y fascinados con su nuevo tesoro, puedes ponerte a fotografiar con relativa tranquilidad.

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Ayúdate de objetos fotogénicos

Después de la sesión

Respira hondo y conecta la tarjeta de memoria en el ordenador, seguro que tienes imágenes mucho más maravillosas de lo que esperabas. Si los niños lo han pasado bien, apuesto a que tú también. Y lo más importante, seguro que tus imágenes lo reflejan al 100%.

Haz una buena selección y borra el resto

Cuesta, pero con el tiempo lo agradecerás, seguro que tienes muchas imágenes parecidas, sé selectivo, no necesitas imágenes de cada segundo de su vida. No vas a ser peor madre o padre o persona en general por ello 😉

Protege su intimidad

A todos nos gusta ver y compartir las bondades de nuestros pequeños con el mundo, el problema es que pocas veces nos hacemos cargo de la cantidad de gente que va a tener real acceso a esas imágenes. Así que piensa bien qué material vas a colgar en la red antes de hacerlo.

  • No publiques imágenes de niños desnudos o con muy poca ropa.
  • No publiques imágenes de tus hijos en lugares fácilmente reconocibles (nombre del colegio, nombre de tu calle…)
  • Nada de imágenes que puedan humillarlos públicamente. No les hagas lo que te gustaría que te hicieran a ti, no querrás verlo compartido un millón de veces por todo el planeta, ¿Verdad?
  • Nunca cuelgues archivos RAW de las imágenes, es como regalar el negativo de una película a un desconocido.

Y muy importante, si no son tus hijos o hijos de familiares y amigos de los que tengas su consentimiento:

  • Pide permiso para tomar la fotografía
  • Si vas a publicarlas necesitarás (o te recomiendo) siempre tener permiso de los padres por escrito, puedes encontrar formularios en la red.

Y por último… guarda la cámara en lugares de altura superior a metro cincuenta 🙂

Si tienes la gran suerte de tener al mejor modelo en versión diminuta en casa para tu uso y disfrute, enhorabuena, vas a aprender y a disfrutar infinitamente. Si no es así, seguro que tus amigos y amigas, primos y primas y todo el que te rodea con un niño te lo prestará encantado para que le hagas una buena sesión de fotos. Así que aprovecha las oportunidades que tengas cerca, porque eso que dicen de que crecen muy rápido es una tremenda verdad. Cada momento que pasa es único e irrepetible, y con niños es aún más verdad si cabe. Así que déjate contagiar de imaginación, de pureza, de salvajismo en estado puro, ponte calzado cómodo, unos estiramientos… ¡Y a por ello! Que la suerte te acompañe 😉

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Muchas gracias 🙂

Tu Guía de Iniciación en el Mundo del Retrato

20 Respuestas

  1. Laly Olmos

    muy buenos consejos muchas gracias!!!! en realidad siempre fotografió a mis niños porque soy maestra del jardín, y es tan pero tan dificil ya que no se quedan quietos un segundo jajaj y sobre todo me siguen en todo momento 😀 pero es algo muy lindo y hay que tener mucha paciencia, siempre algunas buenas fotos quedan y reflejan sus alegrías, tristezas y hasta enojos. Saludos 😀

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    • Alexa De Blois

      ¡Hola Laly! La verdad es que fotografiar niños es tan complicado como mágico, seguro que tendrás imágenes fantásticas de tus niños con esa perseverancia 😉

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  2. Lautaro

    Buenas tardes, soy de Argentina, buenos aires, y estoy interesado en realizar fotografías a niños, menores, adolescentes… Siempre para ámbito profesional, retratos, books, 15 años, etc. y quisiera saber si existe algún permiso “tipo” para que uno como profesional tenga un aval y pueda utilizar esas fotos de manera normal. Desde ya muchas gracias! Lautaro.

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  3. nancy

    Gracias por los consejos! Me estoy iniciando en la fotografía y cuando quiero sacarle fotos a mi nene, ve la cámara y se me escapa y me frustro un poco y no se que hacer. No lo quiero forzar pero, cuando lo llego a encuadrar, se me fue para otro lado. Igual me encanta todos los consejos que dan son realmente útiles y los voy a tener muy en cuenta 🙂

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    • Iaio Atamian

      Nancy! Fotografiar niños es muy complicado justamente por lo que tu marcas: es difícil que se queden quietos! No te frustres ya que vas a necesitar mucha paciencia para poder lograr tus fotos. Yo generalmente me quedo cerca de ellos sin interactuar hasta que se olvidan que estoy allí a la espera del momento justo =)

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  4. Gianna Bonini

    ¡Me encantó! ¡Gracias!
    Estoy empezando en esto de la fotografía y los niños son mi inspiración más grande sus consejos son excelentes. Los sigo todos al pie de la letra sigan así. Gracias otra vez.

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  5. Fernanda

    Genial, buenísimos consejos. Este verano me corresponde ser fotógrafa en un curso para niños y quiero hacer un buen papel 🙂

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  6. Sethlu

    ¡Hola! ¿Qué tipo de cámara me recomiendan para fotografiar a niños? ¡Gracias!

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    • Iaio Atamian

      Set, en realidad dependerá de que tipo de cámara quieras. Idealmente te recomendaría una réflex pero no se si estás segura de andar con tanto equipo encima. Saludos.

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