Si Te Asusta el Término «Balance de Blancos» Necesitas Leer Este Artículo

Este artículo es una reacción indignada y una respuesta consternada a la manera en que muchos medios (blogs, libros, revistas,..) le explican ciertos términos fotográficos al fotógrafo aficionado. Un ejemplo muy claro es el «Balance de Blancos». Acabo de lanzar una pequeña búsqueda en Google sobre la definición del Balance de Blancos y me estoy encontrando con términos como:

  • Distribución espectral de la energía
  • Energía lumínica
  • Escalado de niveles de RGB
  • Gamma compensada
  • Kelvins

¿Soy yo o me da la sensación de que hay que estudiar una Ingeniería Semántico-fotónico-gráfica para entender estos conceptos? Lo que es peor es que explicar las cosas de esta manera tan compleja y hermética lo único que consigue es ahuyentar al fotógrafo aficionado dándole la falsa sensación de que la fotografía es algo muy complejo. Nada más lejos de la realidad, por suerte 🙂

Si te asusta el término «Balance de Blancos» necesitas leer este artículo. En él intentaré explicarte de una manera fácil y simplificada el significado de este ajuste, su función y cómo utilizarlo. Al terminar de leerlo desconocerás el significado de los Kelvins o de la Distribución espectral de la energía, pero sabrás utilizar el Balance de los Blancos como el mejor de los fotógrafos 😛

El Balance de Blancos

¿Alguna vez has tomado una foto de noche pero en un ambiente iluminado obteniendo una foto amarillenta tirando a un tono ligeramente naranja? ¿Has tirado alguna vez una foto de retrato en una zona de sombra, o en un día nublado, y el resultado fue una foto de tono azul apagado?
En una foto correcta no debería haber ningún tono predominante, debería haber equilibrio, un cierto balance digamos, pero ocurre que a veces las circunstancias en las que disparamos una foto (lugar, momento del día, fuente de luz, etc.) hacen que un color se vuelva dominante. Como decía antes la luz de las bombillas (de esas que iluminan el interior de una casa por ejemplo) de noche normalmente produce fotos de un tono excesivamente naranja, lo cual afea la foto y desvirtúa sus colores.

La solución se haya en el famoso «Balance de Blancos». Básicamente la idea consiste en «contrarrestar» el tono predominante utilizando su «contrario» en busca de ese equilibrio. Es así como funciona el Balance de Blancos, no tiene más misterio. Si nos encontramos en una situación en que vemos que las fotos nos salen amarillas o naranjas, metemos un Balance de Blancos de tonos más fríos, tirando a azules. Si fuera al revés y las fotos nos salieran por defecto azuladas, meteríamos un Balance de Blancos «cálido», tirando a rojo, para encontrar ese equilibrio de tonos.

Me preguntarás «¿Y cómo sé qué tono va a ser predominante para poderlo corregir?»
La respuesta es fácil: Puedes dejar que la propia cámara se encargue de detectar que un cierto color está dominando la foto excesivamente y que ella misma se encargue de contraatacarlo. Si quieres que la cámara gestione esta tarea por ti, entra en el ajuste de Balance de Blancos y elige la opción de «Balance de Blancos Automático» (también conocido como «AWB»).

Como las máquinas no son perfectas a veces la cámara no es capaz de detectar un cierto exceso de tonos y por consiguiente no lo puede corrige. Ahí entras tú (eres el fotógrafo ¿lo olvidabas?) 😉 Básicamente vas a hacer lo siguiente: vas a disparar un foto de prueba y la vas a mirar detenidamente, si la encuentras correcta y neutra genial, pero si ves un cierto exceso hacia un lado en tonos azules o hacia el otro en tonos rojos, tendrás que seleccionar manualmente uno de los distintos Balances de Blancos que tu cámara pone a tu disposición. A continuación te adjunto un pequeño gráfico en el que te explico qué Balance de Blancos escoger en función del tono excesivo que quieras remediar:

balance de blancos

Aviso: Este gráfico lo elaboré yo de manera manual y orientativa. No es preciso, sino sólo una orientación aproximada.

Como ves no tiene mayor complejidad. Si percibes que la foto sale demasiado «fría» utiliza un ajuste de blancos de los que ves a la derecha del gráfico, si en cambio la foto sale más «cálida» y anaranjada, utiliza un ajuste de Blancos de los que aparecen a la izquierda del gráfico.

Para que lo tengas aun más claro, veamos un ejemplo práctico. La siguiente foto la tomé en el interior de un restaurante iluminado con luz artificial. La foto que obtuve inicialmente fue ésta, demasiado rojiza como puedes apreciar

balance de blancos incorrecto
Foto con un Balance de Blancos incorrecto

Aplicando el gráfico anterior, para contrarrestar este tono rojo tuve que escoger el Balance de Blancos con símbolo de una bombilla (así aparece en la mayoría de las cámaras, comprueba por favor si en la tuya también aparece así). Una vez lo tenía seleccionado disparé de nuevo. El resultado fue esta vez más «correcto» 😉

Balance de Blancos Correcto
Balance de Blancos Correcto

Por último

Te recomiendo que tengas la cámara siempre puesta en el Balance de Blancos Automático «AWB». La mayoría de las veces la cámara lo aplicará correctamente. Lo tendrás que tocar muy pocas veces pero conviene que sepas para qué sirve, cómo ajustarlo, y así el día que veas algo raro lo podrás corregir sin miedo.

Espero haber conseguido mi objetivo con este artículo y que la próxima vez disfrutes modificando el Balance de Blancos de tu cámara a tu antojo.

Feliz fotografía 😉

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