Todo Sobre el Formato RAW: Ventajas e Inconvenientes

Llevábamos un rato tratanto únicamente temas relacionados con cámaras y aparatos, así que hoy, atendiendo la petición de muchos lectores VIP, se me ha ocurrido que podríamos hablar del formato RAW. Los que tengáis una cámara de fotos compacta estaréis más tranquilos, pues el RAW es un formato de fotos propio de las cámaras réflex digitales. Pero si tenéis una cámara réflex y actualmente sólo haceis fotos en JPG tal vez os interese echarle un vistazo al tema de hoy.
En el artículo de hoy os intentaré explicar de manera muy simplificada:

    • ¿Qué es el formato RAW?
    • Las ventajas de disparar fotos en modo RAW.
    • ¿Qué inconvenientes presenta?
    • ¿Para quién está indicado el RAW?

Qué es el formato RAW

RAW quiere decir «crudo» en inglés. Por lo tanto, se trata de un formato con el cual conservamos la foto cruda, sin procesar, como si no la hubiésemos tomado aún.
Cuando disparamos una foto en el formato habitual JPG la cámara graba la imagen en la tarjeta de memoria de manera definitiva que no admite cambios posteriormente, o tal vez sí pero muy pocos. En cambio, si disparamos la foto en formato RAW pues en realidad estamos «conservando» de alguna manera la escena dentro de la tarjeta de memoria y así mantenemos la posibilidad de terminar de tomar la foto posteriormente, en nuestro ordenador.

Cuando con la cámara disparamos la foto en formato JPG la cámara graba la imagen de manera definitiva en la tarjeta de memoria en un formato (JPG) interpretable por cualquier software de fotografía. Además, en ese momento la cámara registra la foto con ciertos datos (balance de blancos, saturación, exposición, contraste, etc.) y prescinde de los demás datos innecesarios. De alguna manera la cámara comprime la foto o la empaqueta y la deja preparada para visualizar en cualquier momento, enviársela a algún amigo, publicarla en nuestro Facebook, etc.

En cambio, cuando disparamos con el formato RAW, la cámara registra no sólo los datos de la imagen sino todos los posibles valores, dejando la foto de alguna manera «abierta» a cualquier cambio posteriormente. Imaginaros, por ejemplo disparamos la foto con unos valores de exposición y balance de blancos x, pero posteriormente hemos cambiado de opinión y queremos cambiar esos valores a otros, pero ya no podemos disparar la foto nuevamente porque ya estamos en casa en frente de nuestro ordenador. Si tuviéramos sólo una imagen JPG poco podríamos cambiar la verdad, pero si tuviésemos una RAW entonces la abriríamos, aportaríamos las modificaciones necesarias, y ya en ese momento obtendríamos nuestra imagen JPG definitiva, ya en el ordenador.
Las RAW son por lo tanto una especie de «negativo», un fichero fuente del cual podemos obtener la imagen final que siempre será JPG.

¿Qué ventajas tiene disparar fotos en modo RAW?

Todos los profesionales de la fotografía disparan en modo RAW. En todos los foros y eventos donde podáis encontrar fotógrafos profesionales, periodistas, fotógrafos de modelos, etc., preguntadles qué formato utilizan, os dirán RAW.

¿Por qué? ¿qué ventajas me aporta el formato RAW?

Calidad de imagen: El fotmato RAW no comprime la foto como lo hace el JPG. Con una foto RAW podemos estar seguros de que captamos TODA la calidad posible.

Permite cambios posteriores, ajustes, mejoras: Con el formato RAW puedes cambiar casi todo en la foto. Excepto detalles como el encuadre, la disposición de los objetos/sujeto, etc., lo demás casi todo lo puedes cambiar más tarde: puedes darle a la foto más exposición (luz), cambiarle el balance de blancos, darle más calidez o más frío, cambiarle la saturación, etc. Por ejemplo todos sabemos que para disparar una foto en condiciones de poca luz se suele recurrir a altos valores de ISO, y eso provoca que la foto tenga ruido en las partes más oscuras. Pues bien, gracias al formato RAW podemos tranquilamente desde la comodidad de nuestra mesa de ordenador suprimir ese ruido, gracias a las posibilidad que nos ofrece el modo RAW.

A continuación os dejo algunos ejemplos de fotos que tomé en formato RAW y el aspecto que tenían en el ANTES y el DESPUÉS de haberlas procesado. Veréis que el formato RAW es una pasada.

Ejemplos de fotos en formato RAW

Desventajas del modo RAW

Pero si decidís hacer fotos en RAW no todo van a ser ventajas. Veamos:

Espacio en la tarjeta de memoria: El formato RAW, al estar «crudo» y sin comprimir, nos ocupa mucho más espacio en la tarjeta de memoria que el formato JPG. Donde caben 400 fotos JPG a lo mejor sólo caben 110 fotos RAW.

Engorroso proceso de postproducción: Al principio mola hacer fotos en formato RAW y trabajarlas más tarde en el ordenador, pero pasado un tiempo empieza a parecernos una tarea fatídica, larga y aburrida. Y es que si haces fotos en RAW sólo podrás utilizarlas, enviarlas, publicarlas y compartirlas una vez las hayas procesado en el ordenador.

El formato RAW no es único y universal: El formato JPG es único y universal. Todos los JPG’s son iguales, todos los programas abren y leen fotos JPG de la misma manera. Esto no sucede con las RAW ya que cada cámara tiene su propia manera de hacer RAW. Por ejemplo las RAW de Canon son distintas de las RAW de Nikon. Esto plantea un problema de compatibilidad. Muchos alertan de que una foto RAW se podría abrir y utilizar hoy pero dentro de 7 años tal vez no se pueda, ya que los fabricantes actualizan sus software y algunas veces cambian de RAW, así que las RAW que tienes de antes ya no te sirven.

¿Para quién está indicado el RAW?

Si cada vez que haces una sesión de fotos vuelves con 200 ó 300 fotos, olvídate del RAW, ya que tener que procesar en el ordenador 200 ó 300 fotos de una en una puede consumirnos mucho tiempo. En cambio, si en cada sesión de fotos te haces unas 100 fotos o menos, tal vez te interese disparar en RAW. Si te gusta visualizar tus trabajos fotográficos en el ordenador y dedicarles un tiempo, trabajar tus fotos de una en una, entonces RAW es definitivamente lo que necesitas.

Si tienes tarjeta de memoria muy pequeña o te falta espacio entonces tampoco será buena idea disparar en RAW, ya que es un formato que como hemos dicho antes ocupa mucha memoria, para esos casos mejor disparar en JPG. En cambio si andas holgado de espacio en la tarjeta de memoria no escatimes en RAW.
Otra buena indicación de si el formato RAW está indicado para ti o no consiste en hacerte la pregunta «¿Para qué quiero yo un formato RAW?» Si encuentras respuesta a esta pregunta, bien, sigue adelante, dispara en RAW, pero si por el contrario no sabes para qué lo quieres, si disparas en RAW pero al final no le sacas ningún provecho, entonces tal vez te resulte mejor seguir con el JPG y ya está.

Esto ha sido una primera aproximación a este formato, todavía desconocido para muchos. A pesar de las innumerables ventajas del formato RAW he preferido presentároslo con cierta precaución, no quiero que os precipitéis y empecéis a disparar en RAW sin motivo.. Mucha gente dispara fotos en RAW pero no sabe exactamente por qué lo hace. Yo la mayoría de las fotos que disparo las hago en RAW. Si os interesa conocer más en detalle este maravilloso mundo del RAW os invito a continuar la lectura la semana que viene. Profundizaremos más en el formato RAW y os enseñaré algunos programas y herramientas para abrir los fichero RAW y trabajarlos/procesarlos en el ordenador.

Por ahora salid a la calle y haced 2 ó 3 fotos en RAW y volved a casa. Seguramente comprobaréis que vuestro ordenador no es capaz de abrirlos. La semana que viene os explicaré cómo abrir los RAW y cómo trabajarlos.
Hasta la semana que viene. Sed buenos.

Actualización: Si te interesa el tema RAW, ya puedes leer nuestro artículo Fotos en formato RAW: Cómo sacarle todo el jugo y ver el Vídeotutorial: Cómo procesar un archivo RAW con Adobe Camera RAW.

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