Fotografías cortesía de: stokpic, Ivan Constantin, Bessi, Olichel, blickpixel, Sean Molin, 1103997, Alexas_Fotos, ayberkdemircan0 bajo licencia Creative Commons.

Cómo Preparar (Bien) Una Exitosa Sesión de Retrato

La fotografía de retrato es tal vez la más traicionera de todas. Y la más gratificante. La fotografía de retrato es muy tentadora por su inmediatez, siempre hay alguien cerca a quien fotografiar; por su atractivo, nuestra naturaleza humana nos lleva a sentirnos atraídos por otras personas y a capturarlas con nuestra cámara; porque nos lo solicitan, siempre hay algún familiar o amistad que te pide un retrato y porque parece muy fácil. Por esto mismo es traicionera, por lo fácil que parece. Pues no lo es. Fotografiar un rostro está tirado, lograr un buen ratrato no tanto. Y conseguirlo… ¡es de lo más gratificante y satisfactorio!

La clave para lograr un buen retrato es desnudar el alma del retratado, o al menos contar una parte de su personalidad, de su historia. Si logras transmitir uno de estos aspectos o despertar una emoción en el público, habrás logrado un gran retrato. De lo contrario, simplemente habrás reproducido un rostro que se quedara en eso, una cara entre cientos de millones.

Hay algunos trucos que te pueden ayudar en esta tarea de fotografiar también el interior de tu modelo, por eso es muy importante una buena planificación cuando tengas prevista una sesión de retrato. Evidentemente esto no es para retratar a desconocidos por la calle, lo que te voy a dar son tres pasos para planificar una sesión de retrato, controlada, para que no falles, para que no te decepciones al ver los resultados y, sobre todo, no decepciones a tu modelo ni a tu público.

1. Empápate

Antes de preparar literalmente una sesión de retrato, lo primero que debes hacer es «formarte». Está muy bien seguir la intuición o aprender por ensayo y error, pero eso te llevará mucho tiempo. Si quieres hacerlo así, estupendo, ahora bien… no digas que no te lo avisé 😉 Desde mi humilde punto de vista, para ir por el camino rápido, lo ideal es que aprendas los trucos y las claves para lograr un buen retrato. Si ya sabes de esto, ¡genial! Eso que llevas ganado. Si más o menos acabas de aterrizar o aún no has logrado ni un retrato que te satisfaga de verdad, te recomiendo encarecidamente que te leas nuestra Guía Para Dominar la Fotografía de Retrato o cualquiera de los 25 artículos del blog dedicados al retrato (y añado estos dos últimos de retratos nítidos y del poder de las ventanas en fotografía de retrato). ¿Te parece demasiado? 😜Si la flojera te puede al menos léete este, anda… (es una breve introducción).

2. Inspírate

Bien, ya te has empapado de lo esencial para lograr buenos retratos, ahora, con todo ese conocimiento te animo a que te inspires navegando por la red en galerías fotográficas y ojeando libros de retratos. Una vez que te has puesto en el tema, entenderás mejor cómo se han realizado esos retratos, qué trucos han utilizado, por qué funcionan (o por qué no), cuáles te gustan o te impactan más, qué poses o posturas tienen los modelos, cómo se juega con la mirada… Observar el trabajo de otros es un gran método de aprendizaje. Nunca lo olvides.

3. Prepárate

Ahora sí, una vez que te has empapado e inspirado, ha llegado el momento de planear (propiamente dicho) la sesión. Toma nota 😉

La hora de pensar

Sé que estás deseando sentir tu cámara en las manos, escuchar el clic del disparador y notar el cosquilleo en tu barriga, pero aún no es el momento. Un poco de paciencia, por favor (la paciencia tiene premio 😉 ), es hora de pensar. Con un papel y lápiz (o boli, es que lo de lápiz parece que queda más romántico), párate a pensar qué quieres transmitir en tu retrato. ¿La sesión es con alguien conocido? ¿Quieres contar cómo es, quién es o qué siente? ¿Necesitas un modelo? ¿De dónde lo vas a sacar? ¿Quieres una sesión con resultados profesionales o es una sesión más artística o familiar? (Ojo que esto último no tiene por qué mermar en la calidad, aunque sí que puede afectar a lo que vas a transmitir en la foto y cómo).

Bien, ¿lo tienes todo claro? ¿Sabes lo que quieres contar y con quién? Pues ahora viene el dónde.

Busca el lugar adecuado

Aunque no lo creas, el lugar en el que realices tu sesión es importante. Si vas a hacer un primerísimo plano o un primer plano, pues no tanto. Si vas a hacer un reportaje en condiciones, el escenario cobra una gran relevancia. Para ello es necesario tener claro lo que quieres transmitir y con quién, por eso te lo he dicho en el punto anterior. Por ejemplo, no es lo mismo que quieras transmitir dulzura y ternura con un niño o incluso con una persona adulta, que busques un retrato agresivo, o transmitir soledad.

Elige el escenario
Elige el escenario

No vale un bonito jardín para todo. Una casa abandonada, un lugar con agua, un bosque, una ciudad atestada, una playa, un estudio, un comercio, una biblioteca, una cafetería… Cientos de escenarios te esperan, elige el que mejor le vaya a tu modelo y a lo que quieras contar. Llévalo a su lugar favorito, retrátalo en su ambiente de trabajo si es algo significativo, busca un sitio en que se encuentre a gusto, o si lo único que necesitas es controlar al máximo cualquier aspecto de luz o fondos, piénsate lo de quedarte en un estudio.

Retratar en su ambiente para añadir información
Retratar en su ambiente para añadir información

Momento ideal

Llegamos al cuándo. Este aspecto es importante tenerlo en cuenta si vas a fotografiar fuera de un estudio, por la luz. En estudio te da igual porque trabajarás con luz artificial que puedes controlar a tu antojo, sin embargo, para realizar una sesión en exteriores, no te queda más remedio que pensar en la hora en la que tendrás la luz que necesitas.

Si quieres un retrato con mucha fuerza, que transmita agresividad, poder, energía, te ayudará la luz dura del mediodía. Por el contrario, para despertar sentimientos más dulces o positivos, aprovecha la luz difusa del atardecer. También puedes aportar un toque romántico o nostálgico en la hora dorada o fotografiar «aves nocturnas» una vez que se ponga el sol 😉

Luz difusa del atardecer
Luz difusa del atardecer

Iluminación

Y hablando de luz, controlar la ilumación de tu retrato es uno de los aspectos más importantes, por no decir el que más. ¿Necesitas un flash externo?, ¿tal vez reflectores?, no puedes dejar nada al azar si quieres tener éxito en tu sesión. Echa un vistazo a esta guía para iluminar tus retratos que publicamos en el blog.

Ayudante

Si vas a usar reflectores, alguna tela para el fondo, flash externo o trabajar con bebés o niños muy pequeños, por ejemplo, tal vez deberías ir pensando en buscar alguien que te eche una mano. Da un repaso mental a tu listado de amigos y familiares y busca un incauto que te quiera mucho para que se preste voluntariamente 😉

Busca un ayudante
Busca un ayudante

Objetivo

Tal vez no te hayas parado a pensar en este aspecto, lo cual no deja de ser importante. Tu modelo tiene mucho que decir y las herramientas que utilices lo contarán de una u otra forma. Por eso es necesario que preveas de antemano qué objetivo (u objetivos) vas a utilizar para mostrarnos el alma de tu protagonista. Aquí tienes algunos objetivos recomendados para fotografía de retrato. Eso sí, son recomendaciones, la decisión final en base a lo que vas a transmitir es tuya 😉

Elige bien el objetivo
Elige bien el objetivo

Accesorios

Plantéate el llevar algún accesorio que aporte un toque especial al retrato, que dé juego al protagonista, que ayude a contar algo de él o de ella: una pipa, una guitarra, un sombrero, una lupa…

Estilismo

Cuando nos olvidamos de los pequeños detalles corremos el riesgo de estropear la sesión. Hay algunos aspectos que a veces se ignoran y que pueden marcar la diferencia entre un retrato que funcione y otro que no. Me refiero al vestuario. Por ejemplo, ropa de un color que desentone completamente con el entorno puede arruinar tu foto.

Y si buscas un retrato comercial o un retrato de moda, también debes poner mucho cuidado en el peinado y el maquillaje. Estos pequeños detalles pueden convertirte en una estrella del retrato o directamente a estrellarte si no los controlas.

Cuida el estilismo de tu retrato
Cuida el estilismo de tu retrato

Guion

Otro punto que te aconsejo que te prepares es algún tipo de guion. Te explico. Necesitas conseguir que tu modelo se sienta a gusto, se relaje y te muestre toda su esencia. Si eres de estas personas con encanto natural, gran conversadora y con «mucha psicología» puedes despreocuparte. Pero si eres más bien de esas personas que pecan de introvertidas, muchas veces se quedan sin saber qué decir y nunca se acuerdan de un chiste completo, te recomiendo que te prepares algo.

Por ejemplo, prepárate algún juego o canción divertida si vas a retratar niños; algún chiste o anécdota graciosa si lo que quieres es que tu modelo se ría, pues no vale con que le pidas que lo haga, tienes que conseguirlo de forma natural; una «ruta» para que te cuente algún aspecto importante o crucial de su vida si quieres que sus ojos te muestren su verdadera alma, preguntas clave o alguna anécdota importante de tu vida para que empatice contigo y se abra a ti…

Color o blanco y negro

Puede que te estés planteando si las fotos serán en color o en blanco y negro, o que incluso lo tengas clarísimo y hayas optado por el blanco y negro. En cualquier caso, ¡ni se te ocurra poner tu cámara en opción monocromo! Dispara en color siempre (te recomiendo además el formato RAW) y después procésalas para pasarlas a escala de grises si crees que lo mejor (es que es tan tentador un retrato en blanco y negro…). Si disparas directamente en monocromo vas a perder mucha información que necesitas para que tu retrato conmueva al espectador. Aquí no hay opción, lo siento 😉

En color o en blanco y negro
En color o en blanco y negro

Cesión de derechos

Si tienes intención de vender las imágenes, o publicarlas en algún lugar con fines comerciales, es decir, si pretendes obtener algún beneficio económico de ellas o incluso exponerlas en un lugar público, te recomiendo (otra vez encarecidamente) que le pidas a tu modelo que te firme un contrato de cesión de derechos, así te cubres las espaldas y te evitas problemas. Si vas a fotografiar a tu hemano no pasa nada pero con desconocidos, modelos profesionales o «ex» despechados nunca se sabe… 😉 ). Aquí tienes un modelo de contrato como ejemplo.

Dispara

Ahora, ahora es el momento de comenzar la sesión. Ya lo tienes todo listo, todo planeado,  ponte en marcha y siente la emoción de disparar.

¡Dispara!
¡Dispara!

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Tu Guía de Iniciación en el Mundo del Retrato