Fotografías de ihtatho bajo Licencia Creative Commons

Todo Sobre el Enfoque Manual y Automático en las Cámaras Réflex

¿Qué sería de nuestras fotografías sin un enfoque correcto? No hay nada peor que una foto malenfocada. Podemos currárnosla bien, podemos encuadrar bien, cuidar la composición, la exposición, el balance de blancos, estabilizar la cámara con un buen trípode, y todo lo que se nos ocurra, pero si la foto está mal enfocada irá irremediablemente a la basura.
¡Qué triste!

Hoy te voy a explicar todo lo que necesitas saber sobre el enfoque en la fotografía. Te explicaré en una primera parte cómo funciona el enfoque y lo vamos a ver con un ejemplo práctico de la vida real. Te explicaré los elementos que influyen en el enfoque para que éste se haga correctamente, y a continuación veremos cuándo conviene utilizar el enfoque manual y cuándo hay que optar por el automático. Por último te explicaré alguna cosilla que debes saber sobre lo del enfoque automático.

¿Cómo funciona el enfoque?

Ejercicio práctico: 1) Elige un ojo que mantendrás abierto y cierra el otro, ciérralo bien, y ciérralo durante todo el ejercicio, asegúrate de tenerlo bien cerrado, puedes usar tu mano para taparlo. Asegúrate de tener abierto sólo un ojo. 2) Ahora pon un boli o lápiz en posición vertical entre la pantalla del ordenador y tú. 3) Intenta seguir leyendo esto mientras tienes el boli entre el ordenador y tú, a medida que leas esto verás el boli o lápiz borroso. 4) Ahora intenta enfocar ese boli o lápiz, míralo, míralo durante unos segundos, te darás cuenta de que este texto se ha vuelto borroso.

¡Enhorabuena! Acabas de realizar un ejercicio de enfoque y desenfoque. En la fotografía réflex pasa lo mismo.

La imagen se compone en el objetivo o lente para después llegar al interior de la cámara (al sensor) ya compuesta. El sensor lo único que hace es grabarla tal como la han definido los lentes del objetivo. Es muy parecido a lo que pasa con el ser humano, cuando miramos algo la imagen se define en el ojo, el ojo es el que enfoca lo que estamos viendo, y una vez enfocado se lo transmite a nuestro cerebro que traduce lo que vemos, el cerebro sería lo equivalente al sensor de la cámara, ahí se graba todo.
En una cámara réflex, cuando estamos en modo de enfoque manual giramos la rueda del enfoque en el objetivo y mientras lo hacemos hay una serie de cristales en el interior del objetivo que empiezan a moverse hacia atrás y hacia adelante, consiguiendo así el enfoque que buscamos.

Componentes de cristal en el interior de un objetivo
Componentes de cristal en el interior de un objetivo

Es una barbaridad pero el ojo humano opera con la misma complejidad que un objetivo de cámara réflex o más, y sin embargo no necesitamos un manual de instrucciones para enfocar bien.. Un bebé puede enfocar al poco tiempo de vida. Es bestial.

¿Qué elementos influyen en el enfoque?

En enfoque es una cosa muy sensible. Hay una serie de elementos que influyen en el enfoque y que, a la menor alteración, nos lo estropean por completo. Vamos a verlos:

  • La distancia focal: Cojamos un objetivo de 18-105mm y pongámoslo en 50mm por ejemplo. Ahora enfoquemos manualmente. Una vez tengamos el enfoque ya ajustado, cualquier cambio en esa distancia focal (más zoom, por ejemplo 105mm, o menos zoom tipo 18mm) hará que perdamos el enfoque previamente tomado.
  • El enfoque en sí: Es obvio pero todo cambio en la rueda del enfoque, cuando ésta está en modo manual, nos hace perder nuestro enfoque.
  • La distancia del sujeto: Si enfocas a una personas y luego le pides que dé 2 ó 3 pasos hacia atrás pierdes el enfoque.
  • El diafragma: Esto influye en lo que se llama la Profundidad de Campo. No te quiero liar en esta ocasión así que este punto lo trataremos más adelante en un futuro artículo, por ahora conviene que sepas que la apertura del diafragma influye en el enfoque. No lo estropea, ni tampoco lo corrige, sino que tiene otro tipo de influencia que veremos otro día.

El enfoque manual vs. el enfoque automático

Mientras las cámaras compactas toman el control automático de absolutamente todo, las réflex digitales nos dan de elegir casi siempre entre hacerlo manualmente o dejar que la cámara lo haga por nosotros. Para mí hacer las cosas manualmente es el camino más rápido y directo al aprendizaje y al dominio de la fotografía, así que, si siempre has dejado que la cámara enfoque por ti ya va siendo hora de que tomes las riendas del enfoque manual un poco, así aprenderás mucho y rápido. Además, existen situaciones en las que lo mejor es enfocar manualmente.

El enfoque manual

Lo encuentro muy apropiado y más efectivo en las siguientes situaciones:
Fotografía Macro: Como se trata de fotografiar detalles muy minúsculos y con suma precisión, no podemos arriesgar con un enfoque automático. Lo mejor es enfocar nosotros mismos sobre el objeto que queremos fotografiar con una precisión milimétrica.
Falta o escasez de luz: Algunas cámaras réflex se vuelven locas intentando enfocar en la oscuridad. Si no hay luz suficiente el enfoque automático se convierte en una pérdida de tiempo. Cuando no tengas mucha luz lo mejor es que enfoques tú mismo.
Retratos: Para una fotografía de retrato exitosa se recomienda enfocar siempre a los ojos del modelo. Esto sólo lo podemos conseguir mediante un enfoque manual.
Foto a través de un cristal: Cuando hay un cristal de por medio, el objetivo de la cámara se puede confundir y enfocarnos el cristal en vez del exterior. Esto es más probable que suceda si el cristal tiene algún tipo de suciedad, polvo o gotas en él. Para este tipo de situaciones, enfoque manual siempre.
Múltiples sujetos y un sólo protagonista: Si has intentado fotografiar a un amigo en una calle muy concurrida te habrás dado cuenta de que el enfoque automático no sabe a quién tiene que enfocar (lógico, ya que nuestra cámara no conoce a nuestro amigo:-P). Lo mismo pasa si tenemos varios objetos colindantes y sólo nos interesa enfocar a uno en particular. Enfoque manual por favor.

El enfoque automático

Personalmente utilizo el enfoque automático siempre que me encuentro en alguna de estas situaciones:

  • Mucha prisa: si tengo mucha prisa y quiero tomar la foto con rapidez prefiero el enfoque automático.
  • Cuando no veo lo que fotografío: Por ejemplo una postura en la que tengo que sujetar la cámara muy arriba hasta el punto de que no pueda ver la pantalla.
  • Autorretratos: En mis autorretratos no me veo y por lo tanto le dejo la tarea de enfocar automáticamente a mi querida réflex.
  • Escenas con movimiento: Si hay mucho movimiento en lo que quiero captar prefiero dejar que la cámara se ocupe de enfocar y reenfocar, aunque esto no siempre sucede así, pero sí la mayoría de las veces. Hay alguna excepción.

Todo sobre el enfoque automático

En el enfoque automático la cámara interviene y ella misma toma el control de los lentes del objetivo, los va moviendo de tal manera que la cosa quede bien enfocada, o al menos eso intenta la pobre cámara. Pero ¿Cómo lo hace?
Existe una serie de métodos, tecnologías, formas con las que las cámaras réflex de hoy en día pueden intentar adivinar dónde está aquello que queremos fotografiar y por lo tanto enfocarlo: uno de los métodos más expandidos es el de la comparación del contraste, la cámara enfoca en función del contraste de colores que haya entre los diferentes objetos.
También existen otros métodos como el de infrarojos, que simplemente consiste en emitir una luz infrarroja y estudiar la luz reflejada por el objeto para así enfocarlo.
El de ultrasonido es otro método que algunas cámaras como las Polaroid utilizan y que permite enfocar sin necesidad de recurrir al objetivo o lente.

En tu caso lo más seguro es que tu cámara se apoye en el contraste de los objetos para realizar el enfoque.

¿Cómo cambiar entre enfoque automático y enfoque manual?

Controles del Enfoque en un objetivo
Click para agrandar

Pregunta obvia pero entre mis lectores siempre hay algún rezagado 😉 Puedes cambiar entre modo de enfoque automático y modo de enfoque manual normalmente en el lateral del objetivo, suele haber un botón que indica (A/M) o AF y MF. Moviéndolo hacia M (o MF) estaremos en el modo manual y podremos empezar a mover la rueda del enfoque y así enfocar a nuestro gusto. ¿Que nos cansamos? Lo volvemos a poner en la A (o AF) y listo.
Nota: Algunos objetivos usan M para modo manual y A/M para un modo híbrido que permite automático a la vez que manual.

Es todo por hoy. Con esto deberías tener ya una visión completa sobre el tema del enfoque en las cámaras réflex. He intentado hacer el artículo lo más fácil e instructivo posible, evitando lo más que he podido todos esos tecnicismos y jerga que normalmente asustan. Me hubiera gustado entrar en más detalles técnicos pero eso lo reservo para una próxima ocasión. Por hoy ya deberías saber tomar buenos enfoques.

¿Te puedo pedir un favor? Sólo si te ha gustado el artículo de hoy o te ha resultado de interés por favor ayúdame a difundirlo, recomiéndalo. Eso es todo.

Lo dicho, a practicar.

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