El Increíble Poder de las Ventanas en Fotografía de Retrato

Si alguna vez has lamentado no tener un estudio o un equipo de iluminación a la hora de realizar un retrato, probablemente es porque no conoces el poder de algo tan asequible como mágico: la ventana. Sí, sí, una ventana. Y no una de luz (de las que se enchufan), sino de las de toda la vida, las que hay en cualquier casa, local, habitación, cabaña… las que precisamente emulan las primeras. En el techo o en la pared, una ventana es lo único que necesitas para iluminar tu retrato en interiores cuando no tienes un equipo de iluminación. En este artículo te demostraré cómo lograr impresionantes retratos en ventanas.

No te engañes

Muchas veces nos complicamos demasiado la vida con la adquisición de productos. Nos dejamos llevar por el consumismo y por el marketing que nos ahogan a diario. O incluso achacamos nuestros fracasos fotográficos a las limitaciones del equipo en lugar de pensar que más allá de esto tenemos una parte de responsabilidad, pues existe la creatividad, la inspiración, los conocimientos, el ojo fotográfico y, por supuesto, la práctica. Y en lugar de preguntarnos si fallamos en alguno de estos últimos aspectos, tendemos a culpar a «nuestro equipo» o a la falta de lo que pensamos que necesitamos para mejorar nuestras fotografías. No te engañes, todo lo que necesitas para lograr una buena fotografía está al alcance de tu mano. Una cámara, tu talento y luz natural.

Cámara (sea cual sea) entiendo que tienes (si estás leyendo este blog es obvio), el talento, si no lo posees, estás en ello (por eso estás aquí 😉 ) y la luz natural es gratis. Hoy, como ya te he adelantado, te voy a hablar de un recurso para aprovecharla al máximo, un recurso que te regala posibilidades creativas más allá de la luz, un recurso que tiene poderes casi mágicos. La ventana. Quédate y verás por qué, podrás comprobar cuáles son todos sus poderes (y los tuyos).

¿Por qué acercarse a la ventana?

Antes de continuar, te diré por qué es importante acercarse a una ventana para recibir toda la luz, incluso cuando no tienes intención de que esta aparezca en el encuadre.

Normalmente, la ventana (o ventanas) suele estar en un lado de la habitación. Y mientras tú percibes que toda la estancia está igualmente iluminada, no es así. Tus ojos así lo perciben, no así el sensor de tu cámara. Desde la ventana hasta el lado opuesto de la sala, se va produciendo una pérdida de intensidad que aunque tú no lo notes sí que afecta al resultado. Por este motivo, aunque a ti te parezca que un rostro está igual de iluminado en el centro de la habitación que delante de la ventana, no lo está. Haz la prueba.

Ya podemos proseguir 😉

Luz dura o difusa

Si lo más adecuado para el retrato es la luz dura o la luz difusa es algo que debes decidir tú en función de lo que quieras transmitir con él. Para retratos suaves, tiernos, tranquilos, mejor usar la luz difusa, por el contrario, si buscas transmitir fuerza, desasosiego, agresividad… mejor alíate con las sombras que provoca la luz dura. Lo bueno de las ventanas es que te ofrece las dos posibilidades.

La luz dura se produce cuando el sol incide directamente sobre la ventana. Esto no ocurrirá nunca en una ventana orientada al norte, por ejemplo. Si buscas este efecto, opta por otra orientación y espera que el sol esté algo bajo. Tendrás un resultado similar a este.

Luz dura
Luz dura

Si lo que estás buscando es transmitir dulzura, retratar un bebé o despertar sentimientos positivos y agradables, opta por la luz difusa. La obtendrás en un día nublado y en cualquier ventanta o momento que no incidan directamente los rayos del sol.

Retrato en luz difusa a través de una ventana
Luz difusa

¿Que justamente se da esta circunstancia de que tienes luz dura? No pasa nada, existe un truco infalible: pon un papel de seda blanco en la ventana, difuminará la luz creando un ambiente perfecto. Para muestra pincha aquí, esta foto está tomada con luz dura pero con un papel de seda en el cristal.

Clave baja

También puedes lograr retratos en clave baja con la luz de una ventana. En este caso, te ayudará estar en una habitación con una ventana pequeña y a ser posible oscura (aunque esto suerle ir unido). Es cierto que las ventanas de las casas modernas tienden a ser grandes para iluminar la estancia todo lo posible, en ese caso, puedes ayudarte de la persiana (bajándola, claro) de las contraventanas, si las hay o utilizar la luz ambiente que se cuele por la noche.

Retrato en clave baja con la luz de una ventana
Clave baja
Clave baja
Clave baja

Marco natural

Otro gran poder de la ventana es el marco que ofrece para realizar un encuadre natural. Lo que vendría a ser como una foto dentro de la foto. El marco natural lo que consigue es centrar la mirada en la persona retratada, otorgarle una mayor importancia cuando no se trata de un primer o primerísimo plano. Además, el tipo de ventana que sea añadirá un tipo u otro de sensaciones al retrato. ¿Qué es lo que quieres contar? ¿Te interesa más fotografiar desde dentro o desde fuera?

Encuadre natural con la ventana
Encuadre natural

Contar una historia

Una ventana también puede ser un «marco» perfecto para contar una historia. Un retrato debe ir más allá de una simple imagen de una cara. Debe contar algo de la persona retratada, de su vida, de su personalidad, de sus gustos. Una ventana puede ser la «puerta» que te ayude. Observa estos dos ejemplos:

A través de la ventana
A través de la ventana
Ventanas que cuentan historias
Ventanas que cuentan historias

A través del cristal

Otro gran poder que tienen las ventanas es la posibilidad que ofrecen de fotografiar a través del cristal (mejor que esté limpio 😉 ) ¿Para qué? Pues por ejemplo para capturar las gotas de lluvia tejiendo un velo sobre el rostro, para poder fotografiar una postura que difícilmente podrías lograr sin un cristal o incluso para ofrecer otro punto de vista… ¿Quieres ejemplos?

Velo de lluvia, retrato tras el cristal
Velo de lluvia

 

El rostro de la despedida
El rostro de la despedida

Contraluz y siluetas

Esta posibilidad que ofrece la ventana me encanta: las siluetas del contraluz, esos perfiles que parecen dibujados con un pincel de luz. O esas otras oscuras que no revelan nada más que el contorno.

Retrato en ventana con perfiles de luz
Perfiles de luz

Pero un contraluz va más allá, no sólo sirve para fotografiar una silueta, puede ayudarte a crear un fondo blanco o realzar texturas, entre otras posibilidades.

La novia, retrato en ventana
La novia

Reflejos

Los reflejos son muy atractivos y una ventana es una herramienta perfecta para combinarlos con tu retrato. Bien el mismo reflejo del retratado, o bien reflejos del exterior, como una doble exposición, pero logrado por el cristal de la ventana.

Algunos ejemplos:

Retratos diferentes

¿Buscas un retrato diferente? Pues alíate con una ventana, te puede ofrecer retratos muy distintos, creativos o repletos de emoción.

Juegos de luces y sombras

Aprovecha la luz dura para crear juegos de luces y sombras. Los dibujos de la ventana, las persianas o las cortinas pueden darle un toque muy interesante a tu retrato. ¡No dejes de jugar!

Juega con la luz dura de las ventanas
Juega con la luz dura

Tu papel

Acabas de descubrir los poderes de la ventana. Ahora te toca a ti manejar tu varita mágica (tu cámara y tu talento) para activar estos poderes. La magia necesita de un mago. Ese eres tú. Busca un modelo, una ventana y ¡dispara! Queremos ver los resultados 😉

Si te ha gustado este artículo te agradecería infinitamente que lo compartieras en tu red social favorita, Facebook, Twitter o Google +. Eso sí que es magia para mí 😉 ¡Gracias y hasta la próxima!

Tu Guía de Iniciación en el Mundo del Retrato