Cámara Nikon sobre agenda roja en un escritorio
Fotografía cortesía de Martin Jernberg, Caro Musso, Luke Chesser, Fauzan Ardhi, Jacob Owens, Lilly Rum bajo licencia Creative Commons.

7 Razones Para Iniciar tu Próximo Proyecto Fotográfico

Muchas veces nos embarcamos en proyectos fotográficos sin saber muy bien las razones o para qué. Oímos que Fulanito o Menganita están realizando uno y pensamos, y… ¿por qué no?

Otras veces es que nos lo pide el cuerpo. Si estás pensando que tu creatividad ha bajado, que necesitas algo diferente, que tus fotos no comunican como quieres; si buscas tu propio estilo y no sabes cómo hallarlo; si sientes tus fotos lejanas, como si no existiera una total conexión con ellas, etc.; sin saberlo, te lo estás planteando.

Hoy voy a intentar guiarte en esta empresa. De hecho, lo voy a hacer a través de las famosas 5W del periodismo (Who, What, When, Where, Why):

  • Quién
  • Qué
  • Cuándo
  • Dónde
  • Por qué

Quién

Esta parte puede parecer demasiado obvia. Lo sé. Pero entenderás por qué la incluyo. Evidentemente el Quién eres tú, sin embargo, para determinados proyectos o retos (veremos la diferencia en el Qué), es una buena idea llevarlos a cabo con alguien.

Se trata de alguien que lleve a cabo su proyecto a la vez que tú el tuyo, no de hacerlo de forma conjunta (o sí, eso es elección de cada cual). Lo normal es que cada uno emprenda su propio proyecto, pero si trabajáis mano a mano, tenéis las mismas ideas, trabajáis bien en equipo, también puede ser una opción.

La idea de hacerlo a la vez es principalmente por el soporte. Algunos proyectos pueden resultar largos o duros, por lo que tener a alguien que está como tú y poder animaros mutuamente, consultaros dudas, daros ideas, realizar críticas constructivas o apoyaros en los momentos de bajón, no tiene precio.

A veces, incluso os podréis servir de modelos cuando necesitéis una figura en la escena 😉 .

Dos fotógrafos a contraluz

Qué

Este apartado que también parece obvio, no lo es para nada. Sí, es un proyecto, sin embargo, conviene matizar.

¿Es lo mismo un proyecto fotográfico personal, que una serie o que un reto? No es lo mismo. Tendemos a llamar proyecto a todo lo que nos proponemos, pero vamos a hacer algunas diferencias, porque la manera de llevarlo a cabo será muy distinta. El esfuerzo, la dedicación, el momento y todo lo que conlleva será muy diferente.

Retos fotográficos

Aunque lo llamemos proyecto365, no es realmente un proyecto fotográfico personal. Y no, no quiero enemistarme con nadie 😉 . Cuando leas la definición de proyecto personal entenderás mejor la diferencia.

Ahora mismo estoy embarcada en un proyecto 365, nunca antes lo había hecho pero ahora hablo con más conocimiento de causa. Y no, no lo considero un proyecto personal sino un reto. Porque lo es, porque lograr una foto cada día (sin hacer trampa) no es fácil, imagínate si tuvieras que planificar, encontrar un hilo conector, que todas las fotos vayan en la misma línea de concepto, de edición y además tengan calidad. No es realista. Para nada.

Agenda 365 días e infusión

Un proyecto de este tipo, no es que sea ni mejor ni peor, es diferente, pero creo que la palabra reto lo define mejor. Algunos ejemplos, además del 365:

Series

Las series son un conjunto de imágenes con la misma estética y/o temática pero a nivel superficial, es decir, sin profundizar en la idea que se quiera comunicar. Por ejemplo, esta serie de tres fotografías:

Tres fotos de una misma serie
Serie de fotografías de Caro Musso.

Tomé estas tres fotos en el mismo lugar, y en el mismo momento. Tienen una misma estética y temática, sin embargo, no fueron fotos planificadas ni pensadas. Llegué a este lugar por casualidad, me gustó y lo fotografié. Punto.

No hay una idea detrás, no existe una necesidad de comunicar algo de forma intencionada. Podría añadir un discurso a posteriori, pero quedaría forzado y no sería sincero. No aportaría nada.

Veamos la diferencia con un proyecto.

Proyecto personal

Un proyecto es representar una idea o concepto a través de nuestras imágenes. No se trata de fotografías individuales, sino que se convierten en un conjunto con fuerza.

Lo que distingue a un proyecto personal (y bien realizado) es la intencionalidad. Detrás debe haber una clara intención, una idea definida, una buena planificación e incluso documentación e investigación. Requiere de mucha implicación, trabajo y también, cómo no, ilusión.

Algunos ejemplos:

Ten también en cuenta que algunas fotos que se realizan para retos o como partes de una serie, pueden acabar desencadenando un proyecto fotográfico más complejo.

Cuándo

El qué y el cuándo creo que van muy relacionados. Iniciar uno u otro dependerá de tus necesidades, del momento, de lo que te dicte tu instinto. Cada cual, a lo largo de su crecimiento como fotógrafo, tiene unas necesidades diferentes que solo él puede conocer.

Solo tú puedes saber a qué puedes enfrentarte y qué es lo que mejor te puede venir en estos momentos.

Creo que es importante tener siempre algo en mente, independientemente del esfuerzo o la implicación que conlleve, porque como veremos a la hora de hablar de las razones, es la forma de mantener viva la creatividad.

Sin embargo, a la hora de emprender un proyecto fotográfico más serio, te recomendaría hacerlo cuando tengas el tiempo suficiente para dedicárselo sin agobios ni presiones. Es cierto que siempre vamos mal de tiempo, pero unas veces vamos peor que otras. Si no te da la vida para hacer fotos, embarcarte en un proyecto no es la mejor idea, mejor proponte un reto que requiere constancia, mantiene la creatividad activa, pero no requiere de tanta implicación.

Ahora bien, si estás en un momento en el que quieres dedicar tiempo, en el que sientes que puedes dar más de lo que estás dando, que crees que tienes algo que comunicar, que compartir, pero no tienes claro el qué ni el cómo ni nada, plantéate emprender un proyecto. De esta forma podrás concentrar todas esas ideas y necesidades en un mismo fin y materializarlo con tu cámara.

Dónde

Cada proyecto requerirá una localización. Si tu proyecto es la infancia en Brasil, evidentemente tendrás que hacerlo allí. Ahora bien, a la hora de planificar tu proyecto, sé realista.

Puede parecer muy obvio pero, a veces, nos venimos arriba y queremos emprender un proyecto que nos apetece muchísimo pero no es para nada realista porque el lugar no es de fácil acceso para nosotros y podemos retrasar el inicio hasta puntos insospechados. O incluso no poder llevarlo a cabo nunca.

Proponte proyectos que puedas realizar en lugares que tengas cerca, sitios donde puedas acceder sin complicaciones. Tenlo en cuenta a la hora de planificar.

Pantalla de ordenador sobre escritorio

Por qué

Hemos llegado al motivo de este artículo, el por qué de iniciar un proyecto fotográfico, sea un reto diario o un proyecto más elaborado.

Si bien es cierto que cada tipo de proyecto tiene una motivación diferente, podemos decir que existen algunas razones generales para lanzarse:

1. Creatividad

Lo hemos mencionado a lo largo del artículo. A veces nos quejamos de que la creatividad está dormida, de que las musas nos han abandonado y lo que ocurre es que la inactividad llama a la inactividad.

Para que la creatividad forme parte de tu día a día, tienes que provocarla. Es como un músculo, cuanto más lo ejercitas, más fuerte se pone, y al revés. Por eso, emprender un proyecto te ayudará a mantener la creatividad, a encontrar formas diferentes de hacer fotografía. Bien sea porque tienes que encontrar cada día una foto o porque necesitas encontrar las imágenes adecuadas para expresar toda tu idea, sea más o menos compleja.

2. Aprender a seleccionar

Otra de las razones para emprender un proyecto es por la capacidad que tienen para ayudarnos con la tarea de aprender a seleccionar. Una serie, un proyecto del tipo reto 365 o un proyecto planificado requieren ser mucho más selectivo con las imágenes. Bien con las que has hecho que son una patata y solo pueden tener como destino la papelera o bien las que tienes en mente hacer. A la hora de planificar ya irás descartando qué quieres y qué no. O cuando pongas todas las fotos juntas y las veas en conjunto te darás cuenta de qué sobra (o no). Es un ejercicio realmente valioso.

3. Salir de la zona de confort

Hay quien opina que para qué salir de la zona de confort si ahí se está la mar de a gusto. Bueno, puede ser en según qué ámbitos o en qué momentos.

Si quieres crecer, evolucionar, avanzar, etc., salir de tu zona de confort es necesario. Y para ello, puede ayudarte mucho el hecho iniciar un proyecto. Tal vez tengas que descubrir nuevas técnicas, probar nuevas disciplinas, buscar formas diferentes de hacer una misma fotografía, buscar donde no hay, en definitiva, dejar las excusas y salir a hacer fotos.

4. Perfeccionamiento

Lo acabo de mencionar, el crecimiento. Un proyecto implica hacer fotos, y esto es practicar. Cada vez que haces fotos estás mejorando la técnica, estás perfeccionando tus conocimientos y tu forma de trabajar. Si, además, se alarga en el tiempo o requiere de experimentación notarás cómo avanzas en el aprendizaje. Verás una notable evolución de las primeras a las últimas fotos. Esto se nota muchísimo cuando estás empezando y te embarcas en un proyecto del tipo una foto al día o a la semana.

5. Desarrollar el ojo fotográfico

El ojo fotográfico es un poco como la creatividad, si esta se puede fortalecer como si de un bíceps se tratara, el ojo fotográfico se puede entrenar y desarrollar. Para ello son ideales los proyectos fotográficos temporales, los de una al día, el abecedario, etc. Sí los que he llamado reto a lo largo de este artículo 😉 .

Y es que hacen que estés todo el día (o gran parte 😉 ) observando a tu alrededor. No solo cuando sales de excursión con tu cámara o vas a ver a tus sobrinos tan fotogénicos, sino en cualquier momento del día. Porque donde menos te lo esperes puede estar tu foto.

Como en este ejemplo, ese día me iba a resultar complicado hacer una foto (más que de costumbre) y tenía que encontrar mi foto, así que me metí en una habitación y me puse a observar a mi alrededor. La ventana estaba empañada, así que ahí ya había algo diferente, al acercarme para ver que podía sacar rocé el cristal y ahí apareció. Un barco en medio de la nada. Siempre ha estado ahí, pero hasta que no tuve la necesidad no lo vi…

Foto desde una ventana en la que parece verse un barco
Un barco en mi ventana

6. Aumentar el nivel de exigencia

Las críticas las podemos recibir de otros o de nosotros mismos. De hecho, podemos ser nuestros mejores críticos si nos lo proponemos, si sabemos qué queremos y hacia dónde vamos. Y es lo que pasa con un proyecto.

Cuando hacemos fotos por hacer, podemos conformarnos con menos, con un retrato que cuente algo, un paisaje de infarto,  una escena repleta de emoción, etc. Sin embargo, cuando está dentro de un proyecto, no te conformas con eso, tienes que ser más exigente con el resultado, con la imagen, con el mensaje, con tu idea y con tu forma de hacer.

Y esto, querido amigo, se traduce en un crecimiento personal y fotográfico.

7. Autoconocimiento

Por último, una de las razones más poderosas es el autoconocimiento de uno mismo. Cuando emprendes un proyecto acabas conociéndote mucho más, a nivel personal y fotográfico.

Cualquier proyecto que emprendas te ayudará saber qué tipo de fotógrafo eres, qué te gusta fotografiar, qué tipo de fotografías realizas más, si te comunicas mejor en color o en blanco y negro. Esto es un paso esencial a la hora de encontrar tu propio estilo fotográfico.

Puede que este descubrimiento lo hagas a la hora de definir tu idea para el proyecto, de bocetar las imágenes que lo formarán, o puede que llegue después de hacer durante 27 semanas seguidas una fotografía.

Pero te puedo asegurar que cuando acabes tu reto, tu serie o tu proyecto personal, sabrás más de ti, de quién eres como persona y como fotógrafo.

Cámara fotográfica en la mano con carretera de fondo
Encontrando el camino

Si te estás preguntando también por la H, es decir el How (Cómo), puedes encontrarlo en este artículo en el que te contamos cómo realizarlo. También puedes descubrir los errores a evitar (basados en mi propia experiencia).

Te invito a contarnos si estás actualmente realizando algún proyecto o si tienes pensado iniciar alguno. Y si te ha gustado este artículo, por favor, compártelo en tu red social favorita, tal vez convenzamos a alguien para que siga creciendo con su cámara.

¡Gracias y hasta pronto!

  1. Hola, soy una aficionada a la fotografía con móvil. Llevo algún tiempo inactiva, pero no dejo de ver las cosas, esté donde esté, con ojo de captura.
    El tema es que conforme iba avanzando en este artículo, me invadía nuevamente la ilusión de volver a la actividad con ilusión, ya que me ha originado la idea de emprender un nuevo proyecto, mi pueblo.
    Gracias por este artículo.

  2. Esta nota es fantástica. Doy talleres de Creación Literaria y de Guión de cine y teatro, y leyendo cada uno de los pasos indicados, las definiciones y las diferencias entre una u otra meta, no podría estar más de acuerdo. Creatividad, conocerse a sí mismo, proponerse metas y/o retos. En fin, tantas afinidades con lo que digo a mis alumnos, en otras áreas, me «fliparon» (como se dice allí).
    Me siento totalmente identificada con sus consejos, ahora con mi cámara en mano. ¡Los tomo ya!
    Muchas gracias.

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *