La luz lo es todo en fotografía, es capaz de transformar una imagen de forma radical, transformar su sentido, sus sensaciones y su mensaje. Algo aparentemente tan sencillo como cambiar la orientación de la luz, su intensidad o su temperatura, puede ser clave a la hora de pensar una imagen y de obtener un buen resultado.

En este caso intentaremos sacarle todo el partido a una de las luces más controvertidas de todas: la luz dura.

¿Qué es la luz dura?

La dureza o la suavidad de la luz son parte de lo que llamamos calidad de la luz. La luz dura se caracteriza por crear unas sombras muy marcadas y oscuras y mucho contraste entre blancos y negros (el paso de blanco a negro es muy rápido).

Aplicado en retratos, la luz dura crea sombras muy marcadas en algunas zonas del rostro, y resalta el volumen y las texturas del rostro (dependiendo de la orientación de la luz).

El paso de luces a sombras con la luz dura es muy brusco

¿Cómo conseguir luz dura?

La luz dura depende de varios aspectos, como la intensidad, el tamaño de la fuente o la direccionalidad de la luz.

La luz dura depende del tamaño, direccionalidad y potencia de la fuente de luz

El tamaño de la fuente de luz: La luz dura se consigue con fuentes de iluminación pequeñas. Cuanto más pequeña sea esta fuente de iluminación, más dura será. Piensa, por ejemplo, en la iluminación que proporciona una linterna en una habitación oscura y la que puede generar una lámpara de mayor tamaño.

La distancia: La cercanía o la lejanía de la fuente de luz también afecta a la dureza de ésta. Imagina la iluminación de una lámpara y en qué sucede si la acercas a una pared. Cuanto más cerca estás de la pared, menos se dispersa la luz y más dura se vuelve, mientras que si alejas la lámpara de la pared, la luz se dispersa y se suaviza.

La direccionalidad: De la orientación o dirección de la luz también dependen la textura, la sensación de volumen y la intensidad de los tonos.

  • Frontal: Resalta los detalles del rostro y reduce las texturas
  • Lateral: Resalta las texturas y aumenta el volumen
  • Cenital: Crea sombras marcadas bajo ojos, nariz y mentón
  • Nadir o contrapicado: Crea sombras bastante antinaturales en el rostro
  • Trasera: Para jugar con contraluces, contrastes o siluetas

Juega con la direccionalidad de la luz

Fuentes de luz dura

La luz dura es muy fácil de conseguir. Una simple lámpara sin pantalla, una linterna, la luz del flash o simplemente el sol cuando está alto en el cielo, todas son fuentes de luz dura. Recuerda que cuanto más pequeña sea esta fuente de luz y más cercana esté a tu modelo, más dura será.

  • Lámpara sin pantalla difusora
  • Linternas
  • Luz solar
  • Flash
  • Ventanas

¿Qué tipo de medición es mejor?

No sólo es importante la luz en sí. Es tan o más importante saber cómo y dónde medirla, sobre todo en escenas con este tipo de luz tan contrastada. Una mala medición en escenas con tal diferencia entre luz y sombra, hará que la imagen pierda su dramatismo.

Tipos de medición

Matricial o evaluativa: Siempre decimos que es la que funciona bien en el 98% de los casos. Bien, este es ese 2% en que no te funcionará 😉 La medición matricial funciona evaluando todos los tonos de la escena y ofreciéndote una exposición media que intenta ser correcta para todas las luces. En este caso donde la luz es tan dura y contrastada y hay tal diferencia entre luces y sombras, no nos interesa una medición “correcta” para toda la imagen, principalmente porque las cámaras no están preparadas para trabajar con este rango dinámico tan elevado (diferencia entre luces y sombras).

Puntual: Mide la luz en el punto exacto que le indiques sin tener en cuenta la información tonal que rodea a ese punto. Es la más precisa de todas, aunque eso no significa que vaya bien en todas las situaciones. Es muy útil para escenas con una marcada diferencia de luces entre nuestro centro de interés y el resto de la escena.

Ponderada al centro o evaluativa parcial: Toma la  información de la zona central de la imagen por considerarla la más importante de la escena.

Para este tipo de escenas, ¿cuál crees que sería el modo de medición más adecuado? Si pensaste en el modo puntual, acertaste 😉 Para trabajar con luz dura en retratos, te recomendamos utilizar una medición puntual debido al alto contraste entre luces y sombras.

¿Por qué usar luz dura?

Y te dirás, si me paso el día huyendo de ella, modificándola a través de difusores, buscando primeras y últimas horas de luz, buscando sombras a plena luz del día, ¿Por qué debería ahora querer trabajar con ella? Pues bien, porque la luz dura es una herramienta fantástica para jugar con el dramatismo en tus retratos.

El simbolismo que tiene este tipo de luz, el salto de los claros a oscuros, el salto entre el bien y el mal, entre la luz y la oscuridad, el misterio y el elevado contraste que contienen estas imágenes son capaces de provocar multitudes de sensaciones en el espectador. Más allá de la belleza de una luz suave, la luz dura tiene una potencia, un dramatismo que como fotógrafo no puedes dejar escapar 🙂

Un buen aliado: El blanco y negro

El blanco y negro es un buen aliado de las fotografías de alto contraste en general. Por su alto contenido simbólico, por la eliminación del color, en definitiva, porque parece que tolera mucho mejor contrastes que en color no serían o pueden no ser tan atractivos.

El blanco y negro es un buen aliado de la luz dura para retratos

No me dirás que no te vas a atrever con la luz dura, ¿verdad? con algo de preparación bien sencilla como una simple bombilla, un paciente modelo, un buen fondo y una buena medición de la luz, conseguirás retratos dignos del mejor estudio de fotografía de tu ciudad 😉 Así que ya sabes, a practicar, que en eso reside la clave de cualquier aprendizaje. Y, si te ha sido útil este artículo, por favor, compártelo. Muchas gracias y hasta la próxima.

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6 Respuestas

  1. Pedro

    Justamente estoy trabajando este tipo de retrato, pero tengo un pequeño problema, si disparo el flash esclavo (me las ingenie para ponerlo como esclavo del flash integrado pero sin que este último me modifiqué la luminosidad de la escena) la cámara solo me trabaja hasta 1/200 y eso aunque no parezca me resulta poco ya que no puedo hacer desaparecer del todo el fondo y que quede negro sobre todo si son lugares chicos (también uso diafragmas bastante cerrados). Entonces, ¿qué es más recomendable, una lámpara como una linterna o un velador metido en algo que no difuminé mucho? Pensaba que de esa manera podría usar la cámara a más velocidad. Hice algunas fotos pero varias las terminaba retocando con Photoshop porque siempre me quedaba algún reflejo proveniente del fondo.

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  2. Jose Rojas

    Alexa, disculpa pero hay error en la enumeración de las formas de conseguir luz dura o luz suave cuando dices que una de ellas es acercando la fuente de luz al sujeto para conseguir luz más dura.
    Realmente es al contrario. Si acercas tu fuente de luz al sujeto, el tamaño aparente de la fuente de luz con respecto al sujeto, aumenta (las cosas cercanas las percibimos más grandes que cuando están lejos), por lo que se consigue una luz más suave.
    Es un error bastante común 😉
    Un saludo.

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    • Iaio Atamian

      José, lo que comenta Alexa es correcto y lo que tu comentas no es incorrecto pero creo que lo has mal interpretado. Cuando la fuente de luz es muy grande, la luz es más suave (la luz que refleja un día nublado por ejemplo) y cuando la fuente de luz es más pequeña (el sol) la luz es se vuelve más dura. Ahora bien, si lo que tú comentas fuera cierto, si acercaras una linterna a tu cara, la luz debería ser más suave porque “la luz” es más grande y esto no es así ya que la intensidad de la luz aumentará considerablemente. Estamos mezclando “cercanía” con “área lumínica” y de ahí la mal interpretación. Saludos.

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