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Fotografías cortesía de: zaphad1, Alexas_Fotos, jarmoluk, Hideya HAMANO, Unsplash, Quadronet, manolofranco, Luke Lung bajo licencia Creative Commons.

Iniciación Básica en el Uso de Cámaras Réflex y EVIL [Actualizado]

Muchos han invertido un dinero importante (400-900 euros) en una buena cámara a la que están dando un uso totalmente automático, como si de una cámara digital compacta se tratara.

Esto pasa porque al principio queremos comprar una cámara de fotos buena y nos decantamos por una réflex o una EVIL, pero una vez la tenemos entre manos nos da un poco de respeto, tanto botón, tantas siglas y tanta terminología técnica. Así que decidimos usarla en modo automático los primeros días con intención de, más adelante, empezar a darle un uso manual más experimentado, pero muchos no llegan a ver ese momento NUNCA.

Se acomodan a echar fotos en modo automático y punto. Se dejan arrastrar por el lado oscuro de la fuerza.

Si te identificas con el párrafo anterior sigue leyendo el resto del artículo. Hoy vamos a deshacernos de ese miedo a nuestra cámara. Te contaré lo fácil que es utilizarla en modo manual o semimanual una vez hemos entendido su funcionamiento. Voy a intentar hacer este artículo lo menos técnico posible, ya que mi intención es simplificarlo para que todos podamos darle a nuestra cámara réflex el uso que se merece. Además, te daré algunas pautas para que te inicies con tu cámara en los primeros siete días. Para que entres por la puerta grande y la fuerza de acompañe.

Tu primera cámara de fotos réflex o EVIL

Si estás empezando en esto de la fotografía digital es importante que la cámara de fotos sea de una gama fabricada especialmente para principiantes. No por ello las fotos van a ser de menor calidad, te extrañarías del gran poder que tienen. Todo lo contrario, precisamente el que esté hecha para principiantes facilita la tarea. Puedes echarle un vistazo a este enlace donde te recomiendo las mejores cámaras de fotos réflex para principiantes y este otro con las réflex más económicas.

En qué consiste tu cámara

El primer paso para perderle el miedo a una cámara réflex o EVIL es saber de qué está hecha. A diferencia de las cámaras compactas digitales, las réflex y las EVIL tienen básicamente dos partes: cuerpo y objetivo. El cuerpo es la cámara en sí, con todos sus componentes excepto el objetivo o lente que va separado y que es intercambiable.

Existe una variedad ilimitada de tipos de objetivos para estas cámaras. Si en el momento de comprar tu cámara ésta te ha venido con un objetivo ya incluido seguramente éste será de 18-55mm. Hay más variedades pero el más expandido es ése.

Te invito a visitar el siguiente enlace si quieres informarte más sobre objetivos de cámaras, te disipará cualquier duda que tengas al respecto de los objetivos.

Tus primeros 7 días con tu primera cámara réflex o EVIL

Ahora mismo tienes en tus manos el tesoro más codiciado, tu regalo más ansiado, el oscuro objeto del deseo que tanto tiempo llevabas anhelando. Probablemente te sientes como Gollum en el Señor de los Anillos gritando «mi tesoooorooooo» y notes que, como si del anillo se tratara, el poder de la cámara te esté atrapando y te vuelque sin freno a disparar fotos por doquier, así, de la caja a tus manos y directamente a apretar el botón de disparo, sin pasar por la casilla de salida 😉 .

Si antes has manejado una refléx o una mirrorless, estupendo, déjate atrapar por su poder, pero si es tu primera cámara seria, por favor, antes de dejarte embaucar por el poder del anillo o pasarte al lado oscuro de la fuerza (con tu permiso me cambio de saga que me viene mejor para explicarte lo siguiente), deberías leer lo que te voy a contar a continuación. En serio.

Voy a decirte lo que puedes hacer para aprovechar mejor tu recién estrenada adquisición. Porque puedes dejarte llevar por el lado oscuro de la fuerza o entrenarte como un buen Jedi. Tú decides.

Día 1. Leer el manual de instrucciones

Ay, sí, qué obvio, ¿verdad? Probablemente pienses que debería saltarme este paso tan evidente… Pues no.

Por la sencilla razón de que más del 90% de personas que tienen en sus manos su primera réflex no se leen el manual (o al menos al principio) y pongo la mano en el fuego por ello. Es que es tan tentador ponerte a disparar del tirón… total, si están los modos automáticos y hay dibujitos en los botones…

¡Meeeeeeec! ¡Error!

¿Sabes por un casual la cantidad de opciones y ajustes que posee una cámara réflex? ¿Te haces una ligera idea de las posibilidades que presenta?

Si no te lees el manual de instrucciones podrás disparar una fotografía (o muchas) pero no le sacarás ni un 15% de su rendimiento. Y entonces tendrás que preguntarte que para qué querías una cámara tan avanzada, si con una compacta te valía.

O te frustrarás porque no lograrás las fotografías que pensabas lograr con tu flamante y nueva cámara. Sí o sí, léete el manual. Con la cámara al lado, botón a botón, opción a opción. Recorre el menú de cabo a rabo con el manual al lado, leyendo cada uno de los apartados.

Esto te puede llevar un día o dos, o incluso más, según el tiempo que puedas dedicarle. Pero te aseguro que si no lo lees entero, habrás tirado el dinero. Conoce tu cámara para exprimirla al máximo, para ser más veloz a la hora de disparar, para no perderte en el menú y perder una foto, para no desesperarte en el momento más inesperado.

La importancia de leerse el manual de instrucciones
La importancia de leerse el manual de instrucciones

Día 2. Pasea por los distintos modos, automáticos, semimanuales y manuales

Conoce los distintos modos de disparo
Conoce los distintos modos de disparo

Tu cámara presenta distintos modos de disparo:

  1. Modo automático: Para apuntar con la cámara y disparar, sin mayores complicaciones.
  2. Modos predefinidos: Son modos programados especialmente para ocasiones concretas, por ejemplo para retratos, paisajes, deportes, etc. Suelen representarse con un simbolito de montaña para paisaje, corredor para deportes, persona para retrato, etc. Estos modos son más apropiados cada uno para su situación y dan mejor resultado que el modo automático genérico.
  3. Modos manuales y semimanuales: Son los modos que nos permiten un control absoluto sobre la cámara. Con los modos automáticos (1) y predefinidos (2) sólo podemos hacer fotos normales, generalmente buenas pero nada impresionante. Si queremos ir un poco más allá y conseguir una foto excelente, impresionante, original y sobresaliente necesitaríamos tomar el control de nuestra cámara y domarla para poder conducirla como nos venga en gana.

Los modos automáticos están bien para una emergencia. Pero ya está.

La diferencia entre los modos automáticos y los manuales es como dejar un avión funcionando con el piloto automático o pilotarlo de manera manual.

Si tienes una réflex es para ir más allá del modo automático. Para usar los modos manuales y semimanuales de la cámara es necesario entender primero algunos conceptos básicos muy simples pero que marcan una enorme diferencia a la hora de hacer una foto.

Conoce el modo programable, el modo de prioridad de apertura, el de prioridad de velocidad y el modo manual y cuándo utilizarlo. Para ello, léete este artículo con tu cámara en mano, pruébalos y poco a poco irás descubriendo cuál se adapta mejor a tu estilo de fotografía o cuál usar en cada momento. Por ahora, sólo necesitas conocerlos y al menos disparar unas pocas veces con cada uno de ellos para ver las diferencias.

Día 3. Practica con el triángulo de la luz

Cuando pruebes con los modos semimanuales o el modo manual, verás que unas fotografías te salen muy oscuras, otras demasiado luminsosas o quemadas.

Para lograr una correcta exposición debes aprender a dominar el conocido triángulo de exposición: apertura, velocidad, ISO. Sólo cuando conozcas cómo funcionan cada uno de estos parámetros, cómo influyen en la fotografía y cómo se relacionan entre ellos, lograrás una correcta exposición con el modo manual.

Léete este artículo de Mario y lograrás ser un mago de la luz 😉 No te desesperes, esto no se consigue en un día ni dos, la teoría sí, pero deberás practicarla muchos días y semanas más hasta lograr dominar la luz en tus fotografías. Si sabes esto te ayudará a no desanimarte.

Día 4. Juega con el enfoque y la profundidad de campo

Uno de los aspectos que más anhelabas lograr con tu cámara seguro que era lo de conseguir una parte de la foto enfocada y otra no. Esto es un efecto muy visual y evidente en un primer vistazo, por eso es una de las primeras cosas que te propones lograr con tu réflex.

Para ello pon tu cámara en modo de prioridad de apertura y abre el diafragma al máximo, después realiza la misma fotografía cerrando el diafragma. Igualmente puedes hacer varias pruebas enfocando el primer plano y después el fondo para observar los distintos efectos.

Ojo, no esperes milagros con el objetivo del kit, no suelen tener una apertura demasiado amplia, aunque lo suficiente para que aprendas a manejar este concepto que se llama profundidad de campo. Más sabiduría sobre el tema en el enlace.

Juega con la apertura
Juega con la apertura

Día 5. Experimenta con la velocidad de obturación

Si en la jornada anterior practicaste con la profundidad de campo, hoy te toca practicar con la velocidad de obturación.

Este parámetro será el que te permita congelar el movimiento, como a la hora de fotografiar una gota de agua que cae, o transmitir movimiento, capturarlo, como con las estelas de luz que dibujan los coches en una carretera nocturna.

Fotografiar con velocidades lentas te permite también lograr el efecto sedoso del agua, o sorprendentes efectos creativos como estos.

Capturar el movimiento
Capturar el movimiento
Congelar el movimiento
Congelar el movimiento

Estas dos últimas jornadas también te servirán para practicar el triángulo de exposición y afianzar conceptos 😉

Día 6. Conoce los distintos modos de medición de luz

Además del triángulo de exposición, debes saber que para lograr una correcta exposición hay otro parámetro que puede influir en gran medida. Y es la forma en la que se mide la luz.

Al leer el manual de instrucciones te encontraste con términos como medición evaluativa, medición puntual o medición ponderada al centro. Bien, retoma este punto y realiza la misma foto variando el modo de medición.

Haz varias pruebas, con distintas situaciones lumínicas y comprueba los diferentes resultados.

Día 7. Aprende a sujetar tu cámara… y sal a descubrir el mundo con tu réflex

Aunque pueda parecer que cualquiera sabe sujetar una cámara, no es algo tan fácil ni tan instintivo. Sujetar bien tu cámara puede marcar la diferencia entre una foto movida o una foto perfecta. Existen otros muchos factores para obtener fotos nítidas, pero de nada servirán controlarlos todos si tu cámara trepida justo en el momento del disparo por no sujetarla bien o no tener la postura adecuada.

No te pierdas este artículo que te explica todos los detalles para aprender a sujetar correctamente una cámara réflex. También tienes una infografía donde verás cómo sujetar la cámara de forma muy gráfica.

Sujetar bien la cámara es fundamental
Sujetar bien la cámara es fundamental

¡Sal!

Ya estás preparado, tienes el entrenamiento básico para dejar que tu fuerza inunde tus fotografías. Conoces tu cámara, los principios básicos. Es hora de que salgas a disparar y aprendas a componer, a emocionarte y emocionar, a disfrutar y a divertirte haciendo una de las cosas que más te gustan en el mundo: fotografíar.

Si antes de poder salir te sobra algo de tiempo, también te interesa leerte este artículo de cosas que deberías hacer cuando tengas tu cámara y este otro en el que te cuento algunas lecciones que me habría encantado que compartieran conmigo antes de iniciarme en este mundo, ¡ojalá a mi me hubieran contado antes todas estas cosas!

Y para profundizar más aún, te dejo con nuestra mega guía para aprender fotografía. Un must que no te puedes perder.

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