Arches National Park, Utah
Las fotografías que ilustran este artículo pertenecen a thewrongglass y yo mismo bajo Licencia Creative Commons

7 Consejos Para Tu Próximo Viaje Fotográfico

Personalmente soy incapaz de viajar sin una cámara de fotos encima. Manías que uno tiene 🙂 Me encanta explorar paisajes nuevos, capturar colores, retratar a los lugareños y sus costumbres.

Durante mi último viaje a Vietnam se me han ocurrido unos pocos consejos relacionados con el tema y que me gustaría compartir contigo en el artículo de hoy.

Consejos para un viaje fotográfico exitoso

1) Elige un «destino fotogénico»: Un viaje fotográfico «serio» requiere que la elección del destino esté basada en las fotos que queremos tomar. Casi siempre que escogemos un destino de viaje (vacaciones, etc.) lo hacemos siguiendo diversos criterios, y no nos acordamos de lo de las fotos hasta el último momento, cuando ya tenemos la maleta hecha.
Si quieres disfrutar de una buena fotografía de viajes intenta decidir el destino en función del tipo de fotos que quieras tomar: naturaleza virgen, paisajes de desierto, mercados locales y costumbres étnicas, etc. Infórmate antes de tomar cualquier decisión. Existen foros y páginas web especializadas donde puedes encontrar rutas y viajes fotográficos recomendados por otros fotógrafos.
¿Te impresionan las fotografías de viajes que aparecen en guías y revistas como la National Geografic? Esas fotos no fueron tomadas por el fotógrafo mientras disfrutaba de unas vacaciones, sino que fueron destinos investigados y premeditados de antemano.

Arches National Park, Utah
Arches National Park, Utah

2) Evita los destinos excesivamente turísticos: En una fotografía de viajes correcta no pueden aparecer turistas de fondo. La figura del turista que aparece en segundo plano contamina la esencia del lugar que estamos retratando. A veces hay ingentes cantidades de turistas que estropean la foto por completo. Mi consejo es que evites ese tipo de destinos o, por lo menos, que intentes ir en temporada baja, así podrás disfrutar de unos momentos de tranquilidad.

3) Madruga (y después vuelve a dormir): Levantándote temprano te vas a encontrar unas escenas naturales (y urbanas) que ni te podías imaginar. En serio. Algunos paisajes que a lo largo del día parecen feos y sin ningún interés se convierten, durante el alba, en auténticas atracciones fotográficas. Ello se debe al suave efecto de la luz del sol durante el amanecer.
Madrugar también te permite obtener unas fotos diferentes de las que hace todo el mundo: calles desiertas y vacías, mercados que abren y cierran pronto, etc.
Nota: Para que este consejo sea «posible» es imprescindible que te mentalices por la noche de que vas a madrugar temprano, y sobre todo tener la idea de que después de un rato de fotografía vas a volver a la cama para dormir un rato más. Yo es lo que hago: me levanto muy pronto, realizo una sesión de fotos, y me vuelvo a dormir ya tranquilamente para reponer fuerzas para el resto del día. Si no lo haces así es muy probable que no consigas levantarte de madrugada y se quede todo en una intención frustrada 🙂

Bahia de Halong, Vietnam
Bahia de Halong, Vietnam

4) Elige una buena mochila: Elegir una buena mochila para llevar tu cámara y sobre todo los objetivos que vayas a usar es esencial para el buen desarrollo de un viaje fotográfico. Si utilizas 2 ó 3 objetivos diferentes puede que te vuelvas loco: cada vez que necesites cambiar de objetivo perderás tiempo buscando un sitio donde apoyar la mochila, abrirla con una mano mientras sostienes la correa de la cámara con los dientes, quitar el objetivo con la otra mano, intentar coger el otro objetivo de la mochila… uy, el objetivo lleva la tapa puesta, necesitas soltar la mochila para poder manipular el objetivo.. ¡¡grrrrrrrr!! De lo más frustrante.
Una buena mochila te ayudará a ordenar tus objetivos y a tenerlos fácilmente accesibles. Piénsalo, invertir en una buena mochila puede ser una inversión algo costosa, pero que merece totalmente la pena. Es de esas cosas «secundarias» que ayudan a mejorar nuestra experiencia fotográfica y por lo tanto tienen un impacto en la foto final que tomamos.

5) Trípode.. ¿Sí o no?: Aquí no hay una regla única, el uso del trípode puede ser necesario o totalmente inútil y sólo tú lo puedes saber. Si vas a hacer muchas fotos de paisajes o por la noche te recomiendo que te hagas con un trípode (aquí te dejo algunas recomendaciones de trípode), aunque sea uno pequeño, pues la estabilidad, equilibrio y control que te permite un trípode no los vas a conseguir de ninguna otra manera. Además si viajas con una maleta grande debería serte fácil guardar el trípode plegado en ella.
En cambio si lo que más vas a fotografiar son las personas, los retratos, la vida cotidiana en los mercadillos de la ciudad, entonces puede que no vayas a necesitar de trípode, en cuyo caso mejor no llevarlo porque estorbaría más que nada.

6) Retratos robados: ¿Qué sería de la fotografía de viajes sin esos retratos de las caras típicas de los habitantes autóctonos? Este tipo de retratos tiene que ser espontáneo, sin que la persona se dé mucha cuenta. De ahí lo del nombre de «robado».
Para conseguir este tipo de retratos conviene anticiparse un poco, utilizar un objetivo de larga distancia focal (entre 100 y 300mm por ejemplo) lo cual nos va a permitir disparar desde lejos sin que nuestro sujeto se entere. También es aconsejable escoger un sitio lo suficientemente transitado como para tener un buen número de potenciales sujetos e instalarnos en él durante un rato.
Nota: Antes de llevar a cabo este ejercicio conviene informarse sobre las particularidades del país en cuestión. En algunos países está muy mal visto fotografiar a mujeres y puede acarrearnos alguna complicación.

Robado
Robado

7) Haz copias de seguridad constantemente: En mi primer viaje fotográfico (Berlín, 2008) cometí la insensatez de disparar todo el viaje con una sola tarjeta de memoria. El penúltimo día me apareció esa terrorífica frase en la pantalla de la cámara «No se puede leer la tarjeta de memoria ¿Desea formartear?». Todo mi viaje se había ido al traste porque había cometido dos errores:

  1. Utilicé una sola tarjeta de memoria de capacidad gigante pensando que era más cómodo, cuando tenía que haber optado por varias tarjetas de 2 ó 4 GB como máximo ya que así si se me estropeaba una seguiría conservando las fotos de las demás tarjetas.
  2. Por la noche al volver al hotel no hacía copias de seguridad de las fotos tomadas durante el día. Pensaba que era difícil que las tarjetas de memoria se estropeasen.

 Y un último consejo: Cambia el chip. Si quieres hacer fotografía de viajes de manera seria tienes que empezar a planteártelo de manera distinta: cuando estamos de vacaciones en la casa de la playa y tenemos la cámara cerca, podemos hacer alguna que otra fotografía con los amigos, la familia, la tía, el perro, etc. Pero un viaje fotográfico significa ir un poco más allá: significa planificar el viaje por completo alrededor de las fotos que vayamos a tomar, significa estudiar bien el recorrido, buscar fotografías a modo de ejemplo o inspiración en foros, blogs y redes sociales como Flickr, significa investigar, preguntar, ver si el destino en cuestión ofrece mejores resultados fotográficos en verano o en invierno, preparar el material necesario y no escatimar en esfuerzos…

Sí, son muchas molestias, pero el resultado posterior es más que gratificante 🙂

Fotografía de Paisajes